¿La veradera historia de la Pasión de Jesús? (V)
15.03.08 @ 06:14:06. Archivado en Jesús histórico

Hoy escribe Antonio Piñero:
La tercera parte del libro que comentamos adopta una actitud humilde y cautelosa en cuanto que –como dijimos en el primer post- el título del libro aparece ya en estos momentos, fuera de la cubierta del libro, entre signos de interrogación:; “¿La verdadera historia de la Pasión?”. Con esta grafía se quiere indicar que parte lo que sigue a continuación tiene a veces un carácter de hipótesis.
En esta sección, que consta de dos capítulos, se formula una cauta respuesta a dos preguntas fundamentales, que a su vez se dividen en algunas subpreguntas: la primera: ¿Qué parte de historia y qué de posible leyenda o de ampliaciones piadosas puede haber en el primer relato de la Pasión que poseemos, el del Evangelio de Marcos? La segunda: una vez que hemos pergeñando un método de investigación y sus fundamentos, ¿cómo podemos imaginarnos globalmente que fueron narrados los hechos y dichos de Jesús que concluyeron con su muerte?
El primer capítulo es breve, y contiene dos apartados. El primero se pregunta: "¿Cómo abordar hoy desde la ciencia de la historia la historia la pasión de Jesús? Importantes cuestiones de método". El segundo propone una hipótesis cautelosa sobre la composición de la “historia de la pasión de Jesús que pudo circular antes de ser incorporada el Evangelio de Marcos”, es decir cómo se concibió la estructura literaria, o modo de narrar, los importantes eventos del final de Jesús.
El desarrollo de la respuesta al primer tema ha de tocar cuestiones importantes como ¿podemos reconstruir por debajo del relato del Evangelio de Marcos una narración previa de la Pasión, más cercana a los hechos y quizá más sencilla y directa? Si de alguna manera se pudiera reconstruir este relato, ganaríamos en conocimientos? El lector de este blog recordará que el tema ha sido ya tocado cuando comentamos un libro de S. Guijarro sobre Jesús y su primeros discípulos.
En nuestro libro, sin embargo, la respuesta es más cauta y no nos atrevemos a ofrecer una reconstrucción de ese texto primitivo, pero sí señalamos que existen serios indicios para probar la existencia de ese relato previo y qué elementos pudo contener. Y como resultado de esta constatación, adoptamos la postura, a la hora de exponer cómo se concibió literariametne el desarrollo de los hechos, de ver en el relato de la Pasión actual una mezcla de dos autores y de dos intenciones: las del primitivo “inventor” o “narrador” de ese relato, y el del siguiente editor, refundidos y “re-arreglador”, al que conocemos como el evangelista Marcos.
Después, ante el texto de la Pasión tal como se nos ha transmitido, se efectúan observaciones que avalan que estos textos deben considerarse con un cierto sentido escéptico. Se trata de un escepticismo respecto al contenido histórico al cien por cien de muchos episodios de la Historia de la Pasión y cómo conviene distinguir cuidadosamente entre ellos. Unos contienen más dtaos históricos que otros. Algunos dan la impresión de ser legendarios. Los argumentos para la cautela son en síntesis los siguientes, que en libro se desarrollan con detalle:
· En primer lugar la considerable distancia respecto a los hechos narrados –en el mejor de los casos de unos quince o veinte años- milita en contra de un recuerdo fidedigno.
· Segundo: el narrador es omnisciente y para ciertos hechos –por ejemplo el interrogatorio a puerta cerrada del o de los sumos sacerdotes a Jesús (el denominado “proceso judío”), o el diálogo privado de Pilato con Jesús (dentro del llamado “proceso romano”)- no pudo contar con testigos visuales que transmitieran esos hechos y palabras, por lo que el relato hubo de basarse en testimonios indirectos o en meras conjeturas.
· Tercero: no quedan actas ningunas de los dos procesos contra Jesús, judío y romano.
Otras razones que incitan a la prudencia a la hora de estimar la historicidad global de lo relatado en la Historia de la Pasión son:
A. Es muy inverosímil la acumulación, o compresión de acontecimientos -dichos y hechos de Jesús en un número elvadísimo- en un espacio tan breve de tiempo: apenas una semana.
B. La historia de la pasión está empedrada de alusiones y citas a textos del Antiguo Testamento considerados profecías mesiánicas al menos por los cristianos: en total unos 80/90 pasajes de la Escritura judía aparecen citados o aludidos claramente en la Historia del Pasión. Este notable monto de acciones y dichos de Jesús rodeados por textos de la Escritura o expresados con palabras de ésta hace al menos sospechar que algunos eventos:
a) Hayan sido acomodados para que cumplan con el esquema mental “promesa (Antiguo Testamento) / cumplimiento (Jesús)”.
b) Hayan sido creados expresamente a partir de algunos de esos textos de las Escrituras considerados mesiánico-proféticos, por ejemplo, la muerte de Judas.
C. Y por último: hay claros signos de dramatización, o teatralización en general, por parte de los evangelistas de relatos en la Pasión, que se pueden razonablemente suponer que eran al principio mucho más simples. Un ejemplo claro me parece la plegaria de Jesús en Getsemaní, muy probablemente moldeada en profundidad por Marcos. Por tanto, no todas sus partes podrían ser históricas.
Finalmente este capítulo ofrece una respuesta a la segunda pregunta: ¿cómo pudo ser en general el modo literario de narrar el transcurso de los hechos de la Pasión? ¿cómo podemos imaginarnos que transcurrieron en verdad esos acontecimientos? Y la respuesta que se propone es: una autor desconocido comprimió en una semana, buscando la unidad de acción, de lugar y de tiempo, hechos y dichos de Jesús que se desarrollaron durante por lo menos seis meses: desde la fiesta de los Tabernáculos hasta la fiesta de Pascua. Así se formó un relato de la Pasión breve y dramático, muy efectivo. Sobre este primer relato hubo diversas expansiones.
El autor evangélico que llamamos Marcos fue el que hizo una concienzuda refundición de este “texto” anterior a él hacia el año 71 d.C.: lo amplió, lo retocó profundamente, lo acomodó a su pensamiento teológico e hizo de su producto final, al que hoy denominamos Evangelio de Marcos, un gran drama apocalíptico.
Igualmente, el texto de Marcos, fue profundamente editado, completado, refundido y corregido por Mateo y por Lucas.
Por último, toda esta tradición sinóptica –¿quizá ya en la forma modelada por Marcos, según opinan muchos estudiosos? o por Lucas?, no lo sabremos nunca- fue conocida por el misterioso autor del IV Evangelio, que a su vez emprendió una gran tarea de repensar, reinterpretar y reescribir la tradición que tenía ante sus ojos. El resultado fue una profundísima acomodación de todo el material a su concepción teológica y mística sobre Jesús, tan diversa a la de sus antecesores.
La obra de este último evangelista, cuya recensión final –retocada por un editor postrero- ha de situarse en torno al año 100, no menciona a los autores evangélicos anteriores, no los corrige expresamente, sino que polemiza con ellos indirectamente por medio de omisiones, añadiduras y cambios a los textos o alas tradiciones que probablemente tenía ante sus ojos de alguna manera. De este modo construyó su propia historia de la pasión de Jesús intentando mostrar a sus lectores que él, y sólo él, era el que mostraba al Salvador -con esta novedosa interpretación- en la plenitud de su misión, de su figura y de su gloria.
Para toda esta interpretación se ofrecen en este capítulo y en siguiente los argumentos que nos proporciona la lectura misma del texto de la Pasión.
Saludos cordiales, Antonio Piñero.
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Un afectuoso saludo.
Un gran catedrático de Historia de la Complutense me acaba de decir hoy que están descubriendo en Nazaret una ciudad del siglo I y que los franciscanos le han enseñado algo el otro día. Pero no le ha ayudado. Si Vd. estudia historia, averigue qué historiador ha escrito la vida de Alejandro en el Arte y compruebe que no se le han escapado ni cinco años, y sin embargo sigue intentando encontrar datos verídicos, aunque sólo sea para dar con alguno de los treinta años de vida oculta de Cristo. Si Vd. estudia todo lo que han dicho los expertos atendiendo en la bibliografía a lo que han dicho unos de otros, como hacen muchos catedráticos, nunca comprenderá la historia. Si no le interesa saber lo que se reescribió en el siglo IV, cambie la realidad, vaya a buscar el Nazaret del siglo I, pero no intente difamar a los que le buscan en el siglo IV, porque lo hago porque me lo sugirió el mismo catedrático del que le estoy hablando y ya he contrastado más datos que veo no puedo compa...
Le interesa saber que Newton y Einstein son incompatibles. Si no le molesta, me quedo con Einstein y los que le siguen y no le aconsejo que utilice más a Newton ni para Vd. mismo, ni para nadie.
Ireneo originalmente citaba a los Clásicos. Los monjes medievales no recitabna los Salmos sino el Per Vigilium Veneris. El antiguo y el nuevo Testamento se acabaron de juntar con Lutero. En el siglo XVII y XVIII congregaciones de monjes reescriben a los Santos Padres. Por cierto, los Ante-Nicenos son considerados espúreos. ¿Por casualidad ha leído Vd. alguno en el Migne? Por ejemplo Orosio está totalmente ilustrado con gráficos de monedas romanas. La historia, según él, antes de Cristo fue catastrófica y después de Cristo, exclente. Sin embargo llega a decir que Julio César construyó un imperio bajo el signo de la Clemencia.
También es interesante ver cómo se puede reconstruir la Historia del Siglo I a través de obras de arte renacentistas. Creo que voy a utilizar este método para hacer un estudio sociológico sobre la metrosexualidad en la Antigüedad, pues en las esculturas griegas y romanas, así como en cuadros de David sobre la antigua Roma y en los cuadros en los que sale Jesús crucificado, los protagonistas aparecen depilados.
También voy a estudiar la posibilidad de que las invasiones que efectuó Hitler en Europa son una transposición de Napoleón (por no remontarme a Alejandro o antes). ¿Qué hay textos sobre Napoleón del Siglo XIX? Pe...
La pregunta judía es : "¿Eres tú el Xristos, el Hijo del Bendito?.
La pregunta romana es : "¿Eres tú el Basileius ton Iudaion?"
En la Expresión "Xristos, el Hijo del... BENDITO está substituyendo a Dios, por transposición para no pronunciar su nombre. La expressión "EL BENDITO" está sólo en Marcos y en ningún otro lugar del Nuevo o el Antiguo Testamento. ¿En qué época Dios es llamado "el Bendito" por los Judíos, si no aparece ni en la Biblia?
Por otra parte la expresión "Hijo de Dios" no es Judía, sino Romana. Pero la respuesta es "Y veréis a este hijo de hombre sentado a la derecha del Poder y llegar entre las nubes del cielo". La pregunta es por el Hijo de Dios y la respuesta es por el Hijo del Hombre, la expresiòn latina "gaio" que acaba siendo un nombre propio.
Lo interesante es que la pregunta Romana es por el rey de los Judíos, y la respuesta es "Lo di...
"¿A Jesús estais buscando, el Nazareno (NATHARENON), el crucificado (ESTAUROMENON)?"
Esta farse no pudo escribirse antes del Concilio de Nicea 325-6, pues en el credo no se sabe que fue crucificado, sólo se dice "pasus" (padeció), hasta que en el de Constantinopla 382 ya se dice que "fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado".
El autor se la hace decir a una criada: "Y tú, con el nazareno estabas, Jesús". / "Porque también de la Galilea eres".
El escritor conoce el rito del Descendimiento o desenclavo. Menciona la sábana, y elude sutilmente mencionar la forma de bajarlo de la cruz que se hacía con una sábana:
"José tras comprar una sábana y descolgarle, lo envolvió en la sábana"
Suprime el último paso del rito, que era procesionarlo en una urna, con la forma un templo romano -el templo de venus- y "lo colocó (katetheken) en un sepulcro excavado en roca".
Había que adaptar el rito al hecho de que Constantino había hecho la Basílica Martirial en Jerusalén sobre la roca en la habían estado construidos los Templos de Júpiter y de Venus. El sepulcro era tan grande que pudieron entrar tres mujeres y un joven envuelto en una vestidura blanca. Un gran sepulcro, el que mandó hacer Constantino.
"Lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona de espino que habían trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo"./ "Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa".
Sólo es posible escribir esto cuando el Emperador había deslocalizado tanto la capital del Imperio como la Capital religiosa. Así podían ser cambiado el sentidos de las palabras para utilizarlas con otro fin, sin que nadie proteste, pues hace trescientos años que ha muerto.
Una religión cambia de imaginario y se reescribe paulatinamente como transposición cotidana, pero cambia mucho más cuando lo quiere el Emperador Constantino.
La Pasión según San Marcos puede servir de referente estratigráfico del algunos libros del AT. Cita fácilmente lo que se está reescribiendo al mismo tiempo, lo que se tiene en el mismo scriptorium.
Hay conceptos como IOUDAION, que hasta el siglo IV no tienen otro sentido que "oriundo de Judea", hay nombres como Nazaret que no existeron hasta el siglo IV. Por eso Marcos lo excluye y dice que el títulus sólo decía: "El Rey de los judíos". Y Pilato no se cansa de decirlo preparándolo :"¿Tú eres el rey de los judíos? " / "¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?" / "¿Entonces qué queréis que haga con ese que llamáis rey de los judíos?" Y los soldados de Pilato (acordémonos de la ironía ...
Mientras leo tu Post, estoy haciendo un montaje documental de la Pasión según San Marcos interpretada desde 1995 hasta hoy, y filmada todos los años, con un año de interupción, es decir 12 pasiones. No te puedes imaginar las reescrituras que hay. Unas más comprometidas con los pobres, otras más comprometidas con los misioneros, otras en homenaje a un cristo articulado con el que se representaba el descendimiento, otras en homenaje a la mística de los judíos-esenios, otras en homenaje a los mártires populares, otras en homenaje al desenclavo de Bercianos de Aliste...y una última en homenaje a una compañera fallecida y alma de la asociación. Pues bien, sin cambiar los textos, sólo leyéndolos tal cual, pueden verse 12 pasiones distintas.
Así que estoy de acuerdo en las reescrituras de la Pasión según San Marcos. Pero la última redacción, la que tiene tantas citas del AT, se completa en el siglo IV, al mismo tiempo que se reescribe la Biblia. Se percibe que tienen ambo...
Puede completar esta lectura con el estudio que Xabeir alegre hace de la Comunidad de Marcos, a la que iba dirigido el evangelio;estudio que encontrará en el capítulo 6 del mismo libro.
Sólo tenía 4 años, pero recuerdo haber visto desde la ventana de mi casa a los grises disparar pelotas de goma contra unos obreros, lo cual me traumatizó.
Y de lo que no vi, recuerdo bastante bien lo que me contaron mis padres de esa sangrienta jornada.
Con esto quiero decir que estoy de acuerdo totalmente con Sofía.
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Antonio Piñero
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