Pasiones paganas (Verdadera historia de la Pasión III)
13.03.08 @ 07:13:58. Archivado en CRISTIANISMO
Hoy escribe Antonio Piñero:
Seguimos con la presentación del libro: “La verdadera historia de la Pasión” (Edaf, Madrid, 2008)
La segunda contribución es la de Eugenio Gómez Segura y lleva por título “Pasiones paganas. Grecia y los Misterios”. El índice temático es el siguiente:
• Cronología y contexto histórico del suceso. La mixtura helenística y romana
• Ambiente general de la religiosidad grecorromana
• Muertes y resurrecciones paganas
• Cultos y movimientos religiosos
• La revelación órfica: un dios que muere y resucita.
• Pasiones humanas
• Pasión y resurrección
• El ciclo del tiempo: orden y justicia
• Conclusión
El planeamiento, o pregunta inicial, que formula Gómez Segura es el siguiente: “Los primeros años de expansión de la secta judía llamada cristianismo por la civilización grecorromana constituyen un fenómeno apasionante si atendemos a cuanto se puede saber sobre el posible trasfondo egipcio de nociones tan cristianas como la resurrección y la ingestión de la divinidad. Y si nos hemos sorprendido al leer detalles que acaban por ser no ya asombrosos, sino trascendentales, hemos de preguntarnos qué sabría un griego, un romano, un hispano, del contexto judío de la pasión –lo que ocupará el presente capítulo- y cuánto pudo adaptar a su propia cultura el personaje que se le predicó con la intención de dar significado a lo que le resultaba inverosímil sobre él".
En definitiva, en el presente capítulo del libro que comentamos se da a conocer la pasión, muerte y resurrección de otros hombres y otros héroes, de dioses incluso, con el objetivo de plantear que quizá algún elemento de esa época acabó también por formar parte de lo que los creyentes cristianos conocen como el personaje religioso Jesucristo. Tras este repaso a lo que fue la espiritualidad de aquellos años, hemos de encontrarnos en mejores condiciones para entender los textos sobre la pasión de Jesús con toda la objetividad e imparcialidad posibles. Es importante, por tanto, saber qué nos depara la Antigüedad clásica.

Personalmente me parecen interesantes los paralelos que ofrece Gómez Segura de las “muertes y resurrecciones paganas” para mostrar que ya existía en el mundo grecorromano, previamente al cristianismo, estas nociones de personajes humanos que son deificados y que habían sufrido esas vicisitudes. Escribe Gómez Segura: “Con todo, la vía más reconfortante –en los paralelos paganos a la peripecia de Jesús- no es la de morir para revivir hasta una muerte definitiva, o la de bajar vivo al Hades/Infierno y volver de él: sin duda lo mejor era adquirir una vida comparable a la de los siempre felices e inmortales dioses, como los denominaba ya Homero. Y esa ventura se dio en la mitología tanto de Grecia como de Roma".
El caso más renombrado es el de Heracles. Su ejemplo es especialmente interesante para nosotros, pues, recordémoslo, había nacido de la unión de una mortal con Zeus, se había convertido en una suerte de santo bienhechor de la humanidad y, tras pagar su propia deuda, la muerte, fue considerado digno de reunirse con los dioses y vivir con ellos sempiternamente.
Muy curioso en este capítulo es también la comparación entre Sócrates y Jesús, pues tenemos en Grecia el caso de un hombre normal, el filósofo Sócrates, que es condenado y sufre la muerte injustamente, y luego es venerado hasta tal extremo por sus seguidores que tal veneración acaba transformando su vida, la percepción de su figura y su mensaje.
Concluye Gómez Segura que quizá los mitos y personajes del mundo antiguo no influyeron de modo directo en el cristianismo, pero que no cabe la menor duda de que la recepción del mensaje cristiano, sobre todo el predicado por Pablo, se encontraba entre los hombres y mujeres intensamente religiosos del Imperio romano con un ambiente literario, mítico y religioso que le ayudaba enormemente a que sus ideas sobre Jesús -que acercaban a éste al ámbito de lo divino- fueran comprendidas y aceptadas por esos oyentes.
Aparte del tema central de la muerte y resurrección de las divinidades de las “Religiones de misterio” que ayudaron tanto a Pablo a presentar su mensaje, en concreto la reinterpretación de Sócrates por parte de Platón, junto con otras “biografías” de hombres ilustres en el mundo helenístico, fueron quizá el modelo, en parte, para los evangelistas de su presentación de Jesús al mundo religioso de fuera de Judea.
En efecto, pasado cierto tiempo después de la muerte de Jesús, la peripecia de éste, su vida, acciones, palabras y milagros, corrían el peligro de difuminarse, de perderse. Por ello se necesitaba imperiosamente un texto escrito que diera noticia de estas cosas. Esta necesidad se acrecentaba porque había que atender también a las necesidades espirituales de los nuevos cristianos que se habían extendido ya por muchas regiones del Imperio. Y ese texto, esos textos, los Evangelios -porque fueron varios los autores que quisieron dar su versión de los hechos pese a que tal versión pudo implicar una peligrosa incoherencia- fueron finalmente escritos. Ahora bien, su modelo no estaba en el mundo judío, sino muy probablemente en el de Grecia y Roma.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
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"O mas facil de distorsionar" me parece bastante mas acertado.
El ejemplo de Platón resalta hasta qué punto puede una figura ser distorcionada; y cómo el martirio anima a esta misma exaltación en la mente humana (como Heracles además o el revolucionario francés que murió en la bañera s.XVIII).
No le veo problema al post, obviamente que el judaismo tenia ingredientes propios para la adaptación/conformación de algún posible sincretismo.
[b]Concluye Gómez Segura que quizá los mitos y personajes del mundo antiguo no influyeron de modo directo en el cristianismo, pero que no cabe la menor duda de que la recepción del mensaje cristiano, sobre todo el predicado por Pablo, se encontraba entre los hombres y mujeres intensamente religiosos del Imperio romano con un ambiente literario, mítico y religioso que le ayudaba enormemente a que sus ideas sobre Jesús -que acercaban a éste al ámbito de lo divino- fueran comprendidas y aceptadas por esos oyentes.[/b]
Lo que se quiere decir es que el cristianismo NO COPIA directamente concepciones paganas (aunque no le veo el problema para que esto se diera) pero que éstas influyeron en la conformación de ésta; piensen que los judios de la diaspora y los ex-paganos fueron los que conformaron el grueso de los cristianos, además, me parece que estas concepciones ya estaban en la judaismo producto del contacto pagan...
Nazara existia en el siglo I y es algo que la arqueologia a demostrado (si bien era una pequeña aldea de no mas de unos cientos de personas, medio centenar de familias)y se dedicaba sobre todo a la agricultura. Ademas se han hallado lagares y terrazas de cultivo asi como torres de vigilancia (como las descritas en las parabolas de Jesús) y tambien restos de ceramica del siglo I.
En lo referente a los paralelos de los protocristos grecoromanos con Jesús, tienen su razón de ser porque ya desde nuestros ancestros se transimitio el arquetipo de lo que habia de venir, y esto con el fin de que la mente humana le fuera mas facil reconocerlo.
Paz a vosotros.
Si la actual Nazaret no es la Nazaret bíblica, es posible que esta no haya existido, pero hay también otras posibilidades: que hubiese sido destruida en alguna de las guerras judías, que fuese un poblado insignificante y hubiese muerto como han muerto algunos pueblos por la despoblación..., en fin, que creo que caben varias hipótesis.
Una investigación no puede sopesar si es o no diamentralmente contraria a lo que creen millones de seres humanos. No habría física cuántica, ni termodinámica, ni Galeleo podría haber dicho "epure si muove", lo importante es que dijo que se movía algo lo creyesen o no.
Una investigación que dice que el Cristianismo es histórico tiene que decir de dónde vino y quiénes lo crearon.
Un historiador no puede decir que en Nazaret, desde la edad de los metales hasta el siglo IV, hubiera gente habitando, porque fue fundada por Constantion o su madre Elena en el siglo IV. Y ningún historiador lo menciona hasta esa época.
La palabra Nazaret designando una población es de siglo IV. Una de dos o los evangelios fueron definitivamente escritos del siglo IV o el Nazareth de los evangelios se refiere a otra realidad llamada Nazoraios.
Lo únicvo que queda claro es que la actitud ante el cristianismo del autor de ese capítulo que comenta el Sr.Piñero es diametralmente contraria a la de millones de seguidores de Jesús de Nazaret a lo largo de la historia.
En cuanto a Heracles (y Osiris), su resurrección es de ultratumba, algo diferente a la de Jesús que, antes de subir al cielo, se presentó a sus discípulos. Sea real o irreal su resurrección (cada uno tendrá sus creencias), creo que es una diferencia a resaltar.
En cuanto a la comparación de la veneración de Sócrates y Jesús por parte de sus discípulos, tampoco me parece resaltable, es más, lo veo normal. La diferencia notable es que los discípulos de Jesús, en vez de centrarse sólo en sus enseñanza, osaron decir que era el Mesías y que había resucitado.
"cuánto pudo adaptar a su propia cultura el personaje que se le predicó con la intención de dar significado a lo que le resultaba inverosímil sobre él"
Gómez Segura supone que el que adapta es el que recibe la predicación, cuando en realidad es al revés, el que adapta es el que predica. La transposición la hace quien predica, quien comunica.
"Sócrates...luego es venerado hasta tal extremo por sus seguidores que tal veneración acaba transformando su vida, la percepción de su figura y su mensaje". La venereción de los seguidores no sirve para explicar una religión sino su fenómeno de transposición. Para explicar la expansión de una religión se necesita un imperio. Sólo un emperador, un imperio, puede cambiar de una imaginario religioso a otro.
Esmentira que se deba a la civilización grecorromana el nombre de Cristiano.
Es mentira que los primeros cristianos hayan interpretado como ingesta de la divinidad, la particicipación en la cena del Señor, como ya comenté en su anterior entrega.
Y es una afirmación gratuita esa insinuación de que los autores de los evangelios, a los que ni Ud. ni su colaborador conocen,hayan plagiado a los clásicos grecorromanos a la hora de proclamar la buena nueva, -euangellion- a sus respectivas comunidades.
Como ya comenté en otro lugar, las actitudes son las que seleccionan los hechos y les imprimen siginificado. A los que hemos estudiado a los c´lasicos grecolatinos, -yo lo hice en Salamanca- no nos resulta nada nuevo su información sobre su cultura y religión; lo que a mí me da que pensar es esa obstinación que tiene...
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