Supuestos “contrastes” entre Juan el Bautista y Jesús de Nazaret (I)
12.03.08 @ 07:41:28. Archivado en Jesús histórico
Hoy escribe Fernando Bermejo:
A lo largo de varios meses hemos señalado que, a la luz de la reconstrucción histórica más verosímil, es apreciable un gran número de paralelismos –hemos detectado veintitantos– entre Juan el Bautista y Jesús de Nazaret. Estos paralelismos afectan no sólo al mensaje de estos predicadores palestinos, sino también a su personalidad religiosa y a su destino.
Por supuesto, esto no significa que entre estos dos personajes no haya diferencias. Por ejemplo, Jesús parece haber desarrollado una actividad que tanto él como algunos de sus contemporáneos interpretaron como taumatúrgica, mientras que no tenemos noticias de tal actividad en el caso de Juan. Sería fácil enumerar otras varias diferencias, aunque tal actividad sería superflua teniendo en cuenta que casi toda obra, sobre todo la divulgativa, sobre Jesús enfatiza precisamente estas diferencias, normalmente construyendo un Jesús en franco “contraste” con el Bautista.
Lo que resulta llamativo es que varias de las supuestas diferencias entre Juan y Jesús, cuya enumeración se ha convertido ya en cliché en la exégesis mayoritaria, no resisten el escrutinio crítico, y más bien traicionan precomprensiones religiosas y teológicas en los autores que insisten en ellas. En éste y próximos posts señalaré algunas de estos pseudo-contrastes.
Uno de esos clichés es la dicotomía entre un Jesús anunciador de un mensaje alegre y salvífico, contrapuesto a un Bautista predicador de la condenación. La impresión que se crea en el lector es que la figura de Jesús fue radiante y luminosa, mientras que la de Juan Bautista fue francamente sombría.
Hay varias razones de peso para descartar tal contraste.
En primer lugar, una elemental consideración a priori. Las fuentes –tanto judías como cristianas– evidencian el gran éxito inmediato de la predicación de Juan y la consideración de que éste gozó. Ahora bien, tal éxito es apenas comprensible si Juan hubiera sido simplemente una figura sombría portadora de un mensaje ominoso. La gran capacidad de atracción del Bautista no parece atribuible a un fenómeno de masoquismo colectivo, sino más bien a que ese mensaje poseía dimensiones impactantes y gozosas, que respondían a las necesidades espirituales de su auditorio.
En segundo lugar, esa consideración a priori se ve confirmada por el examen de las fuentes. Incluso en los escasos textos conservadas sobre Juan Bautista se aprecia que las imágenes que utilizaba este predicador contenían una dimensión positiva: la figura que vendría quemaría la paja con un fuego inextinguible, pero también reuniría el trigo en el granero (una obvia imagen de salvación). El énfasis en el perdón que recibirían los que se arrepintiesen y la enseñanza moral del Bautista (recuérdese su tratamiento en el evangelio de Lucas), con su énfasis en el compartir con los menesterosos, son ulteriores muestras de un mensaje destinado a suscitar esperanza y consuelo en sus destinatarios.
En tercer lugar, la imagen de Jesús como un predicador meramente de noticias gozosas es una obvia distorsión de los testimonios disponibles. Los Sinópticos ofrecen numeroso material históricamente verosímil en que Jesús anuncia cosas terribles (no menos terribles que las anunciadas por Juan) para quienes no le escuchasen. Remito al lector al post titulado “Anunciando buenas y malas noticias: Juan y Jesús”, así como a la bibliografía allí señalada.
En suma, el presunto “contraste” entre Juan y Jesús en relación a la naturaleza (alegre/ominosa) de su mensaje es un simple cliché, que se ve refutado no sólo por el sentido común, sino también por las fuentes conservadas. Ni el mensaje anunciado por el Bautista fue tan oscuro, ni el anunciado por Jesús fue tan luminoso.
Por supuesto, pudo haber un cambio de matices o de acento en la presentación del segundo, pero esto no equivale a una diferencia sustancial, mucho menos a un “contraste”. Es lamentable (pero inevitable) que esta caricatura siga siendo vendida como historia por muchos autores de libros sobre Jesús, y aceptada como historia por un gran número de lectores.
Saludos cordiales de Fernando Bermejo
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4. Efectivamente, como dice, los cuadros del Renacimiento no me sirven para comprender la historia del Siglo I. Lo siento, pero no me convencen nada las teorías de la conspiración que usted defiende.
Que disfrute de la novela que está leyendo. No voy a ser yo quién le impida leerla.
1. La mujer de Dan Brown le ha asesorado fatal, porque la escena en la que la chica amenaza con romper con la rodilla el óleo sobre tabla... no comment. Incluso el título es poco correcto. Eso entre otras patochadas que obligan a los guías turísticos de París a empezar diciendo: "esto no es como en el Código da Vinci"
2. No aspiro a escribir novelas mejor que Dan Brown porque lo mío son los trabajos científicos. Lo que sí aspiro es a saber más de historia, geografía y arte que Dan Brown, aunque también pueden aspirar a eso los niños que salían en el programa "¿Sabes más que un niño de primaria?"
Le parecerá que las pinturas de Da Vinci no son adecuadas para leer el siglo I. Por ejemplo Juan Bautista siempre es representado con cabeza grande y poderosa. Si vamos haciendo una lectura estratigráfica de las cabezas pintadas o esculpidas, son verdaderas cabezotas, y muestran un poderío en sus facciones. Bien busque Vd. bustos de personajes históricos de aquella época que tengan la cabeza tan poderosa. Luego busque a cuál de ellos le cortaron la cabeza. Si no le sirve vaya Vd. a la mezquita de Damasco, allí está la cabeza de Juan el Bautista. Solicite permiso para que entren científicos, midan el cráneo, hagan una reconstrucción virtual y comparen con qué cabezas esculpidas o pintadas se parece. Y de paso escriba una novela mejor que Dan Brown. Y permítame leer "El Jardín Dorado" de Gustavo Martín Garzo, que saldrá hoy por la mañana a la venta.
Le parecerá que las pinturas de Da Vinci no son adecuadas para leer el siglo I. Por ejemplo Juan Bautista siempre es representado con cabeza grande y poderosa. Si vamos haciendo una lectura estratigráfica de las cabezas pintadas o esculpidas, son verdaderas cabezotas, y muestran un poderío en sus facciones. Bien busque Vd. bustos de personajes históricos de aquella época que tengan la cabeza tan poderosa. Luego busque a cuál de ellos le cortaron la cabeza. Si no le sirve vaya Vd. a la mezquita de Damasco, allí está la cabeza de Juan el Bautista. Solicite permiso para que entren científicos, midan el cráneo, hagan una reconstrucción virtual y comparen con qué cabezas esculpidas o pintadas se parece. Y de paso escriba una novela mejor que Dan Brown. Y permítame leer "El Jardín Dorado" de Gustavo Martín Garzo, que saldrá hoy por la mañana a la venta.
Le parecerá que las pinturas de Da Vinci no son adecuadas para leer el siglo I. Por ejemplo Juan Bautista siempre es representado con cabeza grande y poderosa. Si vamos haciendo una lectura estratigráfica de las cabezas pintadas o esculpidas, son verdaderas cabezotas, y muestran un poderío en sus facciones. Bien busque Vd. bustos de personajes históricos de aquella época que tengan la cabeza tan poderosa. Luego busque a cuál de ellos le cortaron la cabeza. Si no le sirve vaya Vd. a la mezquita de Damasco, allí está la cabeza de Juan el Bautista. Solicite permiso para que entren científicos, midan el cráneo, hagan una reconstrucción virtual y comparen con qué cabezas esculpidas o pintadas se parece. Y de paso escriba una novela mejor que Dan Brown. Y permítame leer "El Jardín Dorado" de Gustavo Martín Garzo, que saldrá hoy por la mañana a la venta.
Es la señora esposa de Dan Brawn la que es catedrática de historia del arte y la que le asesoró.
Lo que se quiere decir es que en Renacimiento ya saben leer e interpretar los evangelios confrontándolos con los clásicos, ya saben direfenciar la persona histórica del personaje de fábula. Recorra todos los dedos de Leonardo: el ángel anuncia a María con dos dedos. Busque otra anunciación que haga así. Siga buscando, por ejemplo, el dedo de Isabel y descubrirá que es al revés...y podrá comprender cómo leían los Evangelios los hombres del renacimiento. Y podrá hacer hoy algo semejante. Bocaccio llegó a decir que todos los apóstoles eran personajes de fábula.
La superioridad de Juan sobre Jesús es doctrina de los Juanitas o Mandeos.
Una obra de arte del Renacimiento es una fuente de primerísima mano para conocer la historia del Siglo I. Pero bueno, las he mirado y he visto que sale Jesús bendiciendo a Juan.
He leído que está basado en un apócrifo de la infancia, aunque no lo he encontrado. Quizás el profesor Piñero, que los ha traducido y editado, pueda aportar algo.
Lo de la superioridad de Juan sobre Jesús es una hipótesis muy interesante del eminente historiador Dan Brown.
En su pueblo se hablaban muchos lenguajes. Incluso la cultura más primitiva tiene más lenguajes que la lengua nativa.
La expresión "hablar sin ton ni son", ordena en la tribu o en el pueblo que haya un sólo lenguaje, una sola lengua que habla, y según el ton y el son-iquete de los que hablan se debe entender la canción. Etnográficamente y antropológicamente es válido, pero sólo sirve para saber quién manda en el pueblo o en la tribu.
Tres operaciones mentales hace falta para salirse del lenguaje tribal: Identificar, Comparar y Clasificar. Identifique quién habla detrás de Juan y Jesús, compare qué hacen o a qué aluden sus acciones y clasifiquelas, y diga quién es primero y quién es segundo. Mientras tanto vea las obras de Da Vinci sobre Juan y Jesús y verá cómo en las manos bailan dos dedos, uno que dice primero y otro que dice segundo.
En el texto se dice que, además de buenas noticias, "Jesús anuncia cosas terribles para quienes no le escuchasen"
Lo veo lógico y, el que Jesús sea portador de buenas y malas noticias no me hace pensar que se trate de dos personas históricas distintas. Yo mismo a algunos de mis alumnos les doy buenas noticias y buenos pronósticos y, a otros, a los que veo que no estudian, les pronostico un verano terrible si no cambian de actitud.
¿Hay que pensar por eso que tengo un doble y que uno da buenas noticias y otro malas?
"Hablar a tontas y a locas"
Léase los paralelos entre Jesús y Juan e intente darle una explicación, porque la explicación de los Evangelios no funciona, por ejemplo en Juan 4, "(Jesús) bautizaba más que Juan".
Aprenda una pequeña técnica de transposición. Busque en la historia de la época personajes importantes que hicieran acciones comunes (que luego se han transpuesto como bautizar, pero podía ser por ejemplo "reclutar", ya eu el Bautismo es un acto de reclutamiento tanto para el discipulado como para las legiones(legión es una palabra del evangelio). ´
Pero si Vd. quiere seguir leyendo los Evangelios y explicar lo mismo por lo mismo, el gusano se muerde la cola o juega con ella porque se aburre.
Si en el Jesús de los Evangelios hay buenas y malas noticias, además colocadas en distintos momentos narrativos, eso es una huella de transposición: está hablando de dos personas históricas distintas.
Si en Juan hay también confusión de su buenas y malas noticias se debe a que hay dos personas históricas en distintas épocs, que luego son reescritas y fundidas, que se llamaban Juan, en Griego GNEO.
Lo interesante es que de estos posibles cuatro personajes, en realidad son sólo tres. El que da malas noticias, amenazas, proscripciones, es el mismo en los dos pares de personajes.
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Antonio Piñero
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