Juan y Jesús, exaltados tras su muerte por sus seguidores
05.03.08 @ 23:08:40. Archivado en Jesús histórico,
Hoy escribe Fernando Bermejo
Aunque con la muerte de Juan el Bautista y Jesús de Nazaret se acaban los paralelismos propiamente dichos entre estas figuras, si tomamos en cuenta el destino inmediato de los predicadores palestinos al menos un paralelismo más se impone: tanto el ejecutado en Maqueronte por Antipas como el ejecutado en Jerusalén por Poncio Pilato experimentaron un proceso de exaltación por parte de sus seguidores, proceso que se continuaría en el caso del Bautista en ciertos ámbitos, y desde luego en el caso de Jesús hasta el día de hoy.
Los procesos de exaltación o inflación de ciertas figuras son fenómenos ampliamente conocidos en la historia de las religiones. El ser humano, animal adorador por excelencia, no se contenta con divinizar objetos naturales, procesos y seres imaginarios, sino que también se dedica a atribuir virtudes y capacidades sobrenaturales a otros semejantes (cuando no a sí mismo). Este fenómeno recibe a menudo el nombre de evemerismo.
El proceso de exaltación de Jesús en el cristianismo es suficientemente conocido. La conversión de Jesús en mesías, hijo de Dios y Dios mismo se ha producido en muchas corrientes cristianas, y desde luego en aquellas históricamente más exitosas. (Como es sabido, este proceso de inflación ha ido acompañado de la exaltación de otros varios personajes, y en primer lugar de la de la madre de Jesús, Myriam, un personaje del que apenas se sabe nada; aun así, un tratado completo de teología cristiana está dedicado a la mariología –otro aún, a la “josefología”–). Paradójica pero comprensiblemente, el proceso de inflación parece haber constituido uno de los medios fundamentales del proceso más amplio mediante el que los seguidores de Jesús lograron otorgar sentido al rotundo fracaso empírico de las esperanzas del propio predicador galileo, que anunció lo que no se cumplió y obtuvo lo que de ningún modo esperaba. La conversión del predicador en Dios encarnado eliminado por las fuerzas del Mal dio sentido a una catástrofe objetiva y permitió la superación de las disonancias cognitivas y, de manera compensatoria, la conservación de la esperanza de los supervivientes del grupo.
En cuanto a Juan el Bautista, aunque su figura fue fagocitada por el cristianismo, que hizo de él un santo (lo que para algunos será un perpetuo motivo de hilaridad y/o de reflexión), hay diversos rastros en fuentes antiguas de que fue sometido a un proceso de exaltación independiente de los intereses cristianos. Por ejemplo, ya el hecho de que el augusto prólogo del Cuarto Evangelio tenga tantas referencias a Juan y necesite decir tan enfáticamente que “él no era la Luz”, es un indicio claro de que a finales del siglo I había gente que albergaba la firme creencia de que Juan el Bautista, y no Jesús, era la Luz. En la literatura pseudoclementina (Recognitiones I, 54.60), se nos informa de que ciertos discípulos de Juan afirmaron que “él era el Cristo, y no Jesús”. Esta perentoria creencia causó, de hecho, tantos quebraderos de cabeza a los judeocristianos del área siria, que éstos llegaron a afirmar que Juan había sido una manifestación satánica (véanse las Homilías Pseudoclementinas). Lamentablemente, apenas sabemos nada más de esos seguidores de Juan, ni cuál fue el alcance del proceso de inflación que entre ellos experimentó la memoria del Bautista.
Otra vía del proceso de inflación del Bautista es visible en el mandeísmo, que conoce habitualmente a Juan con el nombre doble de “Iahia-Iuhana”. En efecto, esta religión gnóstica –de la que, a pesar de la hostilidad procedente de judíos, cristianos y musulmanes, aún hoy existen representantes en Irán e Irak– considera a Jesús un engañador diabólico, mientras que concede a Juan una gran importancia. En otra ocasión esperamos poder analizar este curioso fenómeno.
Si bien –repitámoslo– ignoramos el alcance (cualitativo) del proceso de exaltación del Bautista en la Antigüedad, hay rastros suficientes de la existencia de tal proceso. Así pues, también en el destino que tuvieron después de muertos, es posible apreciar un ulterior paralelismo entre los dos predicadores palestinos Juan y Jesús.
Saludos cordiales de Fernando Bermejo
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Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
No tengo ningún interés en polemizar con Ud. Perdone que me atreva a decirle que la teología de hoy camina por otros derroteros. Si le interesa lea algo sobre la "Teología del Pluralismo religioso". No volverá Ud. acudir a tópicos. Un saludo y buen fin de semana.
Lea lo que dice, es un rotundo fracaso para los discípulos que son los que lo exaltan. El Sr. Bermejo no dice nada para sí ni contra Vd. ni el Cristianismo, sino que se ponen en la mente de los discípulos para expresar el punto de partida de la exaltación.Pero si Vd. quiere seguir interpertándolo así, siga Vd.
Mientras tanto, ¿Podría preguntarse Vd. qué ha visto Constantino en todo su incansable recorrido por las colonias romanas, para en medio de un sinnúmero de religiones mistéricas y de sectas unificar por medio de la Cruz la religión del Imperio Romano? Yo creo que vio lo mismo que Vd. sigue viendo en las Semana Santa de España y otros pueblos, algunas de las cuales -el descendimiento, la piedad y el santo sepulcro o la urna- no están en los Evangelios.
Lea lo que dice, es un rotundo fracaso para los discípulos que son los que le exhaltan. El Sr. Bermejo no dice nada para sí ni contra Vd. y el Cristianismo, sino que se ponen en la mente de los discípulos.Pero si Vd. quiere seguir interpertándolo así, siga Vd.
Mientras tanto, ¿Podría preguntarse Vd. qué ha visto Constantino en todo su incansable recorrido por las colonias romanas, para en medio de un sinnúmero de religiones mistéricas y de sectas unificar por medio de la Cruz la religión del Imperio Romano? Sin pretender ser heurístico, ¿A qué le suena a Vd. la fiesta de la invención de la cruz?
A. Loisy no podía utilizar los descubrimientos actuales y no le cabía en su inteligencia más una expresión bipolar con la preferencia de la hiótesis más sencilla.
"Es una hipótesis más sencilla la de postular la existencia histórica de Jesús que la de postular la existencia de quienes pudieron inventarlo".
Estamos en el siglo XXI que se caracteriza por la complejidad y la transdisciplinariedad, en la que ya no hay disyntivas gnoseológicas neutonianas, o esto o esto otro, sino que puede ocurrir al mismo tiempo que sea esto y lo otro a muy diferentes niveles. La historicidad de los orígenes del cristianismo es posible descubrirla y comprender que entre el Jesús de los relatos evangelicos y el histórico o los históricos hay enlaces y conexiones de transposición diegética, también es posible descubirlo, y ahondar en las capas históricas que revelan los relatos, también es posible. Sólo hay que transpasar los límites mentales que nos ponemos. La religión la hemos...
Califica ud. de "rotundo fracaso" el proyecto y el mensaje del predicador galileo, como llama Ud. a Jesús. ¿Llama Ud. fracaso a un mensaje y proyecto que fué aceptado,años despues, como religión del Imperio romano, por el emperador Constantino? Afirmantis est probare, dicen los juristas. ¿Lo puede probar Ud? o, como dice un tal Pedro, Ud. se dedica a la heurística, y está exento de probar nada de lo que dice; ¿también todo lo que salga de su imaginación creadora? Que yo sepa la heurística se dedica no sólo al descubrimiento sino también a la invención.
Por ejmplo, en Juan 5, veo estratos a través de transposiciones de hechos, de nombres y de doctrinas, pero ninguno de los nombres es históric, ni Moisés:
33Vosotros enviasteis a interrogar a Juan, y él dejó testimonio en favor de la verdad...36Pero el testimonio en que yo me apoyo vale más que el de Juan, pues las obras que el Padre me ha encargado llevar a término, esas obras que estoy haciendo, me acreditan como enviado del Padre; ..Vosotros estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida definitiva. ...45No penséis que os voy a acusar yo ante el Padre; vuestro acusador es Moisés.
No me puedo quedar encerrado en el camino entre las líneas, debo seguir otros derroteros. Puedo decir que hay una transposición gnóstica y puede decir que hay una transposición con tres nombres propios históricamente interrelacionados: Gneo Pompeyo, Julio César (El Parens Patriae, el Padre) y Octaviano Augusto (el Divi Fili).
Rosa Navarro Durán, la catedrática de Literatura Española de la Universidad de Barcelona me decía: "Quien escribe un libro ha leído otros, ha sido testigo de la historia y va dejando huella de los libros que ha leído y la historia que ha vivido. Ningún escritor es anónimo". Rosa descubrió que el autor del Lazarillo, había leído la Lozana Andaluza que nunca se había publicado, sino que era un manuscrito que andaba de mano en mano por los nobles, que el autor anónimo había visto la entrada triunfal del emperador Carlos I, que había estado en Roma después del Saqueo de Roma, etc. y descubrió que el autor del Lazarillo era Alfonso de Valdés. www.elazarillo.net
Actualmente la estratificación es multidisciplinar. Una doctrina o un proceso de exaltación pertenece a la historia humana, tiene su tiempo y espacio, puede haber sido reescrita en codex, en piedra, en ritos. Hay que buscarla hasta dar con el histórico o los históricos, ya que el cristianismo es histórico y nunc...
parece que partimos de conceptos distintos de lo que son los evangelios.
Sí, puede ser, porque la Res Gestae de Octaviano es un Euangelio. Los Euangelia eran las buenas noticias de los emperadores, de los fundadores de una colonia, que por ello eran llamados parens patriae y tenían dericho a un templo, un flamen y una flamínica, un calendario de fiestas y sus euangelia etc. Pero que lo que Vd. dice que es un Kerigma, para mí es una transposición.
Con todos los respetos espero que Vd. entienda que el Sr. Bermejo no quiere demostrar nada porque se ha puesto en el nivel heurístico: ha indagado y ha dado pautas para seguir buscando, si Vd. encuentra algo lo comparte y la indagación sigue adelante, si no le convence este método, siga compartiendo lo que Vd. quiera, que supongo que todos sabemos cambiar de nivel.
Si Evémero dice que los dioses fueron primero hombres, Reyes y luego fueron divinizados, tenemos que tener el coraje de ahondar los estratos como los arqueólogos, desde las capas más visibles, la divinización, hasta las más profundas, la persona histórica óriginaria. Si las capas más visibles nos las dan los evangelios habrá que acudir a otras fuentes para encontrar las capas menos visibles. Ningún arqueólogo confunde las capas visibles con las que todavía no ha visto. Cuando las ve y comprueba puede decir que la persona histórica de los estratos más profundos es la misma que la que aparece en los estrtos más superficiales. Pero luego no puede decir que entre un estrato y otro han pasado tres o cuatro siglos, porque no estamos hablando del discurrir de la vida de un hombre, sino de un hombre y sus seguidores.
Respuesta de Fernando Bermejo
Apreciado Pedro:
Gracias por tus comentarios (disculpa que a menudo no te conteste), pero no sé si te sigo. Por supuesto, como tú sabes bien, la lectura de las fuentes -en este caso, ante todo, los evangelios- mediante los métodos histórico-críticos puede ser comparada a una investigación arqueológica, pero en este caso no parece que para descubrir las "capas" más primitivas haya que acudir a otras fuentes: los evangelios son como un terreno en el que distintas capas se han mezclado. Personalmente, sigo opinando que lo que verosímilmente pueden ser consideradas las capas más antiguas revelan a un personaje al mismo tiempo lo bastante comprensible en el judaísmo palestino y dotado de una cierta idiosincrasia, lo que hace de su existencia histórica un dato máximamente plausible. Para decirlo con A. Loisy: "Es una hipótesis más sencilla la de postular la existencia histórica de Jesús que la de postular la existencia de quienes pudieron inventarlo". Ya sé que tú vas por otros derroteros.
Con un abrazo
F.B.
"el proceso de inflación parece haber constituido uno de los medios fundamentales del proceso más amplio"
Si lo entendemos como un proceso de transposición, podemos ver sus cambios como huellas de estratificación.
"La conversión de Jesús en mesías, hijo de Dios y Dios mismo se ha producido en muchas corrientes cristianas, y desde luego en aquellas históricamente más exitosas".
Aquí los estratos pueden estar ya revueltos o en todo caso substituidos: Cristo por Mesías, Hijo de Dios por Divi Fili, etc.
Intesesnte alusión a Evémero la hace también Francisco Díaz de Velasco:"Pero los otros dioses son seres nacidos en la tierra que alcanzaron los honores immortales gracias a sus beneficios (...) hacia los demás hombres, como Heracles, Dioniso, Aristeo y otros parecidos ... Evemero escribió un tratado especial sobre estos últimos".
http://webpages.ull.es/users/historel/2ftemas/evemero.htm
La religión no es un engaño. La religión se transmite por transposición. La transposición es un intento de alcanzar al otro en otra cultura, incluso en otra religión. Esta expresión suya es una transposición: "teorías de un predicador armado", porque hay doctrinas, hay predicación, hay armas, pero es una transposición donde los estratos están invertidos, primero fueron las armas, la guerra, luego, cuando se llegó a la paz, las batallas se convirtieron en milagrosas acciones divinas, y los militares en predicadores, y al fin se depositó la doctrina, el motivo por el que se había conbatido las guerras, por los pobres. Los Evangelios no son historia, son relatos, transposiciones de una historia verdadera. Hay que aprender a leer la historia verdadera por los estratos que nos han llegado, pero le aseguro a Vd. que la historia es mucho más potente, admirable y digna de vivir que los relatos.
No los han borrado. Yo pegué un enlace largo que ha roto los márgenes del post. Así que yo soy el único responsable y lo siento.
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Antonio Piñero
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