“El relato premarquiano de la Pasión” (Comentario a “Jesús y sus discípulos” y V)
01.02.08 @ 07:05:48. Archivado en Jesús histórico
Hoy escribe Antonio Piñero:
Éste es el último comentario que dedicamos al libro de S. Guijarro.
El interés del último artículo del libro -y el último también que vamos a comentar, dejamos otros- se halla en el intento de reconstruir, datar y localizar en el espacio y en el tiempo el Relato premarquiano de la Pasión (RPP). El autor ejecuta este intento utilizando métodos y herramientas filológicas conocidas ya desde hace mucho tiempo en la detección de fuentes dentro de los escritos del Nuevo Testamento, sobre todo los Evangelios.
Guijarro parte de la idea, comúnmente aceptada, que debajo de la narración de la pasión de Jesús del Evangelio de Marcos subyace un relato más antiguo, de autor desconocido, que Marcos amplificó por medio de diversas fuentes y técnicas. Si se pudiera reconstruir este relato premarquiano -afirma- se tendría una fuente, hipotética desde luego, parecida al Documento Q, por su antigüedad. Y al suponer con razones sólidas que tal fuente se produjo en Jerusalén serviría para estudiar la comunidad cristiana que residía allí y de la que tenemos pocas noticias.
El intento de reconstrucción parte también de la base de que los autores de los relatos evangélicos mezclan y editan con comentarios y engarces propios narraciones previas sobre Jesús, dichos y anécdotas de éste, junto con recuerdos transmitidos por la tradición oral. Por ello, se suele suponer que hay signos de esos “textos” previos del trasfondo cuando al leer un Evangelio –en este caso el de Marcos- el lector atento se encuentra con los siguientes fenómenos:
1. La abundancia de vocabulario y estilo propios de Marcos.
2. El hallazgo de temas teológicos propios de Marcos, que se encuentran en otras partes y que dan pie a sospechar que han sido insertados por el autor dentro de un relato previo.
3. Tensiones e incoherencias internas al analizar el relato definitivo, que disponen a pensar que alguna fuente previa no ha sido bien engarzada con otra.
4. Unidades sin conexión suficiente con el contexto de lo que se está narrando, que no tiene paralelo con el relato del Evangelio de Juan o que se halla en un contexto diverso en éste, lo que da pie a suponer que es un material volante colocado en diversos lugares.
5. Coincidencias o divergencias significativas con el relato de la Pasión del Evangelio de Juan.
Siguiendo las pistas que proporcionan estos fenómenos, Guijarro -que se apoya en intentos anteriores de reconstrucción- llega a la concusión siguiente: el primitivo relato de la pasión que utilizó Marcos para componer el suyo era un texto muy breve, cuyo tenor se trasluce de los siguientes versículos de Marcos: 14,17-21; 14,26-27; 14,29-31; 14,43; 14,46-50; 14,53-55; 14,57-58; 14,60; 14,63-65; 14,66-71; 15,1; 15,3-5; 15,6-14 (con dudas y sin el v. 10); 15,15 (con dudas); 15,20; 15,22-26; 15,29-30; 15,33-38; 15,42-47; 16,2-6.
El lector, con paciencia y un Evangelio en la mano, puede ir empalmando estos textos y tendrá lo que Guijarro considera el relato previo a Marcos, y verá que hay en él notables ausencias. No están los episodios de la unción en Betania, la entrevista de Judas con los sacerdotes; la preparación de la última Cena como cena de Pascua; la institución de la eucaristía; la oración en Getsemaní; ciertas burlas de los soldados; el episodio de Simón de Cirene.
Según Guijarro, este relato tuvo su origen en Jerusalén, ya que conoce bien a las personas intervinientes y supone que el lector también las conoce, y hace referencias muy concretas a lugares significativos de la capital con buena precisión. La fecha de composición es anterior a la destrucción del Templo, pues no hay menciones a este hecho. Además presenta al grupo de los Doce con rasgos que inducen a pensar que ya no representaban un papel activo en la dirección de la comunidad, por tanto después de la persecución del rey Agripa I contra ellos que tuvo lugar en los años 43-44 d.C. y q los dispersó.
Como datos históricos más sobresalientes deducibles de este relato son -sostiene Gijarro-: se confirma que la comunidad de Jerusalén en esos años, 50 d.C., no estaba dirigida por los Doce, sino por Santiago el hermano del Señor; los jefes de los sacerdotes, y no los fariseos, fueron los que impulsaron la acusación y sentencia a pena de muerte de Jesús; la comunidad de Jerusalén se consideraba, parecido a como lo hacían los esenios, el nuevo templo espiritual, en el que Dios habitaba y sustituía temporalmente al santuario corrompido por los sumos sacerdotes.
Comentario:
Este artículo me parece verdaderamente interesante. Guijarro es un valiente, pues se atreve a hacer una reconstrucción en sí problemática, pero los métodos filológicos que emplea son solventes. La reconstrucción es verosímil.
Llama la atención, en efecto, la gran ausencia de episodios que estamos habituados a considerar fundamentales en la pasión gracias a la lectura del Evangelio de Marcos. Su ausencia –aunque Guijarro no acepta el argumento- hace que el historiador moderno dude un tanto de la historicidad de ellos, al menos tal como están en Marcos. Parece inverosímil que un individuo que vivía en Jerusalén, que conocía bien las tradiciones de la capital, omita estas escenas tan importantes. Probablemente no las conocía, o las situaba en otros momentos de la vida de Jesús.
Llama la atención también la falta en el relato de la escena de la preparación de la Última Cena como pascual y la institución de la Eucaristía. Ello me confirma en mi opinión antigua, junto con otros investigadores, que esa Cena no fue pascual, sino de despedida: Jesús intuía su muerte y solemnemente se despidió de sus discípulos y aseguró que se verían de nuevo, y banquetearían, cuando Dios instituyese su Reino en el Israel restaurado.
Igualmente, opino que Jesús no instituyó la eucaristía tal como se entiende comúnmente, sino que esa interpretación se debe a Pablo de Tarso, quien al narrar la escena confiesa que no transmite una tradición de hombres, sino una recibida directamente de Dios por revelación: 1 Corintios 11,23: “Yo recibí del Señor (no de hombres, aunque así se sostiene erróneamente desde Joaquim Jeremias) lo que os he transmitido…”. Los Evangelistas siguen la tradición paulina. Sobre ello he escrito, en un libro colectivo que aparecerá a principios de marzo de este año, en editorial Edaf, que lleva el título La verdadera historia de la pasión.
Como el artículo que copmentamos es básico y previo, no se puede pedir al autor que haya tratado todos los temas. Espero que más adelante Guijarro se ocupe en ulteriores trabajos de problemas interesantes que sugiere la historia de la Pasión en sí, como por ejemplo de qué modo al componenrlo las citas continuas de la Escritura pudieron influir en el desarrollo del relato, es decir, en el modo de contar los hechos, con ciertos adornos o sesgos, lo que obliga a tratarlo con cuidado desde el punto de vista histórico fuera de los datos y hechos más esenciales.
Igualmente será interesante que considere el valor histórico de algunos detalles referidos en este relato previo, que pueden ser dudosos por las siguiente razones: en primer lugar la considerable distancia respecto a los hechos narrados –en el mejor de los casos de unos quince veinte años- milita en contra de un recuerdo fidedigno. Segundo: el narrador es omnisciente y para ciertos hechos –por ejemplo el interrogatorio a puerta cerrada del o de los sumos sacerdotes a Jesús (el denominado “proceso judío”), o el diálogo privado de Pilato con Jesús (dentro del llamado “proceso romano”)- no pudo contar con testigos visuales que transmitieran esos hechos y palabras, por lo que el relato hubo de basarse en testimonios indirectos o en meras conjeturas. Tercero: no quedan actas ningunas de los dos procesos judío y romano.
Por eso en la investigación moderna se han sugerido dudas, que hay que tener en cuenta, sobre la historicidad de los siguientes hechos que están dentro del marco temporal de esa reconstrucción –algunos ausentes, lo que confirma las dudas-: desarrollos en torno a Judas: el episodio de las 30 monedas; palabras de la oración de Jesús, y el sueño de los discípulos, en el huerto de Getsemaní; arresto de Jesús por una cohorte romana; el joven que huye envuelto en una sábana; el desarrollo del proceso judío: preguntas sobre el Hijo del hombre, Hijo de Dios, interpretación del mesianismo de Jesús como blasfemia.
Igualmente surgen dudas sobre la historicidad del desarrollo del proceso romano: protestas de inocencia de Jesús por parte de Pilato; el sueño de la mujer de Pilato; el lavatorio de manos; la muerte de Judas y sus diferentes versiones; Herodes y Jesús; Barrabás y la costumbre judía de liberar un preso por la Pascua; episodio de las mujeres piadosas en el camino a la cruz; palabras de Jesús en la cruz: “Padre perdónalos…”. Promesa al “buen ladrón”. presencia de mujeres al lado de la cruz; presencia de sacerdotes en torno a la cruz; eventos en torno a la muerte de Jesús: velo del Templo, terremoto, resurrecciones; confesión del centurión romano de que Jesús es hijo de Dios; lanzazo a Jesús; arrepentimiento de las masas tras la crucifixión; enterramiento de Jesús como un embalsamamiento. Presencia de mujeres en el enterramiento.
Saludos cordiales de Antonio Piñero.
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Sobre la comparación de Jesús con D. Quijote, me pregunto dos cosas: 1. ¿Pretendía Cervantes que sus lectores creyeran que se trataba de un personaje histórico o de un personaje de ficción?. 2. ¿Pablo y los evangelistas, escribieron sus textos con intención de entretener al público como Cervantes o con intención de hacer creer que Jesús existió?
Sobre David, no se ha certificado su existencia histórica, pero la arqueología sí ha encontrado un indicio de su existencia. Te envío también un link de una web que creo que es laica.
http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php/2007/08/05/la_existencia_real_e_historica_de_jesus
http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php/2007/08/06/afirmacion_de_la_existencia_historica_de
http://www.historiarte.net/israel/casadedavid.html
Saludos
Gracias por la recomendación. Lo siento pero cada vez tengo menos tiempo. Estoy preparando un congreso. El Amigo Puente Ogea es profundamente cristiano, y para ser profundaemnte cristiano hay que ser ateo. Incluso para ser sumo pontífice había que ser ateo, porque debía vincular todas las religiones y no debía adherirse a ninguna de ellas. Los congresos son iniciativas muy buenas y los de Piñero son excelentes, lo mismo que los post y los comentaristas como Vd. D. Quijote existe, pero no es histórico. Yo creo, como Unamuno, en la existencia de D. Quijote y busco su sepulcro, pero no es histórico.Lea a Scaliger:
https://openaccess.leidenuniv.nl/dspace/bitstream/1887/1002/1/279_081.pdf
Disculpe la interpretación retórica sobre quien supone algo puede escribir lo que quiera. Pero los personajes no se inventan, se reescriben. ¿Y si Jesús fuera la reescritura de un personaje histórico, como David es la reescritura del emperador Ciro? Entonces habría que acudir a la historia para entender qué otros personajes históricos estaban vinculados a él, qué hacían, qué hicieron sus antepasados para que él siguiera ese mismo camino etc. El personaje que encuentro en unos libros no resulta más histórico porque lo encuentre profetizado, figurado en otros libros, sino porque lo encuentro en los vestigios históricos. Eb Huistoria hay que hacer sinopsis total, no entre unos pocos libros.
Veo que Darwin (el lector del blog)tenía razón cuando decía que era más difícil debatir con un fundamentalista ateo que con un creyente.
Puede partir de que Jesús existió, pero no hay ningún dato histórico del que Vd. pueda partir. Porque los que Vd. cree que son datos históricos no lo son.Un supuesto no es un dato. Pero si suponendo Puede Vd. seguir escribiendo, permíta que todos los demás supongan lo que quieran y cuando quierna.
Precisamente, lo que hacen muchos teólogos es, como dices, estirar el concepto de generación.
¡Ah! Y no pretendo demostrar una redacción temprana de Mateo en contra de la opinión mayoritaria. Simplemente mostrar escepticismo.
Lo que parece indudable de esto es un problema para el creyente, porque si lo acepta, tiene que reconocer que Jesús se equivocó negando así su divinidad, lo cual es evidente independientemente de la fecha de composición del evangelio. De todas formas el concepto generación puede ser estirado a conveniencia, el supuesto díscipulo Juan pertenecia a aquella generación, llego a vivir según la tradición hasta finales del siglo I y la tradición decia que seguiría vivo hasta la 2 venida de Jesús. Conocía esto el autor de Mateo?.
Saludos
Tienes razón en lo de Daniel, para ser precisos debería haber referido a Joel también, donde se incluye el resto de la descripción no contenida en Daniel, las imagenes utilizadas como podrás ver son muy similares. Pero Mateo 24 está construido mayormente en torno a Daniel 12, incluso la figura del "como Ladrón en la noche" se basa en su distinción del hombre sabio que conoce el momento y el malvado que no.
En lo que si estoy de acuerdo contigo es que ambos utilicen la misma expresión "ladrón en la noche" puede eso indicar, a pesar de su origen en Daniel, que son palabras reales de Jesús, o una construcción de los "apocalípticos de la época"?
Mateo dice que esa venida será "inmediatamente después de la tribulación" (¿la Guerra Judía?) y Marcos "por esos días después de la tribulación". Ambos y también Lucas coinciden en que "no pasará esta generación hasta que TODO esto suceda" (destrucción del Templo, persecuciones, falsos cristos y segunda venida de Jesús)
Si Mateo y Lucas fueron escritos en los años 80, como cree la mayoría, no entiendo por qué introducen en sus relatos una profecía fallida.
¡Ah! El que cree que Pablo copió a Mateo es un hombre ya muerto que se llama Bernard Orchard.
El pequeño apocalipsis de Marcos 13, Mateo 24 y Lucas 21 está lleno de imágenes del Antiguo Testamento, no sólo de Daniel. Coincido contigo en que no creo que Jesús, que hablaba con parábolas e hipérboles para hacerse entender, utilice un lenguaje tan complejo.
De Daniel es claramente la referencia a la abominación desoladora (Dan. 9.27 y 12.11), el Hijo del Hombre bajando sobre las nubes (Dan 7.13), la gran tribulación (Dan. 12.1) y, quizás, el anuncio de la destrucción del Templo (Dan. 9.26). Sin embargo, no he encontrado en el Libro de Daniel ninguna referencia a la trompeta ni a la metáfora de "ladrón en la noche", que sólo aparecen, que yo sepa, en Mateo y en 1 Tesalonicenses.
Muchas gracias por ampliar su comentario. Echare un vistazo al enlace a ver si saco algo en claro.
Para Sofía:
Envidio su fe, pero cuando se prescinde de ella hay que ser precavido. Solo podemos suponer que "me acercaré más a la verdad de los hechos desde esas narraciones con alteraciones incluidas" cuando tenemos plena confianza (¿fe?) en la fuente. Si dudamos de ella, quizá la investigación descubra aspectos al menos tan fiables como los narrados por la fuente.
Para el Sr. Piñero:
Intentaré buscar la referencia a la liberación de un preso por pascua y, si la encuentro, se la haré llegar.
Para Darwin:
¿Se basa en el puzzle de Doherty o en otra obra?
Gracias de nuevo a todos. Los comentarios de este blog me parecen estupendos.(Y los artículos también).
He trabajado los versículos que has transcrito y no me ha parecido una fuente Q, ni pre-Q, sino un gran camelo, un intento de eliminar todo el contexto romano y dejar sólo el contexto judío. Pues ni aún así parece judío. Véase por ejemplo este versículo: "Llevaron a Jesús ante el Sumo Sacerdote, y se reúnen todos los sumos sacerdotes (principales sacerdotes), los ancianos y los escribas". El contenido de esta frase sólo tiene evidencia histórica en Roma y no en Jerusalén. Y Pilato -que vio la luz en Credo del 381 y no en el 325-, haciendo de juez y de abogado defensor de un rey de los judíos..."Y llevan-le al (llamado) Gólgota-lugar, que es o está siendo traducido, de la Calavera-lugar". ¡No sólo reescriben, sino traducen!.
THE Bagatti-Testa school believes that Jewish-Christians kept the memory of numerous sacred places before their appropriation by the Byzantine church. It has defined a hypothetical group of Jewish-Christians as Christians of Jewish race living in Palestine who embraced a heterodox theology. These people apparently celebrated baptismal mysteries in sacred grottos, devised a system of cryptic signs and symbols, and venerated certain sites special to Christians, like the place where Christ was born in Bethlehem, the Virgin Mary's House in Nazareth, and so on. The Bagatti-Testa school uses a deductive approach which first asserts a theory and then fits available data into it; but already there have been cases in which the school has been known to be in error. The Dominus Flevit ossuaries, for example, are simply Jewish, and the Khirbet Kilkish funerary stelai are forgeries, even though much of the Bagatti-Testa school's understanding of the theology of Jewish-Christi...
Segundo, la acotación de Pablo que tú citas con mucho acierto, es parecida no porque copie de Mateo sino porque ambos cogen el relato, las imagenes y los símbolos del profeta Daniel. Que Jesús se pudiera referir a Daniel, es posible, que lo hiciera literalmente como recoge Mateo, improbable.
A mi sin embargo lo que me llama la atención, es que ambos Mateo y Pablo si creen en un inminente fin del mundo y juicio final dentro de aquella generación. No sé si esto es casual o también estaba muy extendido en otras sectas de la época. Es una cuestión que el prof Pinero podría aclararnos.
Si, eso lo acepto como tú dices, habría que distinguir distintas categorías de personajes, los históricos (Pilatos, Caifás, Herodes, Juan Bautista...), los que parece que los oyentes-lectores de la época conocen (bien sea por tradición, referencias personales, o claves simbólicas hoy en día desconocidas, no sabemos) y por último, los personajes que dan mayor dramatismo al relato(José de Arimatea, Nicodemo etc), que podrían ser un recurso literario también con cierto simbolismo.
En lo de Lázaro te doy la razón: es muy probable que sea un relato simbólico, que no una mentira.
Y en cuanto a Gálatas, no explica en qué consiste el evangelio que predica, pero la epístola trata acerca de si los gentiles cristianos han de seguir prácticas judías como la circuncisión. Puede que por ahí vayan los tiros.
Los ataques de los judaizantes no me sorprenden. En el libro "Cristianismos Derrotados" el profesor Piñero habla de diversas corrientes cristianas que no triunfaron (ebionitas, etc.)
De los personajes que se citan en el Evangelio de Marcos por sus nombres, algunos de ellos da la sensación de que eran conocidos de los lectores (p.e. Alejandro y Rufo) mientras que otros no parece que sean conocidos por los lectores (p.e. Jairo o José de Arimatea, que tiene que explicar quiénes eran). ¿Qué en realidad son ficticios? Eso ya creo que depende de la confianza que nos merezca el autor.
Sobre Pablo, en algunas ocasiones dice citar palabras de Jesús. En 1 Corintios 7:10-12, cuando habla del divorcio, Pablo distingue entre lo que atribuye a Jesús (mando, no yo sino el Señor) y lo que opina él (digo yo, no el Señor). Esos versículos son sospechosamente parecidos al Evangelio de Marcos, aunque ahí está la cuestión de si uno copió al otro o se basan en una fuente o tradición común.
Igualmente, en 1 Tesalonicenses, cuando habla de la segunda venida de Jesús explica que lo dice "como palabra del Señor" y utiliza las mismas metáf...
Sigo sin ver que objeción hay colar personajes ficticios en la literatura evangélica, más cuando existía un género literario religioso en el que tal cosa se hacía: el Midrash. Además de lo obvio que la ciencia histórica no existia como tal, en su lugar era normal que el autor anadiera hechos o datos que según él pudieron haberse producido, sin tener la constatación de ello, o que simplemente hiciera más comprensible la narración.
En cuanto a Pablo, yo creo que sí sabía de eso. Lo que ocurre es que sus cartas no eran para hablar de la vida de Jesús (aunque da algunos datos) sino que solían ser para responder a preguntas que les hacían sus lectores (p.e. en 1 Corintios sobre el matrimonio y la virginidad, en 1 Tesalonicenses sobre la parusía -apareciendo las mismas metáforas que en Mateo 24-), para expresar gratitud (p.e. Filipenses) o para hacerles reproches (p.e. Gálatas)
Según Gálatas, estuvo conviviendo 15 días con Pedro y en esos días conoció a Santiago el hermano de Jesús. No creo que esos 15 días estuviese hablando con Pedro del tiempo y de la familia.
Y en esa misma epístola, aunque contiene el versículo que citas, también dice que cons...
Esto que dices de los personajes y las intenciones que apuntas, no lo podemos saber, porque puede ser un simple recurso literario para dotar de mayor verosimilitud al relato. Es decir que jamás existieron. Que prueba directa tenemos de su existencia?
A mi, como al profesor Pinero, lo que me sigue pareciendo extrano es que Pablo no sepa nada de esto, y que diga en sus cartas: Este Evangelio no lo he recibido de tradición de hombres sino del Senor mismo.
En mi opinión de la fuente Pablo y de leyendas de la época y anteriores cogieron los evangelistas el material para compilar y "novelar" la historia.
El relato de la Pasión menciona a María, la madre de Jacobo y José, así como a Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo. ¿Por qué se mencionan los hijos de María y Simón si no es porque eran conocidos de los lectores? Fuera del relato de la pasión, lo mismo podría decirse de un hombre de quien Marcos dice que era "hijo de Timeo". Eso me hace pensar que ese tal Timeo era conocido de los lectores, sea o no Marcos el autor.
Mientras Mateo, Lucas y Juan explican que Poncio Pilato era el gobernador, el autor de Marcos lo da por supuesto. Esto tiene sentido en Jerusalén, pero quizás no tanto en Antioquía. Si yo escribo una carta al director a un periódico local (soy de Vitoria) y hablo de Lazcoz, los lectores vitorianos saben que hablo del alcalde. Pero si quiero hablar de él en un periódico de tirada nacional, tendría que explicar quién es.
Exacto, por qué no suponer entonces, aplicando la navaja de occam, que jamás hubo última cena alguna sino que esta fue una visión alucinatoria, cuando no invención, de Pablo -sea quien fuera tal personaje- recreada dramáticamente por los evangelistas?
Por qué hacer una doble suposición entonces, que hubo cena, pero esta fue no pascual sino de despedida?
Según Guijarro, este relato tuvo su origen en Jerusalén, ya que conoce bien a las personas intervinientes y supone que el lector también las conoce
Esto también es discutible, porque el autor/autores de Marcos no es judio, ni conoce Jerusalén ni la geografia de la Palestina de la época, una muestra de ello son los fallos de topónimos que comete, localización errónea de los sitios, anacrónismos... etc. Que haya podido coger informació...
Aclaro que la opinión que adjunto ni la comparto ni la dejo de compartir. Simplemente me parece interesante y soy amante de los debates. Me parece especialmente interesante la alusión a "la rebelión" (o "el motín", segun la traducción) y que el autor da por hecho que Poncio Pilato no necesita presentación.
http://rsanzcarrera2.wordpress.com/2007/08/10/la-antiguedad-del-relato-de-la-pasion-de-marcos-2/
Una pregunta sobre un tema muy puntual de su post. ¿Es cierto que existen textos sobre la tradición de liberar a un preso por pascua en la literatura judía). Lo he leido en algunas obras.
Para Sofía:
Seguro que se pueden recordar hechos de forma inalterable. ¿Se pueden también contar sin alterarlos? ¿Y estar seguro de que nuestro oyente los contará tal y como los recordamos?
Para Pedro:
Sus comentarios son telegráficos y no logro hacerme una idea de su posición. Si es posible amplie sus puntos de vista. Parecen interesantes.
Gracias a todos.
Respuesta de A. Piñero:
Que yo sepa, éste, de los Evangelios, es el único testimonio al respecto.
Saludos.
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