La civilización cristiana. Los orígenes, evolución y su proyección hacia el futuro (Comentario a R. Haight, Jesús símbolo de Dios, II)
25.12.07 @ 06:58:12. Archivado en Libros

Resulta que estaba yo madurando las ideas de Haight, cuando me invitaron a dar una conferencia en Vigo en el marco de un encuentro sobre la teoría de Samuel Huntington acerca del “Choque de civilizaciones”. Esta es la conferencia a la que aludí en mi post anterior, que tenía el título “La civilización cristiana en su génesis y en su trayectoria hasta nuestro tiempo”.
Entonces esbocé la estructura de esa conferencia y su argumentación en torno a ejemplos tomados de este libro. Me refiero ahora a la civilización cristiana fundamentalmente en sus aspectos ideológicos.
Soy consciente de lo inabarcable de la empresa propuesta en el título de la conferencia, por lo que me limitaré a los puntos que considero principales y los únicos que pude tratar en el marco y contexto de una exposición oral.
Si omito algún punto interesante, o si mis interpretaciones se prestan a discusión –como supongo-, seguramente en los comentarios a los “posts” aparecerán voces que complementarán o corregirán fructíferamente lo que haya sido expuesto. Intentaré desarrollar en síntesis apretada los apartados siguientes:
I Rasgos sintéticos que caracterizan a la civilización cristiana hoy como construcción ideológica.
II Algunas suposiciones sobre cómo puede evolucionar esta civilización cristiana en el futuro inmediato,
y III, muy brevemente, qué consecuencias pueden obtenerse de esta doble perspectiva sobre la cuestión difícil del choque/alianza de las civilizaciones. Esto último irá naturalmente entre grandes interrogantes
1. Una imponente edificación ideológica
Si contemplamos a vista de pájaro el conjunto del desarrollo teológico de las religiones más importantes del mundo: judaísmo, budismo, hinduismo, sintoísmo/taoísmo, islam, podemos llegar razonablemente a la conclusión de que es la cristiana, probablemente, la que ha construido una teología más desarrollada a lo largo de unos 19 siglos. Desde luego el número de volúmenes –y bibliotecas- de teología sistemática cristiana no tiene parangón con el de otras religiones.
Lo curioso es que esta construcción teológica, es decir, la interpretación del mundo, del hombre y de su salvación, estaba ya muy desarrollada hace 18 siglos. Como muestra vale una síntesis del pensamiento de Ireneo de Lyon, que escribió su obra, Refutación de las herejías, hacia el 180. Esta síntesis va –como hemos dicho- de la mano de Haight:
Las dos manos de Dios, la Palabra y el Espíritu, existían antes de la creación, y Dios creó el universo desde la nada por medio de ellas. Primero fue creado Adán y luego Eva, quienes vivieron como niños en un mundo paradisíaco donde todas sus necesidades estaban satisfechas. Antes de que contravinieran la voluntad de su Creador, es decir, antes de que pecaran, la Palabra de Dios tuvo ya la intención de encarnarse y de confraternizar con el ser humano -lo mejor de la creación- y completar así esta obra creativa. Adán y Eva y la raza humana estaban destinados a una vida de desarrollo y crecimiento en obediencia para culminar en la resurrección y la gloria cabe Dios.
Pero el pecado rompió este modelo, y la historia posterior del mundo y de la humanidad quedó marcada por la transgresión, el sufrimiento, la corrupción y la muerte; la historia comenzó a moverse no hacia Dios y la bondad, sino lejos del objetivo propuesto por la divinidad. Aunque la Palabra y el Espíritu de Dios actuaban contra esta historia de pecado, la salvación verdadera se efectuó por la encarnación de la Palabra divina en Jesucristo. El Verbo preexistente se hizo el segundo y nuevo Adán, la nueva fuente y el arquetipo de la nueva raza salvada de seres humanos en la historia.
Jesucristo salva básicamente viviendo plenamente una existencia humana integral: hizo lo que Adán debería haber hecho. Por la encarnación el Hijo o Logos asume completa y realmente la realidad humana, el cuerpo y el alma, uniendo así consigo a esta humanidad. Segundo: al vivir el curso entero de la vida desde el comienzo hasta la vejez, Jesús santifica o salva cada aspecto de la existencia humana. Tercero: esta santificación se efectúa por una obediencia completa a la voluntad de Dios que, por un lado, invierte la desobediencia de Adán y, por otro, derrota los impulsos y tentaciones de Satán hacia la desobediencia. La obediencia es un elemento clave en la historia, ya que invierte la marea completa de pecado y desobediencia de la historia.
La muerte de Jesús puede ser salvífica también por otros motivos, pero la razón principal es haber sido la prueba suprema de obediencia; Jesús salva “por su sangre” significa el grado de su compromiso con la voluntad del Padre. A causa de esta vida de obediencia Jesús es resucitado desde la muerte a la gloria, y esta resurrección es la resurrección de todos los que se unen a él por la fe, y lo siguen. Los efectos de la obra salvadora de Cristo se los apropia la humanidad concretamente por el envío del Espíritu que une la divinidad a nuestra humanidad, y por el bautismo y la eucaristía que son, por así decirlo, una participación física en este ámbito de la incorrupción y la resurrección obtenidas por Jesucristo.
El término clave en Ireneo que resume todo este proceso que abarca desde la creación hasta la consumación del mundo es la “recapitulación”. Éste vocablo significa entre otras cosas resumir todo. En Jesucristo, que es el segundo Adán, se resume todo. Mientras que Adán fracasó, Jesucristo volvió a hacer todo a la perfección, vivió plenamente una vida recta de relación con Dios, se convirtió en fuente nueva y cabeza de la humanidad y volvió a situar la historia humana en el camino correcto.
Esto en cuanto a la teoría de la salvación o soteriología. La cristología, o interpretación/tratado de Jesús como mesías, Cristo, se desarrolla paralelamente.
Lo veremos otro día.
Saludos cordiales de Antonio Piñero
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/133540
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Saludos de nuevo.
Saludos.
Seguí el programa de anoche en Cuatro, y lamento decirle que tuve la sensación de que algo que empezó bien acabó en puro delirio, y ello por causa del plantel de especuladores de disparates reunidos. Agradezco sus esfuerzos para introducir seriedad y racionalidad en aquél remedo de debate, pero ver a aquellos chavales que capitaneados por el inefable Iker Jiménez se dedicaban a fantasear sobre el asunto tratado, me produjo una sensación de hartazgo y cansancio; si el programa llega a durar una hora más, alguno de sus contertulios nos hubiera sorprendido con la "noticia" de que Jesús de Nazareth era extraterrestre y que cualquier día de éstos volverá para aparcar su OVNI en Barajas.
Creo por tanto que un hombre como usted no debería prestarse a esos espectáculos.
Un saludo cordial.
ttp://blogs.hoymujer.com/losburkasdeoccidente
Saludos.
Se echo mucho de menos que este Iker, llevara a alguién sólido, desde el campo católico,para hacerle frente. El cura del Opus timorato y acomplejado.
Mi respeto y admiración. Yo también vi ayer ese programa aunque no soy nada aficionado al mismo por la mezcla de sensacionalismo y medias verdades y mentiras completas que lo componen. Me pareció usted un investigador serio y responsable y hubiese estado oyéndole horas. Hoy he estadi leyendo su blog por primera vez. Necesitamos investigadores serios y formados como usted, y al mismo tiempo humildes, como son los científicos, si algo no se sabe no lo inventan como otros, simplemente reconocen hasta dónde se puede asegurar algo.
Sobre este tema en general pienso que las fuentes son tan inconsistentes que es muy complicado llegar a conclusiones relevantes, el debate se hace interminable. Ni los evangelios Canónicos ni los Gnósticos me producen en principio demasiada credibilidad, creo que responden a intereses más bien políticosociales de los individuos que los escribieron que a verdaderos testimonios o crónicas aunque por una eliminación lógica de posibilidades se podrían obtener algunos resultados aproximados.
Lo del señor del Opus y su teoría de la memoría fotográfica casi digital de los antiguos si que me parece increible, no se en que se basa para afirmar tal co...
Su blog, este blog, ya está en mis favoritos.
Estoy de acuerdo en que el profesor Piñero era el único especialista (bueno, quizás el cura que estuvo también lo era, pero lo tuvieron poco tiempo), pero eso se debe a que a Iker Jiménez le gusta mezclar especialistas y sensacionalistas, dando una de cal y otra de arena.
El que me sorprendió negativamente fue Luis Antequera. Creo que hubiese sido interesante que hubiese participado algún teólogo cristiano para dar más pluralidad al diálogo (p.e. Jesús Peláez o Xabier Pikaza)
Quedo a la espera de su artículo y espero tanto sus correcciones como algún consejo sobre lecturas que pudieran ayudarme a seguir aproximándome al estudio del Jesús humano y divino. De nuevo le felicito por su espacio en la red.
En segundo lugar le aseguro que recibiré con agrado su desarrollo paralelo a la Soteriología, la Cristología, como otro pilar fundamental de la teología cristiana. Y se lo hago conocer ya que una de mis tempranas aproximaciones a la Cristología la cursé en la lectura bilingüe (infumable por momentos dada su magnitud) del "De carne Christi" de Tertuliano, obra que ha debido ser transmitida en patrística como texto clave para el estudio y conocimiento del ...
Ante todo me ha dejado impresionada de todo y del programa de 4 milenio sabes mas que la mismas iglesia creyentes y además no me quitas de ser cristiana, y ojalá existieran mas investigadores como usted porque es una gran ayuda para comprender todo esto del cristianismos tengo 31años pero me encantaría ir algunas de sus clases; lástima que soy de Andalucia y me queda lejos pero su blog agregado a mi favoritos un saludo y siga así MAESTRO.(por favor contestame)
Respuesta de Antonio Piñero:
Sus palabras me dan mucho ánimo; sepa que se las agradezco mucho. Si alguna vez tiene la ocasión de venir a Madrid, y es período lectivo, no le quepa la menor duda de que, como oyente, le admitiré muy gustosamente en mis clases.
Gracias de nuevo y con un cordial saludo, Antonio Piñero
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Antonio Piñero
autor
Contacto








