El blog de Antonio Piñero

El Jesús ausente. Una anécdota

04.05.16 | 00:49. Archivado en Jesús histórico,

Hoy escribe Fernando Bermejo

El pasado otoño participé en la segunda convocatoria del Annual Meeting on Christian Origins (I-II Centuries) organizado por Mauro Pesce y celebrado en un encantador pueblecito italiano de nombre Bertinoro, entre Cesena y Forlì, que por cierto tiene entre sus títulos de gloria el de ser citado por Dante en el canto XIV del Purgatorio:

>> Sigue...


Purificación del Templo Jesús de Nazaret y “El mal y la conciencia moral”. Jesús de Nazaret y la violencia (V) (629)

03.05.16 | 07:57. Archivado en

Escribe Antonio Piñero

Seguimos con el libro de R. Armengol y su aclaración de la postura ética de Jesús como un rabino de la época cuya doctrina no era violenta. Repito sus palabras “La ideología originaria de Jesús… puede no coincidir con la de la Iglesia posterior… Es claro y “se hace evidente que una doctrina violenta no es la de Jesús” (p. 16)

Paso ahora a insistir en argumentos basados en hechos de Jesús de los que dan cuentan los Evangelio sobre los que he discutido muchas veces en este Blog.

1. El primero es el episodio de la “Purificación del Templo” (Mc 11,15-17 y paralelos). A pesar del tono eminentemente religioso que le otorgan los evangelistas (“Y les enseñaba, diciéndoles: «¿No está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? ¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos!”: v. 17), debe interpretarse como un asalto en toda regla de Jesús para controlar el funcionamiento del santuario de modo que esta actuara conforme a lo que él creía que era la voluntad de Dios expresada en las Escrituras. (Es posible además que esta acción jesuánica pretendiera demostrar ante Dios el estado de preparación de sus fieles e “invitarle” a que iniciara por fin la instauración de su reino en la tierra de Israel.

>> Sigue...


Jesús como sedicioso contra el Imperio. “El mal y la conciencia moral” de R. Armengol (IV) (628)

02.05.16 | 08:23. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Seguimos comentando el libro de R. Armengol, en la parte que afecta a su opinión sobre Jesús de Nazaret. Ahora exponemos la segunda parte de lo iniciado ayer respecto a la posible violencia que traslucen ciertas actitudes, palabras y algunos hechos de Jesús.

2. Jesús como sedicioso contra el Imperio.

Ciertamente el Nazareno Jesús fue condenado por atentar sediciosamente contra el Imperio. Como dijimos ayer no es en absoluto probable que un hombre pobre y que esperaba, al estilo de Gedeón, la ayuda divina hubiera formado un ejército, aunque fuera minúsculo (pongamos un centenar de seguidores armados, al menos para defenderse) y que esperara con ese minúscula tropa poder derribar el poderío de Roma, en una batalla formal al estilo de los Macabeos con la ayuda de “doce legiones de ángeles” (Mt 26,53). Es cierto. Y me parece que quienes comparan a Jesús con los Macabeos, justo por esa mención a los ángeles pugnaces, sacan las cosas de quicio. Pero no menos me parece cierto que en todo el evangelio en general hay señales de que Jesús fue un enemigo claro del poder romano y que fue –desde el punto de vista de la política del Imperio– justamente condenado como sedicioso político.

>> Sigue...


Jesús de Nazaret y “El mal y la conciencia moral”. Jesús de Nazaret y la violencia (III) (627)

30.04.16 | 08:08. Archivado en Jesús histórico,

Jesús de Nazaret y “El mal y la conciencia moral”. Jesús de Nazaret y la violencia (III) (627)

Escribe Antonio Piñero

Seguimos comentando el libro de R. Armengol, en la parte que afecta a su opinión sobre Jesús de Nazaret.

Escribe Armengol:

La ideología teológica y moral de las iglesias cristianas contiene al menos tres capas, tres ideologías superpuestas no siempre acordes entre sí. Primero, la ideología originaria de Jesús, segundo, la del Apóstol Pablo, que en parte se opone a la de Jesús y en tercer lugar la ideología creada, al menos desde el Concilio de Nicea en 325, por el magisterio de las iglesias cristianas a lo largo de su historia. Agustín de Hipona, Tomás de Aquino y otros teólogos contribuyeron a edificar una ideología religiosa eclesial que contradice la primigenia de Jesús. Esta ideología eclesial superpuesta a las dos anteriores permite y alienta el poder temporal de la iglesia y justificó la violencia.

Se hace evidente que una doctrina violenta no es la de Jesús y que la doctrina eclesial, especialmente en los siglos XVI y XVII, en alguna medida guiada por Santo Tomás, adquirió la primacía, derrotó y suplantó la ideología originaria. ¿No fue Jesús quien acorde en gran parte con la teología judía que nunca reprobó en su totalidad recomendaba el perdón y el auxilio al enemigo y al que andaba errado?

>> Sigue...


La parte inaplicable de la ética de Jesús de Nazaret en una sociedad organizada. Jesús de Nazaret y “El mal y la conciencia moral” (II).

29.04.16 | 08:36. Archivado en

Escribe Antonio Piñero

Comentamos hoy, como anunciamos, lo afecta de este libro a Jesús de Nazaret

Sostiene R. Armengol, en el libro cuya ficha presenté ayer:

La doctrina moral de Buda y la de Jesús son buenas. Anteriormente me he referido a la Inquisición. En lo relativo a la ideología moral es pertinente preguntarse, ¿cómo es posible que la Iglesia que dice hacer suyo el mensaje de Jesús pudiera organizar aquella bárbara institución? Algunos dirán que la predicación de Jesús fue buena, pero sus ideas no se pueden aplicar. De cualquier modo que sea debe poder observarse que la doctrina que justificaba la Inquisición no era la de Jesús que se hubiera horrorizado de lo que hicieron los que hablaban en su nombre.

>> Sigue...


625- Jesús de Nazaret y “El mal y la conciencia moral” (I)

28.04.16 | 10:07. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Deseo comentar unas páginas de este interesante libro –cuya ficha completa presento abajo– que es una reflexión muy clara, bien argumentada, sintética, sobre la ética en nuestro tiempo y sobre cómo puede encajar en ella la figura de Jesús de Nazaret y las ideas centrales de su sistema moral/ético. Como no es de mi ámbito de trabajo, ni de mi competencia, un comentario al libro entero, que repito me ha interesado mucho personalmente, paso a dar su ficha completa, y un vistazo al índice. Muchas veces pienso que ojear detenidamente un índice bien hecho vale más que cualquier comentario externo.

Rogeli Armengol, El mal y la conciencia moral. La fuerza de las ideologías, el respeto, el amor, el odio. Editorial Comte d’Aure, Barcelona 2014. 345 pp. ISBN: 978-84- 15146-70-4. Del índice destaco lo que sigue:

>> Sigue...


Dogmas convertidos en símbolos. “Compartir” (206) de 27 de abril de 2016. Preguntas y respuestas

27.04.16 | 07:49. Archivado en , CRISTIANISMO

Escribe Antonio Piñero

Pregunta:

¿ Que evolución cree que va a tener la iglesia en este mundo en el que nos encontramos actualmente, teniendo en cuenta que la población más envejecida es fiel seguidora y practicante de la religión y la ciudadanía más joven a penas practica y es creyente?

¿Cree que la iglesia sabrá adaptarse a ésta inevitable situación o llegará a su fin.

RESPUESTA:

>> Sigue...


Fenómenos anormales, esoterismo y religión. “Compartir” (205) de 26 de abril de 2016. Preguntas y respuestas

26.04.16 | 07:37. Archivado en Religión y Mundo Contemporáneo

Escribe Antonio Piñero

Pregunta:

¿Por qué el hombre siente necesidad de formular conjeturas esotéricas o paranormales para explicarse fenómenos que no comprende, por ejemplo, las espirales de Nazca? ¿Por qué no espera a que la historia y la ciencia indaguen y averigüen? ¿Por qué no aguarda a que alguien formule una propuesta lógica y sensata?

RESPUESTA:

Las preguntas que Usted formula encajan perfectamente en el ámbito en el que el ser humano se ha cuestionado siempre y lo ha formulado en ciertas preguntas fundamentales acerca de su existencia en la tierra, tan limitada, tan sujeta a constantes peligros, tan inestable, necesitada de ayuda… lo que le lleva a buscar la seguridad en alguna fuerza superior a él que le proporcione cobijo. Esta búsqueda de la seguridad y del cobijo, y en concreto la respuesta al miedo a la muerte y a lo que pueda haber detrás de ella lleva –según opiniones de muchos expertos, como Edward Burnett Tylor, el miedo a la muerte está en el origen de la religión (véase la obra de Gonzalo Puente Ojea, Crítica antropológica de la religión. Las sendas equivocadas del conocimiento humano, editado por Signifer Libros, colección Thema, Mundi/4, Salamanca - Madrid 2013. Segunda edición revisada y ampliada por el autor; 258 pp. ISBN 978-84-941137-6-5).

Y una vez que el hombre religioso acepta –sobre todo por la observación de fenómenos incomprensibles y aterrorizadores de la naturaleza–¬ la existencia de una fuerza superior a él, incluso todopoderosa, está perfectamente equipado mentalmente para formularse estas preguntas que Usted ha recogido. El homo religiosus opina que los fenómenos paranormales exigen respuestas paranormales y no “científicas”.

En ese sentido no tiene por qué esperar a que le respondan a ellas los “científicos” que estén a su lado, entre otras razones porque en el fondo los cree ignorantes de esa o esas fuerzas superiores que tienen las verdaderas respuestas a los interrogantes que le angustian. Opina, por lo general, que el científico solo sabe responder, y poco, de las fuerzas de “acá abajo”, pero nada de lo de “arriba”, de lo sustancial, de lo que verdaderamente preocupa. Esas preguntas deben ser respondidas por los que están en contacto con lo de “arriba”.

De este modo, el sacerdote, el chamán o el gurú religioso, que le ponen en contacto con esas fuerzas superiores, es decir, hacen de intermediario e intercesor ante ellas, le ofrecen la respuesta totalmente a mano sin necesidad de esperar a la lenta observación científica: seres superiores a nosotros son los causantes de lo que veo; “ellos han hecho eso”.

Y su necesidad lógica de formularse preguntas y respuestas ha sido satisfecha con ese proceso. ¿Para qué esperar a los científicos, a veces tan presuntuosos y que tanto se equivocan?

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


¿Ha ocurrido ya la resurrección? Escatología de presente. “Compartir” (204) de 25 de abril de 2016. Preguntas y respuestas

25.04.16 | 12:16. Archivado en Pablo de Tarso,

Escribe Antonio Piñero

Pregunta:

Dice usted que “tenemos pruebas claras” en 1 Cor de que los "espirituales" de Corinto profesaban ya una escatología presentista del tipo que luego desarrollaría el cristianismo joánico.

En primer lugar querría saber si en su opinión los "espirituales" de 1 Cor son las mismas personas a quienes Pablo tachará de "pseudoapóstoles" en 2 Cor.

En segundo lugar querría pedirle que expusiera - siquiera someramente - los indicios que ofrece 1 Cor para atribuir una escatología presentista a los "espirituales" de la comunidad de Corinto.

RESPUESTA:

1. No, en absoluto. Los pseudo o súper apóstoles, como los denomina en 2 Corintios 11,5 (“No me juzgo en nada inferior a esos «superapóstoles»”) son unos misioneros judeocristianos venidos de fuera (parecidos a los que perturbaron la comunidad de Galacia y la levantaron contra Pablo) de los que se defiende en la llamada Carta A, la primera de las varias cartas, unas cuatro o cinco, de las que se compone 2 Corintios.

De mi obra “Guía para entender Pablo. Una interpretación del pensamiento paulino” (Trotta, Madrid 2015) entresaco lo que le interesa acera de estos pseudo apóstoles:

Al parecer llegaron a la comunidad misioneros seguidores de Jesús de fuera (11,4.13), con cartas de recomendación (deducido de 3,1) y comenzaron a predicar un evangelio distinto al de Pablo (11,4).

¿Qué predicaban? En 2 Cor no queda tan claro como desearíamos. En líneas generales sus características más importantes eran las siguientes:

• La tradición judía y la Alianza seguían siendo importantes, aunque no insistían en la circuncisión y los preceptos rituales de la Ley.

• La renovación de la tradición judía y de la Alianza se había realizado en Jesús y continuado por el Espíritu. Prueba de ello eran los prodigios y manifestaciones espirituales que acompañaban a los nuevos misioneros.

• El Cristo que predicaban era más un Cristo victorioso que el Cristo sufriente, y prestaban poca atención a la necesaria imitación cristiana de esos sufrimientos, a través de los cuales viene la gloria y la resurrección.

Pablo recibió noticias de todo ello y le informaron además de que los misioneros nuevos le atacaban personalmente. Insistían en especial en que él no era un verdadero apóstol. Entonces escribió una primera carta para contrarrestar los efectos de la predicación de esos advenedizos. Una parte de esta misiva se ha conservado en 2,14-7,4 = que denominamos Carta A. Esta carta es una defensa o apología en toda regla de Pablo mismo como apóstol. En ella Pablo parece persuadido de que sus argumentos tendrán éxito.

2. De la misma obra, entresaco información al respecto de los espirituales:

Los espirituales de Corinto parecían negar la realidad de la resurrección corporal futura (15,12), probablemente porque creían haber alcanzado ya la salvación que afectaba solo al alma/espíritu. La “resurrección” habría empezado ya en el presente (“escatología realizada”). La posesión del Espíritu unía al perfecto directamente con Cristo resucitado elevándolo sobre todo el mundo de lo terrenal. En una mentalidad helénica (y “proto-“ o “pregnóstica”) no es raro que surgiera la idea de una “resurrección” ya comenzada en esta vida: si el alma es ya espiritual, la revelación la hace aún más espiritual, menos apta para morir. La idea de la “resurrección adelantada” explica también por qué los espirituales pensaban que podían hacer lo que quisieran con el cuerpo (6,14): el alma ya había resucitado y el cuerpo no era más que materia sin interés destinada, quizás –queda obscuro-- a la aniquilación. Nada importaba.

Es exagerado etiquetar a los de este grupo de espirituales corintios como “gnósticos”. Pero es verdad que sus ideas se asemejan notablemente a las que tendrán los gnósticos cristianos un siglo más tarde.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


Lo único que justifica la existencia del cristianismo es la resurrección de Jesús. “Compartir” (203) de 23 de abril de 2016. Preguntas y respuestas

24.04.16 | 07:50. Archivado en Jesús histórico, Biblia/Evangelios,

Escribe Antonio Piñero

Pregunta:

Profesor encuentro curioso que usted comente que la creencia en la resurrección de Jesús sea lo que conserve o justifique la existencia del cristianismo, mas sin embargo no fue necesario para Cerinto ya que este creía que Jesús habia muerto y resucitaría despues al final de los tiempos junto con los demas hombres. ¿Como se explica esto?

RESPUESTA:

No son ideas contradictorias. De Cerinto sabemos poquísimo, porque todo se ha perdido; sólo a partir de Ireneo de Lyon (Refutación de las herejías I 26 y III 3.11. Ni quiera es seguro, sino muy probable, de él eso que Usted dice. Cerinto suele considerarse un gnóstico de finales del siglo I o principios del segundo, en cuanto a su doctrina de la creación no por medio de Dios sino por el Demiurgo… y en su idea de que el Jesús real es celeste que se encarnó en un Jesús humano al que abandonó en el momento de la crucifixión. Y es totalmente ebionita en sus creencias de que este Jesús humano no tuvo un nacimiento sobrenatural, que sí tuvo una muerte natural en la crucifixión (pero que no valió de nada de hecho para la salvación), y de que resucitará en el último día... Los que tenían en poco aprecio el Evangelio de Juan atribuyeron a él su autoría.

>> Sigue...


¿Murió Jesús como mártir por Israel? “Compartir” (202) de 22 de abril de 2016. Preguntas y respuestas

22.04.16 | 07:01. Archivado en Jesús histórico,

Escribe Antonio Piñero

Pregunta:

Quisiera hacerle unas preguntas, si me permite. Voy al lío: se dice que Pablo se inventa una reinterpretación fantástica de la crucifixión de Jesús, convirtiendo la condena por sedición del Maestro en un sacrificio por la humanidad entera, ya que Jesús no tenía ninguna intención de "sacrificarse" sino de vencer a los romanos.

1. ¿No es posible que Jesús se imaginase a sí mismo como sacrificio de Israel? Es decir, tuvo que ser consciente, si no estaba realmente perturbado, de que lo más probable en sus circunstancias era acabar como su maestro Juan el Bautista. Los evangelios parecen dar la imagen de un Jesús empujado por sus seguidores a que se presentase como aspirante al trono. Y si era lo suficientemente cabal como así se desprende de su judaísmo, ¿por qué no pensar que, ciertamente, creía que podría enfrentarse a Roma y al mismo tiempo, si no lo conseguía, ser un mártir nacional que tampoco estaba tan mal? Sacrificarse por la nación es algo muy valorado incluso entre sociedades no religiosas, quienes lo hacen pasan a convertirse en héroes del pueblo. ¿No pudo ser esa la inspiración de la redención de la humanidad mediante la muerte en la cruz de Jesús de Pablo? Quiero decir que las dos opciones eran válidas, tanto triunfar frente a Roma como convertirse en un mártir de Israel por defender el Reino de Dios que, en última instancia, tendría que ser universal. Por lo tanto la idea de que Cristo se inmoló conscientemente como cordero de Dios no tiene por qué ser una invención fantástica de Pablo sacada de la nada, sino la realidad implícita al hecho de intentar rebelarse contra Roma. Sinceramente, me cuesta mucho imaginar a Pablo inventando de la nada teorías fantásticas sobre un personaje que ni conoció. ¿No tiene más sentido pensar en un Pablo exponiendo tras el dogma de la redención que, sí, hubiese estado bien que Jesús destruyese Roma, pero al no conseguirlo su muerte como mártir de Dios es un ejemplo para todo Israel y por extensión toda la humanidad al mostrar Valor y Sacrificio? Si Jesús fue el “fracasado” del que habla Usted y Monclús, Ojea, etc. ¿por qué iba Pablo a intentar justificar su fracaso a no ser que viese en su muerte precisamente a un mártir de Israel, de su causa contra el pagano?

2. Mi última pregunta está relacionada con la concepción que tenían los judíos de sí mismos como pueblo. ¿Eran los judíos más nacionalistas que griegos, romanos o cualquier otro pueblo conocido de la antigüedad? ¿El concepto de bárbaro que los griegos aplicaban a los extranjeros no es equiparable al de gentil?

RESPUESTA:

Estas dos preguntas están respondidas de una manera implícita y explícita en mi libro o “Guía” sobre Pablo (Trotta, Madrid, 2015) que a estas alturas es ya bien conocido.

1. En realidad, es imposible saber que pasó en realidad por la cabeza de Jesús, ya que nuestras fuentes no lo permiten. Las biografías antiguas –y los evangelios son una suerte de biografía– se interesaban poco por aspectos de psicología exterior, y mucho por las virtudes y el impacto de un individuo, o por su relaciones con el estado o con la sabiduría en general.

Pero Jesús se creía ante todo un profeta. Y si Usted lee la Biblia hebrea verá que a ningún profeta se le ocurrió morir como mártir por Israel. Eso es una idea (la “muerte vicaria”) grecorromana, no judía. Es cosa comprobada que no existe en la Biblia, tampoco en Jesús y sólo aparece en Pablo. Y es muy probable que Pablo tomara la idea de este ámbito, ya que la muerte vicaria no aparece en la Biblia hebrea, ni siquiera en los deuterocanónicos como 2 Macabeos 6,28; 7,9.37-38 (único texto citado en favor de que sí existe ese concepto en la Biblia), pues el pasaje no dice que el anciano Eleazar y los siete hermanos murieran voluntariamente en vez de otros, o para que otros judíos no murieran, sino que aceptaron la muerte “en pro de las leyes patrias”.

2. Los judíos eran aún peor: dividían las naciones del mundo entre ellos, los elegidos, y los demás, las otras “naciones”, condenadas por Dios al exterminio si no se convierten al Dios de Israel, o al menos lo reconocen lo respetan y cumplen el Decálogo que está impreso en sus corazones. Sobre esta última idea lea atentamente el capítulo 2 de la Carta a los romanos de Pablo sobre todo a partir del v. 12.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
Universidad Complutense de Madrid
www.antoniopinero.com


¿Cómo entendían los judíos antes de la época de Jesús el Espíritu santo? “Compartir” (201) de 21 de abril de 2016. Preguntas y respuestas

21.04.16 | 10:20. Archivado en Biblia en general, Biblia/Evangelios,

Escribe Antonio Piñero

Pregunta:

¿La escatología presente del Cuarto Evangelio nace tras la destrucción del Templo del 70 ?

RESPUESTA:

La escatología presente (es decir, la resurrección y el Juicio se están viviendo ya en el mundo presente, tras creer o no a Jesús como Revelador, sin necesidad esperar a ese Juicio Final, tiene su máximo exponente ciertamente en el Cuarto Evangelio, y su texto más significativo es 5,24: “En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida”. Aunque en el Evangelio, tal como está ahora, después de pasar por mucho trabajo de edición por diversas manos, también presenta la opinión normal, a saber, que el Juicio será al final del mundo y no en esta vida presente.

>> Sigue...


Jueves, 5 de mayo

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2016
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Sindicación