El Libellus Apologeticus
28.02.08 @ 11:48:50. Archivado en Educación
La educación siempre ha sido en las sociedades desarrolladas una preocupación. En nuestra historia occidental uno de los primeros intentos de compendiar los saberes que el hombre debía conocer como conocimientos básicos fue la edición del Libellus Apologeticus en la baja Edad media y que el mismo autor nos dice en el prólogo los motivo que le llevó a ello a escribirlo: “La abundancia de libros, la escasez de tiempo y la fragilidad de la memoria”, como puede observarse no existen muchas diferencias con lo que hoy pudiéramos escribir de nuestra falta de tiempo, la abundancia de conocimientos y nuestra pequeña memoria. Siglos posteriores nos encontramos con intentonas en el Renacimiento y ya en el siglo XVIII con el enciclopedismo francés que en España tiene como exponente a Jovellanos. Enciclopedismo que tiene sus coletazos hacia mediados del siglo XX con las enciclopedias estudiantiles que recorren las aulas de la postguerra.
En cualquier caso, al margen de los aciertos y desaciertos de la filosofía enciclopedista, la inquietud por la enseñanza tuvo un efecto benéfico para el desarrollo de la sociedad.
En nuestros días parece haber desaparecido tal preocupación en la clase política y del mismo votante, el cual solo levanta la voz ocasionalmente cuando estalla alguna noticia desagradable. No veo que esta sociedad demande una transformación profunda y realista, mas bien se deja llevar, o bien quejarse del nivel maestros y profesores, nivel que no deseo calificarlo. En esta misma dirección, nos encontramos que los planes de estudios, la política universitaria y no universitaria están más dirigidos por las directrices partidistas y por lo que falsamente denominamos “progresismo”.
En la enseñanza se aplica plenamente ese dicho “todo lo que viene de fuera es lo mejor”. Queremos aplicar planes globalizados que sirvan lo mimos para un polaco que para un español o un irlandés. No hay más que ver los curricula universitarios, que se asemejan más a una carta de la “nouveau cousine”, que a la realidad que el alumno debe conocer para su desarrollo intelectual y profesional. También existe un analfabetismo universitario, aunque no lo queramos ver.
Pero uno puede pensar que aún hay solución: en esta precampaña ¿hemos oído alguna propuesta coherente sobre la enseñanza?; ¿es la enseñanza un desvelo real o solo una posibilidad para conseguir votos?
Posiblemente lo que ocurra es que nuestros políticos se asemejan a ese ser inventado por el alquimista Paracelso: el homunculus, cuya capacidad congnocitiva solo era virtual y totalmente fuera del escenario de sociedad.
Comentarios:
"haber desaparecido tal preocupación en la clase política y del mismo votante" (haber desaparecido tal preocupación DE la clase política y del mismo votante)
"nos encontramos que los planes de estudios" (nos encontramos CON que)
"mas bien se deja llevar, o bien quejarse del nivel maestros y profesores, nivel que no deseo calificarlo" (más bien se deja llevar, o bien SE QUEJA del nivel de maestros y proesores, nivel que no deseo CALIFICAR - supongo que quiere decir que no lo desea comentar-)
"planes globalizados que sirvan lo mimos para un polaco que para un español" (planes globalizados que sirvan LO MISMO para...)
Eso sin entrar en el contenido... del que también habría mucho que decir.
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Antonio Gázquez
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