El blog de Antonio Cabrera

Así entiende ABC la libertad de expresión

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Con el título de Hijas del maltrato y firmado por Cruz Morcillo, hoy, domingo, publica ABC un extenso artículo -absolutamente manipulador y tendencioso-, en el que abiertamente se criminaliza al hombre por el hecho de serlo, culpándole ignominiosamente del maltrato que supuestamente sufren 800.000 menores tras la separación o el divorcio de sus padres.

El artículo, publicado también en la edición digital de ABC, ha sido fuertemente criticado por los lectores del diario ante lo cual ABC ha optado por el expeditivo método de censurar sus comentarios, borrando masivamente aquellos que eran más críticos con el artículo. Entre ellos el mío. Finalmente los ha eliminado todos (cerca de 100 comentarios). Este es el contenido literal de mi comentario, remitido con nombre y apellidos:

«Este titular, Hijas del maltrato, me inclina a pensar que estamos ante una nueva ofensiva "de género", visto el traslado -que no desaparición- del ministerio de Igual-dá al de Sanidad y Asuntos Sociales. Lo digo porque hoy domingo, 24 de octubre de 2010, también el diario La Razón (edición de Madrid) publica sendos reportajes sobre el mismo tema, La tragedia silenciosa de los hijos del maltrato y La violencia contra los menores se queda sin presupuesto, culpando en exclusiva a los "hombres" del maltrato a 800.000 "hijos del divorcio". Despreciable. Al igual que éste, una vergonzante manipulación periodística.

Como la cínica excusa del "sufrimiento" y el legítimo recurso a la "defensa de su vida" de las "pobres" mujeres que no tienen más remedio que matar a su pareja, recurso que utilizan habitualmente determinados medios de comunicación -sumisos y manipuladores, vergonzantes correas de trasmisión del poder político- para el adoctrinamiento de masas en lugar de servir a la verdad, ejerciendo su función con informaciones objetivas, rigurosas, contrastadas y veraces.

Todo para obviar que la ley debe ser igual para todos. Que todos los crímenes, incluso si la víctima es un hombre, son abyectos. Que la Justicia debe ser implacable en la persecución y castigo de todos los culpables -también si los verdugos son mujeres- con todas las garantías, pero sin atajos ilegales, inaceptables en un Estado Democrático y de Derecho. Que la ley debe amparar por igual a todas las víctimas, aunque sean hombres, ancianos o niños. Sin tribunales de excepción (Tribunales de Violencia sobre la Mujer), ni juicios sumarísimos (Juicios Rápidos), inexistentes en nuestro Ordenamiento, incluso para los criminales más abyectos, incluidos los terroristas o los asesinos en serie. Sin vulnerar derechos fundamentales de la persona, que recoge la Constitución y el Derecho Internacional (presunción de inocencia, igualdad, legalidad jurídica). Sin detener preventiva y automáticamente al presunto "maltratador" con la sola denuncia de su pareja o ex pareja femenina, aunque no exista el menor indicio delictivo, con un protocolo policial que trata al presunto como al más peligroso de los delincuentes: grilletes, encierro hasta tres días en un calabozo infecto, ficha policial, fotografías de frente y perfil, toma de huellas dactilares y ADN, inclusión en diferentes bases de datos de delincuentes sexuales y posterior juicio sumarísimo.

Finalmente en un 97% de los casos al "criminal" se le pone en libertad sin cargos. Se le ha juzgado por unos hechos que, de ser ciertos, se hubieran tipificado como falta leve si hubiera sido la mujer la agresora y juzgados y penados con unos euros de multa por un tribunal ordinario. Sin embargo, si el "criminal" hubiera sido hombre, por esos mismos hechos se le habría condenado -exclusivamente en razón de su sexo-, hasta a dos años de cárcel y penas accesorias de destierro, alejamiento de sus hijos y suspensión de derechos civiles (derecho de sufragio activo y pasivo, tenencia de armas, etcétera) de hasta cinco años. Así de brutal, injusta, medieval y totalitaria es la Ley Integral de Violencia de Género (LIVG).

Todo esto es posible porque la voluntad popular -la auténtica democracia-, está secuestrada por una casta política que, junto a la casta financiera y la de los medios de comunicación, constituye una férrea oligarquía que impone sus ideas e intereses al pueblo soberano. La carreta delante de los bueyes.

Así en el tema que nos ocupa, los medios de comunicación (con las naturales excepciones), perfectamente "engrasados" con los cuantiosos fondos del negocio "de género" (a más de 1.000 millones € ascendieron los presupuestos del ex ministerio de Igual-dá, sin contar sus homólogos autonómicos y locales, de los que viven alrededor de 120.000 conmilitones "de género"), manipulan a su antojo a la opinión pública con los cansinos "mantras" de la violencia "machista" y los bastardos dogmas "de género" hasta conseguir el nuevo milagro de la conversión del agua en vino: que casi un millón de varones, victimas reales de la LIVG -una ley inicua, brutal y totalitaria-, se conviertan ante la opinión pública en despreciables verdugos. A vuestro lado, Goebbels un pardillo».

7 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Cristin 13.12.10 | 14:28

    Efectivamente, Antonio, ese periódico gusta en extremo de censurar todos aquellos mensajes que le disgustan. Yo he escrito muchas veces pero casi siempre me lo eliminan. Como otros muchos que la gente escribe y se confirma que han sido anulados porque desaparecen de un momento a otro sin que haya habido ni insultos ni cosas fuera de la ley. Simplemente los censuran porque no les gustan. Yo ya he dejado de leer ese diario. Hay muchas opciones que no censuran nada y son mucho mas veraces, plurales e imparciales.

  • Comentario por Doña Esperanza está como doña Joaquina, que no sabe si mea u orina. 29.11.10 | 17:06

    Lo de Carmen de Mairena sacando más votos que Rosa Díez es la mejor noticia del día.

  • Comentario por Pablo Borrego 10.11.10 | 22:09

    La inmoral LIVG es retrógrada, nazista, y sobretodo oportunista se mire como se mire. El mercadeo articulado sobre la base de una insostenible justificación de las agresiones es abobinable y patético, amén de que flaco favor hace a tantas mujeres que muestran su valía cada día en cualquiera de los ámbitos sociales. Perseguir y condenar las agresiones y tropelías de los y las despreciables es más que deseable, pero sin tintes sectarios por la condición de hombre o de mujer. Quién saque el más mínimo provecho de esa deplorable LIVG personalmente no merece mis respetos, si además se obtiene rédito de la misma para obtener ventajas en el ámbito de las custodias sobre menores alejandolos no solo de su padre, sino de todo el entorno familiar y social del padre, difiero mucho de que sea un norma para avanzar en algo constructivo y positivo especialmente para esos menores.
    Por desgracia, también policías, jueces y fiscales, han visto sus barbas remojar y cortar y han alzado la voz. HORA...

  • Comentario por M. Luz 29.10.10 | 18:05

    Es una ley injusta, anticonstitucional diga lo que diga el TC, que se ha demostrado absolutamente ineficaz y que me parece a mí que genera mucho rencor y muchísimo dolor a padres e hijos. Un logro más de la gentuza que actualmente nos gobierna, donde los lobbies (feministas, gays y lesbianas, islamistas...) radicales e irracionales, hacen y deshacen a su antojo, manejando a la marioneta que ostenta la presidencia.
    Y la prueba de que no sirve esta ley es el hecho, probado, de que no disminuye el número de muertes por violencia en el seno de las familias. El protocolo de actuación debería empezar por "quitar de enmedio" a las posibles víctimas porque, de ser cierto el peligro real, estarían a salvo de cualquier violencia. Y, por supuesto, castigar duramente las denuncias falsas, para que no saliera tan baratito el intentar arruinar moral, social y económicamente a una persona con el unico fin de salir mejor parada en los divorcios.

  • Comentario por futuro negro 29.10.10 | 10:59

    Como mujer, me horroriza esta situación de injusticia hacia los hombres. Conozco 3 casos cercanos a mi donde la mujer es la adúltera pero el que sufre la pérdida de su hogar, sus hijos y parte de su nómina es el hombre, y que no se ponga chulo, que encima lo meten en la carcel. Ante esta situación se encuentran miles de hombres hoy.

    Creo que es una trama que va mucho más lejos que la situación actual, es una trama para destruir familias futuras, es decir, como hombre ahora, me lo pensaría 1000 veces antes de tener una relación con una mujer mas allá del polvete y menos aun tener un hijo con ella. Cada uno en su casa salvo el sabadete porque toca.


  • Comentario por acabrera [Blogger] 26.10.10 | 01:02

    El drama que plantea esta ley inicua es de mucho mayor calado. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los Órganos Judiciales se limitan a actuar conforme a un protocolo policial exhaustivo creado al efecto por el CGPJ. La falta de garantías no es formal sino sustantiva. Jurídica. Es el propio Estado el que, a través de la denominada Ley Integral de Violencia de Género (LIVG) y sus desarrollos normativos, vulnera derechos fundamentales de la persona, reconocidos por la Constitución y el Derecho Internacional.
    La monstruosidad, pues, reside en la existencia misma de la LIVG. Una ley "autor", antijurídica, discriminatoria y anticonstitucional que vulnera los derechos humanos de la población española (varones) solo posible en los más abyectos regímenes totalitarios, como la Alemania nazi o la Rusia estalinista.

  • Comentario por Pablo 26.10.10 | 00:30

    Es muy cierto todo lo que dices y muy preocupante. Lo que tienen que hacer los agraviados es denunciar a los guardias y policias que practican la detención sin darse los presupuestos de la Ley de Enjuiciammiento Criminal. A ver si así se dan cuenta de que la detención es una cosa muy seria que afecta a derechos fundamenales y no puede hacerse a la ligera. Un saldo.

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