Estaban eufóricos. La campaña de emponzoñamiento de la opinión pública que les llevó al poder tras la terrible masacre del 11-M, había sido un rotundo éxito. Ahora había que diseñar el exterminio del adversario político. Por eso admitieron de mala gana la comisión de investigación. Las responsabilidades políticas ya las habían depurado los españoles en las urnas, y las penales eran cosa de los tribunales de justicia, repetía sin pudor Rasputín Rubalcaba a los medios polanquistas, y a las radios y a las televisiones públicas de la camarada Caffarel.
Jueves, 16 de febrero
Antonio Cabrera
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo