Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

Bautismo de Jesús

12.01.19 | 07:02. Archivado en Comentarios Dominicales

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

EVANGELIO:
“Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco» (Lc 3, 21.22).

COMENTARIO
En el Jordán, Jesús experimentó el amor de su Padre, experiencia que selló su vida y marcó su identidad. Durante todo su ministerio público nos demostrará la relación de intimidad con Dios, de quien se siente permanentemente amado. Esta moción espiritual seguirá siendo en la vida de los creyentes detonante, para optar por ser discípulos de Jesús.
Por el bautismo nos acontece la incorporación a la familia de Dios y se nos concede la posibilidad de invocar a Dios, como nos enseñó su Hijo, Jesús, con la oración del “Padre Nuestro”.

Sobrecoge el don, derramado por el Espíritu Santo en nuestro corazón, que nos permite llamar a Dios “Papá”.
Es muy expresiva la imagen con la que el papa Francisco describe la gracia bautismal. Él la compara a lo que supone plantar un árbol junto a la corriente de agua, que no teme la sequía y da fruto. Apuesta por el bautismo de los niños, porque significa insertarlos en la comunión de los santos. El agua que se derrama sobre la cabeza del bautizando, al mismo tiempo que lo sumerge, le da vida nueva.
En el rito bautismal se nos unge con aceite sagrado en el pecho, para fortalecernos contra el mal, y también se nos signa con el crisma, que nos convierte en miembros del pueblo santo de Dios, pueblo de sacerdotes, profetas y reyes.

>> Sigue...


Carta a los Reyes

05.01.19 | 07:09. Archivado en Comentarios Dominicales

EPIFANÍA DEL SEÑOR

LOS REGALOS DE LOS SANTOS REYES
Al permanecer en oración ante la imagen del Niño de Belén, en medio del silencio, contemplé las ofrendas que los Magos hicieron al Mesías: “Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas, lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra” (Mt 2, 10-11). Es clásica la interpretación de los dones y regalos que los tres Reyes Magos traen al Niño Jesús: el oro como a quien es Rey; el incienso, como a quien es Dios; la mirra, como a quien se hizo enteramente hombre.

Sin embargo, al meditar acerca de tan preciosos dones, me han venido a la memoria referencias bíblicas que trascienden el oro, el incienso y la mirra. Y puesto que la tradición familiar celebra el día de los regalos, me atrevo a pedir que los santos Reyes nos obsequien con los dones mejores.

CARTA A LOS REYES
Queridos Reyes Magos: Vosotros, que llevasteis el oro acrisolado al Rey de Reyes, concedednos el tesoro de la fidelidad, que vale más que el oro. “El temor del Señor es puro y eternamente estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. Más preciosos que el oro, más que el oro fino; más dulces que la miel de un panal que destila” (Sal 18, 10-11).

>> Sigue...


Bendiciones en el Año Nuevo

31.12.18 | 22:30. Archivado en Comentarios Dominicales

SOLEMNIDAD DE LA MADRE DE DIOS, AÑO NUEVO, 2019

BENDICIÓN
“El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz” (Núm 6, 24-26).

EL SEÑOR TE BENDIGA Y TE PROTEJA
Como saludo, en el año nuevo, te envío mis mejores deseos. Para los que creen, la bendición y el cobijo entrañable de Dios se fundan en su Providencia divina, en su opción de venir a nuestro lado, y en la certeza de contar con su auxilio, que se expresa en las palabras del patriarca Isaac: “Que Dios te conceda el rocío del cielo, la fertilidad de la tierra, abundancia de trigo y de vino” (Gn 27, 28). Al comenzar el año y reiniciar cada uno su camino, te deseo lo que el anciano Tobías pidió para su hijo: “Que el Dios del cielo os proteja y devuelva sanos. Que su ángel os acompañe y proteja” (Tb 5, 17). María es la Bendita de Dios.

>> Sigue...


Sagrada Familia

29.12.18 | 13:26. Archivado en Comentarios Dominicales

30 DE DICIEMBRE, DOMINGO, FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA
(Eclo, 3, 2-6.12-14; Sal 127; Col 3, 13-21; Lc 2, 41-52)

REFERENCIAS FAMILIARES EN LOS EVANGELIOS
Los relatos evangélicos de la infancia de Jesús rezuman vida familiar. Jesús nació en el seno de una familia, creció bajo la mirada atenta de sus padres, y siempre tuvo junto a Sí la ternura entrañable de María, su madre, desde el nacimiento hasta la muerte.

A lo largo de su vida pública, Jesús escogió espacios familiares para vivir. Así lo hizo en Cafarnaúm, en casa de Pedro, donde habitaba el apóstol con su familia, y cuando bajaba a Judea, se hospedaba en Betania, en casa de los hermanos Marta, María y Lázaro, sus amigos.

A la hora de escoger a sus discípulos, llamó primero a unos que eran hermanos: Simón y Andrés, hijos de Juan; Santiago y Juan, hijos de Zebedeo.

>> Sigue...


Nos ha nacido un Hijo

25.12.18 | 12:16. Archivado en Comentarios Dominicales

¿QUÉ NOS HA PASADO?

“Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado” (Is 9).

Esta noche, la Palabra de Dios es reincidente, la liturgia machacona. Nos llaman la atención sobre algo que parece impropio que nos lo tengan que decir. A ninguna madre le tienen que avisar de que le ha nacido un hijo.
Además, se nos advierte en primera persona del plural, haciéndonos comunitariamente razón del acontecimiento: “Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor”. (Antífona del Salmo). El aleluya entona el motivo de alegría: “Os traigo una buena noticia, una gran alegría: nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor.” El ángel certifica, además, la identidad del Niño: «No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor.”

¿Qué nos pasa que nos tienen que decir algo tan propio? La humanidad ha dado a luz al Mesías. Somos beneficiados de una maternidad colectiva. La Virgen da a luz un hijo y le pone por nombre Emmanuel, que significa: “Dios con nosotros”.

Pero ¿por qué esta contundencia en el anuncio de un hecho que nos afecta tanto? El acontecimiento, que proclama el profeta, canta el salmista, y anuncian los ángeles, no se refiere a uno de nuestro pueblo, porque lo han condecorado, o le han dado un premio. No es que uno de nuestro país ha ganado una medalla olímpica. Nos ha sucedido a nosotros, en nuestra propia carne.

>> Sigue...


XXXIV Domingo T.O. Cristo Rey

24.11.18 | 16:34. Archivado en Comentarios Dominicales

XXXIV DOMINGO DEL T.O. “B”. CRISTO REY
(Daniel 7, 13-14; Sal 92; Ap 1, 54-8; Juan 18, 33b-37)

COMENTARIO
Según la cultura de cada tiempo, así se comprenden ciertas expresiones sociales y familiares. En una hora en la que se diluye la figura del padre, e incluso desaparece el padre reconocido, hay quien siente dificultad de presentar a Dios como Padre, si la referencia biológica y familiar está tan afectada por la ausencia paternal.

Si invocar la paternidad de Dios puede resultar contracultural, ¡qué no diremos de las expresiones sobre Jesucristo, que nos ofrecen las lecturas de hoy, cuando se nos presenta con poder, dominio, señorío, en majestad, como príncipe y como rey!
Podría parecer que el lenguaje bíblico es en verdad contracultural y que choca con la sensibilidad social de este momento. Y, sin embargo, no cabe subterfugio. Jesús invoca a Dios como Padre, y nos enseña a orar como hijos de Dios. Pilato pregunta directamente a Jesús sobre su identidad real, y Jesús le contesta: -«Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

Si contemplamos atentamente las lecturas, no solo se nos revela la identidad real de Jesucristo, sino también la nuestra: “Aquel que nos ama, nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios, su Padre.” Somos de estirpe real, y convertidos en hijos de Dios.

Nuestra naturaleza reclama la dimensión vertical, conocer nuestro propio origen. Es un derecho de toda persona, y cuando no lo encuentra siente una orfandad dramática. La antropología cristiana nos inserta en las manos de un Creador, que es Padre y Madre, con amor entrañable, quien se nos ha revelado en su Hijo Jesucristo por quien todo ha sido creado. Él es el principio y el fin de todo, el alfa y la omega de la historia.

>> Sigue...


XXXIII Domingo del T. O. "B"

17.11.18 | 09:51. Archivado en Comentarios Dominicales

XXXIII DOMINGO, T.O. “B”(Dn 12, 1-3; Sal 15; Hbr 10, 11-14.18; Mc 13, 24-32)

COMENTARIO
Para comprender la selección de los textos que nos propone hoy la Iglesia, debemos situarnos en el calendario litúrgico. Los matices apocalípticos que se perciben en las diferentes lecturas se deben a que se está culminando el Año Litúrgico, y al ser final de ciclo, se alude también al final de los tiempos.

Nos ha podido extrañar la llamada del papa Francisco a invocar la protección del arcángel san Miguel como defensor de la Iglesia. Las Escrituras nos revelan la fuerza del ser celeste en la lucha que se entabla contra los poderes del mal: “Por aquel tiempo se levantará Miguel, el arcángel que se ocupa de tu pueblo: serán tiempos difíciles, como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora. Entonces se salvará tu pueblo”.

No se nos oculta el momento que vivimos, tiempo que puede presentirse difícil. Sin embargo, nunca la Iglesia tiene miedo de perecer; sabe que el Señor es su valedor y sus ángeles, sus defensores. Francisco cree en la fuerza de la oración y en la mediación favorable de los ángeles, de los santos, y sobre todo de la Virgen María.

>> Sigue...


XXXII Domingo del T.O. "B"

10.11.18 | 09:48. Archivado en Comentarios Dominicales

XXXII DOMINGO DEL T.O. “B”(1Re 17, 10-16; Sal 145; Hbr 9, 24-28; Mc 12, 38-44)

COMENTARIO
Debo reconocer que el texto del profeta Isaías que se nos ofrece hoy en la liturgia de la Palabra ha sido uno de los que más han afectado mi historia personal e incluso mi acompañamiento a la comunidad de monjas de Buenafuente en los primeros años de mi ministerio como capellán, en el que he cumplido ya 49 años.

Cuando muchos veían que la única salida del Monasterio de Buenafuente y de sus monjas era cerrar la comunidad, el pasaje bíblico de la viuda de Sarepta se convirtió en luz y en esperanza. Hace medio siglo al Sistal no le quedaba más que elegir entre cerrar sus puertas o fiarse de Dios, como lo hizo a viuda con el profeta, y arriesgarse, a través de la hospitalidad, a emprender una opción de acogida para quienes deseaban fortalecer su fe; serenar su espíritu, alimentar su esperanza, gustar el desierto, adentrarse en la contemplación… Y esto supuso a las monjas dejar hasta sus colchones para que descansaran los huéspedes, mientras ellas dormían sobre jergones rellenos de hierba seca.

Este ejemplo sigue siendo referencia personal; lo tengo como llamada permanente en las distintas encrucijadas y dificultades. La fe da motivos de esperanza. El que cree no se arriesga de manera pretenciosa, fiado en sus fuerzas, sino que se abandona en las manos de Dios, de quien sabe que es providente, aunque en el presente sienta el despojo, como condición y prueba que acrisola y consolida la fe.

>> Sigue...


XXXI Domingo T.O. "B"

03.11.18 | 18:38. Archivado en Adviento, Comentarios Dominicales

XXXI DOMINGO DEL T. O. “B”(Dt 6, 2-6; Sal 17; Hbr7, 23-28; Mc 12, 28b-34)

COMENTARIO

Al escuchar el texto del Deuteronomio que se proclama en la liturgia de este domingo, es posible que lo interpretemos en clave moralista, al tratarse del precepto principal, que nos exige la respuesta ética de cumplir la ley. Ante esta interpretación puede surgirnos cierta resistencia, como cuando se nos obliga a algo, sobre todo si percibimos exigencia.

Si observamos la selección de los textos que escoge la Iglesia para este domingo, podemos constatar que hay un verbo que se repite en la primera lectura, en el salmo, en la antífona del Aleluya y en el Evangelio, y es el verbo amar.

En griego hay tres verbos diferentes para expresar la relación afectiva, que normalmente en castellano traducimos de la misma manera con el verbo amar. En las lecturas de este domingo, el evangelista san Marcos usa el verbo “agapao”, “άγαπάω”, que es la forma más noble, gratuita y teologal de relacionarnos, tanto con Dios como con el prójimo. Es importante observar que el Maestro emplea el mismo verbo, tanto para la relación con Dios, como para la que mantenemos con nuestros semejantes.

>> Sigue...


XXX Domingo del Tiempo Ordinario

27.10.18 | 09:57. Archivado en Comentarios Dominicales

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, “B”(Jr 31, 7-9; Sal 125; Hbr 5, 1-6; Mc 10, 46-52)

COMENTARIO
Hoy, en la lectura continuada del Evangelio de san Marcos, se nos ofrece el relato del ciego de Jericó, al que aludíamos la semana pasada. Es uno de los textos evangélicos que contienen de manera concentrada la enseñanza del camino espiritual, de lo que significa ser discípulo de Jesús.

La composición de lugar a la que nos invita san Ignacio en sus Ejercicios Espirituales, nos permite imaginar a una persona pobre, enferma crónica, hundida, marginal, expuesta al pillaje. Pocas circunstancias personales acaparan tanta desgracia. Y sin embargo, al paso de Jesús todo cambia, y quien permanece postrado, se levanta; el que no tiene nada más que un manto, lo abandona; el orillado y marginado, grita y alcanza con su voz los oídos del Señor.

Las circunstancias que rodean al ciego se pueden ver reflejadas en el exilio del pueblo de Dios, cuando emigra a tierra extranjera entre lágrimas. Y el profeta adelanta la compasión divina: “Se marcharon llorando, los guiaré entre consuelos”. Texto concurrente en el salterio: “Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares”.

>> Sigue...


Domingo XXIX del Tiempo Ordinario "B"

20.10.18 | 09:52. Archivado en Comentarios Dominicales

XXIX DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO, “B”
(Is 53, 10-11; Sal 32; Hbr 4, 14-16; Mc 10, 35-45)

COMENTARIO

La pregunta de Jesús a sus discípulos: -«¿Qué queréis que haga por vosotros?», si nos la hacemos a nosotros mismos, puede ser motivo de una reflexión trascendente. Pongámonos en las circunstancias de aquellos galileos, que ven a su Maestro realizar toda clase de prodigios y, fascinados por el poder del Señor, caen en la trampa de especular con su situación y le solicitan sentarse en los primeros puestos: “Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda”. Petición que choca con toda la enseñaza que les ha impartido.

Quizá nos puede parecer egoísta la súplica de los Zebedeos, pero tal vez nos denuncie nuestra oración interesada, incluso nuestras prácticas religiosas, cuando las hacemos por el interés de justificarnos más que por amor al Señor. Es posible que nos descubramos dando para que nos dé. Actitud semejante a la de aquellos viñadores de la primera hora, que se indignaron porque recibieron el mismo jornal que los últimos.

En un pasaje evangélico muy cercano al texto que meditamos, Jesús se dirigió al ciego de Jericó con la misma pregunta: “¿Qué quieres que haga por ti?” En este caso, el ciego le pidió ver, que no solo significa la recuperación del sentido de la vista, sino sobre todo el don de la fe, por el que se interpreta todo según el querer de Dios.

>> Sigue...


XXVIII Domingo T.O. "B"

13.10.18 | 07:20. Archivado en Adviento, Comentarios Dominicales

XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO “B”
(Sb 7, 7-11; Sal 89; Hbr 4, 12-13; Mc10, 17-30)

COMENTARIO
Al meditar los textos que nos propone la Liturgia de la Palabra de este domingo, nos puede asaltar la pregunta sobre el significado de la Sabiduría que, según el libro sagrado, merece la mayor valoración: “La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro”.

El salmista alude a la bondad y a la misericordia del Señor. Quien las recibe se colma de alegría y toda su vida estará llena de júbilo. ¿Será el tesoro de la Sabiduría la experiencia de la bondad del Señor, de su misericordia? “En Él, por su sangre, tenemos la redención, el perdón de los pecados, conforme a la riqueza de la gracia” (Ef 1, 7).

El Evangelio presenta a los discípulos haciendo cuentas un tanto especuladoras con su entrega, y desean saber el rendimiento que supone haberlo dejado todo. Jesús les responde: -«Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más-casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones- y en la edad futura, vida eterna».

>> Sigue...


Viernes, 18 de enero

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Enero 2019
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031