Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

Pascua de Resurrección.Mensaje

31.03.18 | 17:35. Archivado en Pascua

MENSAJE DE PASCUA

PASCUA, 2018

En la noche solemne de Pascua, escuchamos el relato de la creación primera, en el que, como cadencia, el texto bíblico culmina cada jornada con la expresión: “Pasó una tarde, pasó una mañana, el día primero…” (Gn 1, 5. 8. 10).

Dentro de la liturgia de la Palabra de la Gran Vigilia, se recomienda leer sobre todo el relato del Éxodo, cuando Israel atravesó el Mar Rojo a pie enjuto, y de nuevo se señala el ciclo de la noche y el día: “Y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran trabar contacto. Moisés extendió su mano sobre el mar, y el Señor hizo soplar durante toda la noche un fuerte viento del este, que secó el mar, y se dividieron las aguas. (…) Y extendió Moisés su mano sobre el mar; y al amanecer volvía el mar a su curso de siempre” (Ex 14, 21. 27).

Las travesías del Lago de Galilea descritas en los evangelios se inician al atardecer; se atraviesa la tormenta nocturna y se llega a buen puerto a la cuarta vigilia. “Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaúm. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando” (Jn 6, 16-18). “Viéndolos fatigados de remar, porque tenían viento contrario, a eso de la cuarta vigilia de la madrugada, fue hacia ellos andando sobre el mar. Ellos, viéndolo andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque todos lo vieron y se asustaron. Pero él habló enseguida con ellos y les dijo: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo».” (Mc 6, 48-50). Es fácil encontrar en estos textos resonancias de la travesía del Mar Rojo.
El Triduo Pascual comienza al atardecer del jueves santo: “Al atardecer se puso a la mesa con los Doce” (Mt 26, 20), y culmina al alba del domingo: “Resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena” (Mc 16, 9).
Y resuenan las palabras que dirigió el Nazareno a las mujeres en la mañana de Pascua: “No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán” (Mt 28, 9), las mismas que el Maestro les dijo a los discípulos en el momento de la tormenta.

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Sábado Santo. La Madre de Jesús

30.03.18 | 20:32. Archivado en Cuaresma

SÁBADO SANTO
PERSONAJES QUE APARECEN EN LOS RELATOS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

MARÍA, LA MADRE DE JESÚS

Señora, los artistas y la piedad popular te han imaginado derrumbada y transida de dolor en el momento en que te entregaron el cuerpo de tu Hijo muerto, caída en el suelo, sostenida por las mujeres que le habían seguido.
En muchas representaciones de tu sufrimiento de madre por la muerte de Jesús, al ver cómo le abrazas una vez bajado de la Cruz, he querido contemplar la trasposición que han hecho los que te han pintado o esculpido del momento en que tuviste en tu regazo al Niño en Belén.

He querido ver en muchas de las imágenes que intentan representar tu angustia al pie de la Cruz, o con tu Hijo en los brazos, la proyección de tu nueva y universal maternidad. Y en tus entrañas conmovidas, veo el dolor de lo que supone asumir el encargo de madre universal, que te dio Jesús desde la Cruz: “Mujer ahí tienes a tu hijo”.

Si puede ser acertada la iconografía que te venera con el nombre de Quinta Angustia, de Piedad, de Llanto de María, en la que aprecio una mediación del amor trinitario, a través de tu abrazo materno a la Humanidad del Hijo de Dios, los Evangelios, sin embargo, te muestran discreta, silenciosa, atenta, de pie, como mujer fuerte, esperanzada, adelantando en tu actitud el triunfo de tu Hijo.

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Viernes Santo. La Verónica

29.03.18 | 20:28. Archivado en Cuaresma

VIERNES SANTO
PERSONAJES QUE APARECEN EN LOS RELATOS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

LA VERÓNICA

No hay relato bíblico que refiera el hecho, transmitido por una piadosa tradición, de que una mujer irrumpió de entre la multitud y se acercó a enjugar el rostro del Nazareno cuando caminaba hacia el Calvario con la Cruz a cuestas.
La bella leyenda narra cómo la Verónica salta la línea de seguridad que acompaña a los condenados a muerte, y con un paño se acerca a Jesús, cargado con la Cruz, y le limpia la cara ensangrentada. El Señor, agradecido por el gesto entrañable, deja impresas sus facciones en el paño, regalo imperecedero en el corazón de aquella mujer anónima.

El nombre de Verónica significa el verdadero icono, la verdadera imagen, el rostro auténtico. Son muchos los artistas que se han hecho eco de esta leyenda sagrada y nos han mostrado en hermosas obras los rasgos del Hombre perfecto, de quien se entregó a la muerte por amor a toda la humanidad.

Si no se puede acudir a ningún texto histórico, en las Sagradas Escrituras sin embargo, encontramos expresiones que nos acercan a la contemplación del rostro del más bello de los hombres, porque es el rostro de quien ha demostrado el mayor amor. “Pues el Dios que dijo: “Brille la luz del seno de las tinieblas” ha brillado en nuestros corazones, para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios reflejada en el rostro de Cristo.” (2Cor 4,6) “Me volví para ver la voz que hablaba conmigo, y, vuelto, vi siete candelabros de oro, y en medio de los candelabros como un Hijo de hombre, vestido de una túnica talar, y ceñido el pecho con un cinturón de oro. Su rostro era como el sol cuando brilla en su apogeo. Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. Pero él puso su mano derecha sobre mí, diciéndome: «No temas; yo soy el Primero y el Último” (Apc 1, 12-13.16).

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Jueves Santo. El discípulo amado

28.03.18 | 20:25. Archivado en Cuaresma

JUEVES SANTO
PERSONAJES QUE APARECEN EN LOS REALTOS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

EL DISCÍPULO AMADO

Estos días pasados hemos traído a la memoria algunos personajes concretos, con nombre propio, que aparecen en los relatos de Pasión de Jesús, como Nicodemo, Simón Cirene, hijo de Rufo o María Magdalena. Hoy nos fijamos en el discípulo amado. Aunque se ha interpretado que este título corresponde al discípulo Juan, no es casual que no tenga nombre propio. Al no llevar un nombre determinado, cada uno de nosotros se puede ver en él, o al menos sentirse llamado a tomar las actitudes de quien en los relatos evangélicos aparece como el discípulo fiel, el más íntimo de todos los apóstoles, el amado del Señor.

En la tarde del Jueves Santo destaca especialmente aquel que se recostó en el pecho del Maestro (Jn 1,3, 25) y escuchó la confidencia sagrada acerca de quién iba a ser el discípulo traidor. Gesto que nos demuestra la necesidad humana de Jesús de abrir el corazón en un momento tan recio y de compartir el alma.

Me atrevo a interpretar la figura del discípulo amado desde la expresión que en los evangelios se aplica a Jesús, Hijo amado de Dios. Si dice san Juan que “nadie ha visto a Dios, el Hijo, que está metido en los pechos del padre nos lo ha dado a conocer” (Jn 1, 18), el discípulo amado, metido en el pecho de su Maestro, es quien nos da a conocer a Jesús. El discípulo predilecto de Jesús es aquel que trata con Él, cree en Él, lo sigue de cerca, y es el primero que lo reconoce después de resucitar.

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Miércoles Santo. María Magdalena

27.03.18 | 20:21. Archivado en Cuaresma

MIÉRCOLES SANTO
PERSONAJES CITADOS EN LOS RELATOS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR
MARÍA MAGDALENA

María Magdalena tuvo comportamientos muy generosos con el Señor. Todos los evangelios citan la presencia de esta mujer, símbolo del amor agradecido. Era muy grande su gratitud pues por la misericordia de Jesús había recuperado la dignidad de persona.

Algunos creen que María de Betania, María Magdalena y la mujer pecadora que rompió el frasco de perfume costoso son la misma persona Otros interpretan que se trata de tres personas diferentes. En los distintos relatos de la Pasión encontramos a María Magdalena en actitud contemplativa, mirando siempre al Señor: “Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirlo; entre ellas, María la Magdalena.” (Mt 27, 55-56) “Pasado el sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ir a embalsamar a Jesús” (Mc 16, 1). “Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena” (Jn 19, 25).

Un impulso que surge al seguir el comportamiento de María Magdalena, es de permanecer estos días en la cercanía del Señor, con ratos largos de oración y silencio. Sin embargo, san Gregorio Nacianceno nos llama la atención, por si nuestra actitud se queda un tanto descomprometida. Dice en uno de sus sermones: “Acojamos y honremos a Cristo, no en la mesa, solamente, como algunos; no con ungüentos, como María…, sino que, puesto que el Señor de todas las cosas lo que quiere es misericordia y no sacrificio, y la compasión supera en valor a todos los rebaños imaginables, presentémosle ésta mediante la solicitud para con los pobres y humillados, de modo que, cuando nos vayamos de aquí, nos reciban en los eternos tabernáculos, en el mismo Cristo nuestro Señor”.

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Martes Santo. El Cireneo

26.03.18 | 20:18. Archivado en Cuaresma

MARTES SANTO
PERSONAJES EN LOS RELATOS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR
EL CIRENEO

Simón Cireneo aparece en los tres evangelios sinópticos y en todos ellos vemos que le fuerzan a llevar la Cruz del Señor: “Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a llevar su cruz” (Mt 27, 32). Pasaba uno que volvía del campo, Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo; y lo obligan a llevar la cruz” (Mc 15, 21), “Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús” (Lc 23, 26).

San Gregorio Nacianceno comenta: “Estemos dispuestos a todo por causa del Verbo; imitemos su Pasión con nuestros padecimientos, honremos su sangre con nuestra sangre, subamos decididamente a su cruz. Si eres Simón Cireneo, coge tu cruz y sigue a Cristo”.

Cabe que la vida nos sobrecargue de sufrimientos y que, como Simón de Cirene, tengamos que poner el hombro forzadamente, pero también cabe que abracemos aun aquello que nos viene sin desearlo, unidos a quien nos precede en el camino de la entrega. Jesús propuso a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga” (Mc 8, 34).

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Lunes Santo. Nicodemo

25.03.18 | 20:15. Archivado en Cuaresma

LUNES SANTO
PERSONAJES EN LOS RELATOS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR


NICODEMO

San Gregorio Nacianceno, en uno de sus sermones, nos invita a asumir uno de los papeles de los distintos personajes de los relatos de la Pasión, en concreto de Nicodemo y de José de Arimatea. En el Cuarto Evangelio aparece varias veces Nicodemo. Hay dos momentos importantes relacionados con él: al principio del Evangelio, cuando va a visitar de noche a Jesús, y al final de la vida del Señor, cuando ayuda a enterrar su cuerpo.

Los textos son muy significativos. En el primero se narra la escena en la que el fariseo busca a Jesús: “Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él» (Jn 3, 1-2).

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Domingo de Ramos

24.03.18 | 20:53. Archivado en Cuaresma

DOMINGO DE RAMOS
(Mt 21, 1-10; Is 50, 4-7; Sal 21; Flp 2, 6-11; Mc 14, 1-15,47)

COMENTARIO
A la hora de meditar hoy las lecturas que nos ofrece la Liturgia, me fijo en la escena de la entrada de Jesús en Jerusalén, aclamado por la multitud como Rey, y Bendito porque viene en el nombre del Señor. Al inicio de la celebración de la Eucaristía de este domingo, es tradición y expresión litúrgica la procesión con ramos. Desde esta ceremonia hago mi reflexión.
Los ramos que hoy se portan son de árboles de hoja perenne, árboles que han soportado los rigores del invierno y son testigos recios por haber resistido el hielo y el frío. Evocan a los que están plantados junto a la corriente, que no temen la sequía, y son figura de quienes confían en el Señor.

Históricamente, los que aclamaron a Jesús tomaron los ramos del Monte de los Olivos. Recordando la Escritura, nos viene a la memoria el relato en el que una paloma llevó una rama de olivo al arca de Noé, señal de que la tierra ya estaba seca y habitable. El olivo se ha convertido en emblema de paz, de vida, de convivencia, y se refiere a la tierra de la promesa, a la bendición divina, por lo que simboliza su fruto.

En este sentido, ¿qué significa manifestarse con un ramo de olivo, o de otro árbol de hoja perenne, como es la palma? A los mártires se los representa con una palma en la mano. ¿Quiere decir que quienes se manifiestan con palmas o ramos de olivo desean seguir al Maestro, que sube a Jerusalén a dar su vida?

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V Sábado de Cuaresma

23.03.18 | 20:50. Archivado en Cuaresma

V SÁBADO DE CUARESMA
SEMANA DE PASIÓN

TEXTO LITÚRGICO
“Esto dice el Señor Dios: Recogeré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los haré una sola nación en mi tierra, en los montes de Israel. Un solo rey reinará sobre todos ellos” (Ez 37, 21-22).

CONTEMPLACIÓN DE LOS MISTERIOS DOLOROSOS

QUINTO MISTERIO
Jesús muere en la Cruz

TEXTO BÍBLICO
“Jesús, clamando con voz potente, dijo: «Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu». Y, dicho esto, expiró. El centurión, al ver lo ocurrido, daba gloria a Dios, diciendo: «Realmente, este hombre era justo” (Lc 23,44-47).
Los misterios de dolor llevan el creyente a revivir la muerte de Jesús poniéndose al pie de la cruz junto a María, para penetrar con ella en la inmensidad del amor de Dios al hombre y sentir toda su fuerza regeneradora. (JUAN PABLO II, RVM 22)

Mirad que importa esto mucho más que yo os sabré encarecer. Poned los ojos en el Crucificado y haráseos todo poco. Si Su Majestad nos mostró el amor con tan espantables obras y tormentos, ¿cómo queréis contentarle con sólo palabras? ¿Sabéis qué es ser espirituales de veras? Hacerse esclavos de Dios, a quien, señalados con su hierro que es el de la cruz, porque ya ellos le han dado su libertad, los pueda vender por esclavos de todo el mundo, como Él lo fue; que no les hace ningún agravio ni pequeña merced.” (SANTA TERESA, Moradas VII, 4, 8).

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V Viernes de Cuaresma

22.03.18 | 20:47. Archivado en Cuaresma

V VIERNES DE CUARESMA
SEMANA DE PASIÓN

TEXTO LITÚRGICO
“Oía la acusación de la gente: «“Pavor-en-torno”, delatadlo, vamos a delatarlo». Mis amigos acechaban mi traspié: «A ver si, engañado, lo sometemos y podemos vengarnos de él». Pero el Señor es mi fuerte defensor: me persiguen, pero tropiezan impotentes. Acabarán avergonzados de su fracaso, con sonrojo eterno que no se olvidará (Jr 20, 10-11).

CONTEMPLACIÓN DE LOS MISTERIOS DOLOROSOS

CUARTO MISTERIO
Jesús sale con la Cruz a cuestas, camino del Calvario.

TEXTO BÍBLICO
“Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota) (Jn 19,16-17). Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús (Lc 23, 26).
“¿Cómo contemplar a Cristo cargado con la cruz y crucificado, sin sentir la necesidad de hacerse sus «cireneos» en cada hermano aquejado por el dolor u oprimido por la desesperación?” (JUNA PABLO II, RVM 40)

“¿Por qué hemos de querer tantos bienes y deleites y gloria para sin fin, todos a costa del buen Jesús? ¿No lloraremos siquiera con las hijas de Jerusalén, ya que no le ayudemos a llevar la cruz con el Cirineo? ¿Que con placeres y pasatiempos hemos de gozar lo que Él nos ganó a costa de tanta sangre?” (SANTA TERESA, Vida 27, 13)

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V Jueves de Cuaresma. Coronación de espinas

21.03.18 | 21:53. Archivado en Cuaresma

V JUEVES DE CUARESMA
SEMANA DE PASIÓN

TEXTO LITÚRGICO
«Yo soy Dios todopoderoso, camina en mi presencia y sé perfecto. Yo concertaré una alianza contigo: te haré crecer sin medida». Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así: «Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos (Gn 17, 1-4).

CONTEMPLACIÓN DE LOS MISTERIOS DOLOROSOS
TERCER MISTERIO
Jesús es coronado de espinas

TEXTO BÍBLICO
“Lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y doblando ante él la rodilla, se bur¬laban de él diciendo: «¡Salve, rey de los judíos!» (Mt 27,28-29)
“Y cuánto le costaría esta adhesión a la voluntad del Padre se muestra en los misterios siguientes, en los que, con la flagelación, la coronación de espinas, la subida al Calvario y la muerte en cruz, se ve sumido en la mayor ignominia: ¡Ecce homo!” (JUAN PABLO II, RVM 22)

“Casi siempre se me representaba el Señor así resucitado, y en la Hostia lo mismo, si no eran algunas veces para esforzarme, si estaba en tribulación, que me mostraba las llagas; algunas veces en la cruz y en el Huerto; y con la corona de espinas, pocas; y llevando la cruz también algunas veces, para -como digo necesidades mías y de otras personas, mas siempre la carne glorificada” (SANTA TERESA, Vida 29, 4).

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V Miércoles de Cuaresma. Misterios Dolorosos

20.03.18 | 21:49. Archivado en Cuaresma

V MIÉRCOLES DE CUARESMA
SEMANA DE PASIÓN

TEXTO LITÚRGICO
“Si nuestro Dios a quien veneramos puede librarnos del horno encendido, nos librará, oh rey, de tus manos. Y aunque no lo hiciera, que te conste, majestad, que no veneramos a tus dioses ni adoramos la estatua de oro que has erigido” (Dn 3, 17-18).

CONTEMPLACIÓN DE LOS MISTERIOS DOLOROSOS
SEGUNDO MISTERIO
La flagelación del Señor, atado a la columna.

TEXTO BÍBLICO
“Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron; y, doblando las rodillas, se postraban ante él. Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa.” (Mc 15, 19-20) “A Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran” (Mt 26, 26).

“En este oprobio no sólo se revela el amor de Dios, sino el sentido mismo del hombre. Ecce homo: quien quiera conocer al hombre, ha de saber descubrir su sentido, su raíz y su cumplimiento en Cristo, Dios que se humilla por amor «hasta la muerte, y muerte de cruz» (Flp 2, 8) (JUAN PABLO II, RVM 22).

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Quinto martes de Cuaresma. Misterios dolorosos

19.03.18 | 21:45. Archivado en Cuaresma

V MARTES DE CUARESMA
SEMANA DE PASIÓN,

CONTEMPLACIÓN DE LOS MISTERIOS DOLOROSOS

TEXTO LITÚRGICO
“Señor, escucha mi oración, que mi grito llegue hasta ti” (Sal 101).

PRIMER MISTERIO
La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní

TEXTO BÍBLICO
“Entonces Jesús fue con ellos a un huerto llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar». Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo». Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú»” (Mt 26, 36-39).

“Cristo se pone en lugar de todas las tentaciones de la humanidad y frente a todos los pecados de los hombres, para decirle al Padre: «no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lc 22, 42 par.). Este «sí» suyo cambia el «no» de los progenitores en el Edén” (JUAN PABLO II, RVM 22).

“En especial me hallaba muy bien en la oración del Huerto. Allí era mi acompañarle. Pensaba en aquel sudor y aflicción que allí había tenido, si podía. Deseaba limpiarle aquel tan penoso sudor. Mas acuérdome que jamás osaba determinarme a hacerlo, como se me representaban mis pecados tan graves. Estábame allí lo más que me dejaban mis pensamientos con El, porque eran muchos los que me atormentaban. Muchos años, las más noches antes que me durmiese, cuando para dormir me encomendaba a Dios, siempre pensaba un poco en este paso de la oración del Huerto, aun desde que no era monja, porque me dijeron se ganaban muchos perdones” (Santa Teresa, Vida 9, 4).

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V Lunes de Cuaresma. San José

18.03.18 | 19:19. Archivado en Cuaresma

V LUNES DE CUARESMA

SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA
2Sam 7, 4-5ª. 12-14ª.16; Sal 88; Rom 4, 13.16-18.22; Mt 1,16. 18-21.24ª)

LA CONFIANZA
En tiempo de Cuaresma, la fiesta de San José interrumpe el itinerario de los textos escogidos por la Iglesia como acompañamiento en la preparación para la fiesta de Pascua. Sin embargo, no es menor la ayuda que nos ofrecen las lecturas que se proclaman en la solemnidad de quien fue escogido por Dios para custodiar a sus personas más queridas.

Dios se fio del hombre justo y prudente, del carpintero de Nazaret, y le encomendó la tarea más sagrada de la historia, ser cabeza de familia de la casa de la Virgen nazarena y de su Hijo Jesús.

Pero si Dios demuestra su confianza en José, el hijo de Jacob, de la estirpe de David, también José confió en Dios y se abandonó a un designio misterioso, que no comprendía, pero al que dio crédito ante la llamada y la revelación interior que sintió.

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V Domingo de Cuaresma

17.03.18 | 19:16. Archivado en Cuaresma

V DOMINGO DE CUARESMA “B”
(Jr 31, 31-34; Sal 50; Hbr 5, 7-9; Jn 12, 20-33)

COMENTARIO
Con frecuencia, las Sagradas Escrituras invocan la promesa del Señor, verdadera alianza, por la que en razón del juramento que hizo a los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob; y a David, el rey que permaneció fiel a Dios, continúa el ofrecimiento divino que propone siempre la misericordia y el perdón, a pesar de la infidelidad del pueblo, y de la nuestra.

Si la palabra dada por Dios desde antiguo hizo cantar a Zacarías: “Por la entrañable misericordia de nuestro Dios nos visitará el sol que nace lo alto”, cuánto mayor será la esperanza que nos debe suscitar la alianza sellada por medio de su Hijo, para perdón de los pecados.

Además, la alianza ya no quedará a expensas de que otros nos la recuerden, sino que cada uno sentirá dentro de su interior la voz que acredita la promesa divina. Desde la moción íntima cabe, en todo caso, suplicar como el salmista: “Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu”.

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IV Sábado de Cuaresma

16.03.18 | 19:14. Archivado en Cuaresma

IV SÁBADO DE CUARESMA
Via crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: -«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?»” (Jn 7, 52)

DÉCIMA CUARTA ESTACIÓN
Jesús es colocado en el sepulcro
“Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús aunque oculto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en los lienzos con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús” (Jn 19, 38-42).

COMENTARIO
Puede parecer una lectura evasiva si contemplamos en el enterramiento de Jesús los signos más evidentes de quien entra en el lecho nupcial. Aunque el dramatismo de la escena no deja lugar a la poesía, el autor sagrado nos presenta sin embargo esta escena envuelta en lienzos con aromas, lienzos de noche de bodas. Jesús ha llevado a término su desposorio con la humanidad, ya goza del beso de su Padre, la losa no nos dejará ver el triunfo del Señor sobre la muerte, pero por esta noche todo es recreado y hecho nuevo.
María se queda con nosotros. Arrebatan a su Hijo hasta el trono de Dios, pero ella permanece intercesora. La Iglesia la ha proclamado Madre de Dios, Madre Virgen, Madre Inmaculada, Asunta al Cielo, Madre de la Iglesia, Madre de todos los hombres. En ella encontramos comprensión y acompañamiento para todas nuestras necesidades, como reza la letanía lauretana, y bajo su mirada podemos descubrirnos en el triunfo de su Hijo.

CUESTIÓN
¿Sabes leer tu vida desde la muerte y resurrección de Jesús, o te quedas sumido en el dolor y en la prueba, sin esperanza? Los que contemplan al Crucificado, muerto y sepultado, tienen la certeza de que está vivo, y saben iluminar toda la vida con la luz pascual.


IV Viernes de Cuaresma

15.03.18 | 19:11. Archivado en Cuaresma

IV VIERNES DE CUARESMA
Via crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“El Señor está cerca de los atribulados, salva a los abatidos. Aunque el justo sufra muchos males, de todos lo librará el Señor. Él cuida de todos sus huesos, y ni uno solo se quebrará. El Señor redime a sus siervos, no será castigado quien se acoge a él” (Sal 33).

DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN
Jesús, bajado de la Cruz, es colocado en brazos de su Madre
“… su esposa María, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras estaban allí, le llegó a ella el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre” (Lc 2, 5-7).

COMENTARIO
Virgen Nazarena, sí, el que abrazas ahora es el mismo al que diste a luz en Belén. Es el mismo que tú acogiste, besaste y envolviste en pañales.
La iconografía representa de forma anacrónica el cuerpo del Señor en brazos de su Madre para significar el doble plano que se funde en la Mujer bendita: la Nazarena que sostiene a Jesús niño, y la corredentora que, como altar y sede, nos presenta al Redentor del mundo.

CUESTIÓN
¿Sabes leer tu vida en una perspectiva pascual? ¿Te comprendes en medio de las pruebas, sostenido por el amor entrañable de Dios? ¿Te sabes abrazado por la Madre de Jesús?


IV Jueves de Cuaresma

14.03.18 | 19:08. Archivado en Cuaresma

IV JUEVES DE CUARESMA
Via crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“Entonces Moisés suplicó al Señor, su Dios: -«¿Por qué, Señor, se va a encender tu ira contra tu pueblo, que tú sacaste de Egipto, con gran poder y mano robusta? ¿Tendrán que decir los egipcios: "Con mala intención los sacó, para hacerlos morir en las montañas y exterminarlos de la superficie de la tierra"? Aleja el incendio de tu ira, arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo. Y el Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado contra su pueblo.” (Ex 32, 7-14).

DUODÉCIMA ESTACIÓN
María contempla, de pie, la muerte de su Hijo en la Cruz.
“Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed». Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. 30 Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu” (Jn 19, 25.28-30).

COMENTARIO
Mientras hay vida, hay esperanza, dice el refrán. Pero ahora todo queda en silencio. Ella, la Mujer bendita, la madre del Nazareno, permanece de pie, erguida, en expectación de la fidelidad de Dios con su Hijo, y en la esperanza inquebrantable de que su Jesús vencerá a la muerte. Es el momento que más define nuestra fe, confiar, abandonarnos a la misericordia divina, tener certeza de que Dios cumple su Palabra. María Santísima no se derrumba, y ello nos fortalece. Y viene a la memoria el gesto que tuvo la nazarena cuando la dejó el ángel en la Anunciación: inmediatamente “se levantó”. María es ejemplo y testimonio de cómo lo débil de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres.

CUESTIÓN
¿Cómo afrontas la contrariedad? ¿Ante el sufrimiento te derrumbas, o surge dentro de ti el abandono confiado, que te permite permanecer en tu misión y trabajo?


IV Miércoles de Cuaresma

13.03.18 | 20:53. Archivado en Cuaresma

IV MIÉRCOLES DE CUARESMA
Via Crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“Os aseguro que llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído, vivirán. Porque, igual que el Padre dispone de la vida, así ha dado también al Hijo el disponer de la vida. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre. No os sorprenda, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio”.

UNDÉCIMA ESTACIÓN
María recibe de su Hijo la misión del ser la madre de todos los hombres

“Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la acogió en su casa (Jn 19, 26-27).

COMENTARIO
Si el don de la maternidad no sucede sin dolor, y a María su maternidad le ha supuesto un camino tan duro como para contemplarlo como un auténtico via crucis, la vocación que recibe al pie de la Cruz, de dar acogida al discípulo amado, no va a quedar exenta de ofrenda. La maternidad universal de la Virgen Nazarena, asumiendo la misión que le encarga su Hijo Crucificado, se convertirá en puerto franco para todos los que andan por la vida menesterosos de amor, de ternura, de misericordia, de paz y de salud. La Madre de todos los hombres será la mujer que asume entrañablemente las esperanzas y sufrimientos de todos sus hijos.

CUESTIÓN
En tu camino, ¿te vales por ti mismo o te encomiendas a María? ¿La tienes como refugio, auxilio, casa, puerto, amparo?


IV Martes de Cuaresma

12.03.18 | 21:50. Archivado en Cuaresma

IV MARTES DE CUARESMA
Via Crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante -el templo miraba a levante-. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho” (Ez 47, 1-3).

DÉCIMA ESTACIÓN
María contempla cómo crucifican a su Hijo

Tomaron, pues, a Jesús, y él, cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena (Jn 19, 17-18.25).

COMENTARIO
El Cuarto Evangelio cita la presencia de María al inicio de la vida pública de Jesús, cuando en Caná de Galilea realizó el primer signo, en el marco de una boda. De nuevo, el mismo Evangelio, señala la presencia de la Madre de Jesús, en este caso junto a la Cruz. En ambos pasajes Jesús llama a su madre “Mujer”. Y con ello la está nombrando la nueva Eva, y la convierte en testigo del momento más trascendente, en el que lleva a cabo la voluntad de Dios, dar la vida por amor. María, testigo de la muerte de su Hijo, ofrece su dolor y su amor a quien abrazó en Belén.

CUESTIÓN
María, después del anuncio del Ángel, se levantó y subió a la montaña. Ahora la vemos de pie en el monte Calvario. ¿Cómo asumes las pruebas, derrumbado, o con la fortaleza de la confianza en Dios?


IV Lunes de Cuaresma

11.03.18 | 21:46. Archivado en Cuaresma

IV LUNES DE CUARESMA
Via Crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“Así dice el Señor: «Mirad: yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva: de lo pasado no habrá recuerdo ni vendrá pensamiento, sino que habrá gozo y alegría perpetua por lo que voy a crear” (Is 65, 17).

NOVENA ESTACIÓN
María contempla cómo desnudan a su Hijo, cómo sortean la túnica sin costura, la que con toda probabilidad había confeccionado ella misma.

“Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: «No la rompamos; sino echemos a suertes a ver a quién le toca». Para que se cumpliera la Escritura: Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica (Jn 19, 23-24).”

COMENTARIO
¿A quién no le gusta quedarse con las pertenencias de sus seres queridos? María no solo fue testigo del despojo despiadado del Hijo de sus entrañas, sino de la subasta de su ropa. En particular, el texto señala de su túnica. En este despojo contemplamos hasta donde comprometió a María su maternidad divina, hasta el extremo de revestirnos a todos los humanos con la túnica de nuestra naturaleza, asumida por Dios en el seno de la Nazarena.

CUESTIÓN
¿Sientes tu identidad sagrada, y la del prójimo, por llevar la naturaleza humana del Hijo de María, el Nazareno? ¿Tratas tu cuerpo como algo sagrado?


IV Domingo de Cuaresma

10.03.18 | 21:43. Archivado en Cuaresma

IV DOMINGO DE CUARESMA “B”(2Cro 36, 14-16. 19-23; Efesios 2, 4-10; Jn 3, 14-21)

COMENTARIO
A medida que avanzamos en la travesía cuaresmal, se nos invita con mayor insistencia a reavivar la conciencia de pertenencia al Señor. San Pablo afirma: “Somos, pues, obra suya. Dios nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras que él determinó que practicásemos”.

En la primera lectura, el rey Ciro convoca a los israelitas deportados en Babilonia para que se decidan a reconstruir el templo de Jerusalén. “Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él y suba!”

Cuando el creyente se aparta del Señor o le privan de poderlo invocar, al final cabe que sienta el dolor del exilio, del alejamiento obligado o culpable, y surja el lamento del salmista: “Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías”.

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III Sábado de Cuaresma

09.03.18 | 21:40. Archivado en Comentarios Dominicales

TERCER SÁBADO DE CUARESMA
Via Crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
Vamos a volver al Señor: él, que nos despedazó, nos sanará; él, que nos hirió, nos vendará. En dos días nos sanará; al tercero nos resucitará; y viviremos delante de él. Esforcémonos por conocer al Señor: su amanecer es como la aurora, y su sentencia surge como la luz. Bajará sobre nosotros como lluvia temprana, como lluvia tardía que empapa la tierra (Os 6, 1-4).

OCTAVA ESTACIÓN
María se encuentra con su Hijo Jesús en la Vía Dolorosa

“Las calzadas de Sión están de luto, que nadie viene a las solemnidades. Todas sus puertas desoladas, sus sacerdotes gimiendo, afligidas sus vírgenes, ¡y ella misma en amargura! De la hija de Sión se ha ido todo su esplendor. Sus príncipes son como ciervos que no encuentran pasto, caminando van sin fuerzas delante del hostigador” (Lm 1, 4-6).

COMENTARIO
La tradición ha imaginado un encuentro, al menos de miradas, entre el Nazareno y su Madre. Intenso momento de sufrimiento y de impotencia para la mujer que dio a luz al más hermoso de los hombres. Sabemos que Jesús se dirigió a las mujeres de Jerusalén. ¿Estaría cerca de ellas su madre? Aunque María fuera acompañada de otras mujeres, hay experiencias que se quedan en el hondón del alma sin poderse compartir.

CUESTIÓN
¿Sales al encuentro de los que sufren, o pasas de largo? ¿Estás comprometido con alguna circunstancia dolorosa y te justificas con argumentos evasivos?


III Viernes de Cuaresma

08.03.18 | 21:36. Archivado en Cuaresma

TERCER VIERNES DE CUARESMA

TEXTO LITÚRGICO
“En ti encuentra piedad el huérfano." “Yo curaré sus extravíos, los amaré sin que lo merezcan, mi cólera se apartará de ellos. Seré para Israel como rocío, florecerá como azucena, arraigará como el Líbano” (Os 14, 3-4).

SÉPTIMA ESTACIÓN
A María le llegan noticias del los insultos y vejaciones que recibe su Hijo.

Los escribas y fariseos le respondieron (a Jesús): «Nuestro padre es Abraham». Jesús les dice: «Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero tratáis de matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre». Ellos le dijeron: «Nosotros no hemos nacido de la prostitución; no tenemos más padre que a Dios». Jesús les respondió: «Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais a mí, porque yo he salido y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino que él me ha enviado (Jn 8, 39-42).

COMENTARIO
Aunque no aparezca María en medio de las reyertas, ni se la cite en el proceso que se lleva contra su Hijo, es de suponer que las personas más cercanas la tendrían al corriente de los acontecimientos que venían sucediendo, y del ambiente cada vez más hostil contra Jesús. Una madre no necesita que le digan todo lo que pasa para intuir el sufrimiento de su hijo. Sin duda que la noche del encarcelamiento y el trato que recibió el Señor en la Torre Antonia le llegarían de alguna manera a la que con razón invocamos como corredentora.

CUESTIÓN
¿Cómo vives las noticias que cada día dan cuenta del sufrimiento de personas expulsadas de su tierra, difamadas, violentadas…? Aunque nadie se entere, ¿tienes sentimientos entrañables hacia ellas?


III Jueves de Cuaresma

07.03.18 | 21:24. Archivado en Cuaresma

TERCER JUEVES DE CUARESMA
Via Crucis de María, la Madre de Jesús

TEXTO LITÚRGICO
“Escuchad mi voz. Yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo; caminad por el camino que os mando, para que os vaya bien” (Jr 7, 23).

SEXTA ESTACIÓN
El despojo afectivo

«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron lo que les dijo” (Lc 2, 49-50). En Caná, “Jesús le dice: «Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora»” (Jn 2, 4). Y en otra ocasión: “Uno se lo avisó: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo». Pero él contestó al que le avisaba: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre» (Mt 12, 47-50).

COMENTARIO
Son muchos los textos que nos revelan la forma de relacionarnos entre nosotros y con Dios de acuerdo con el Evangelio. La naturaleza tiene sus leyes, la biología y la afectividad humana se representan en la carne y la sangre, pero los hijos de Dios no nacemos de la carne y de la sangre, sino del agua y del Espíritu. María debió superar la maternidad biológica no solo en relación con Jesús, sino también en relación con toda la humanidad, y no sin dolor. Dice san Juan: “Vino a su casa (la Palabra), pero los suyos no la recibieron; a los que la recibieron les dio poder para ser hijos de Dios. Estos no han nacido de la carne y de la sangre, sino de Dios”.

CUESTIÓN
¿En que fundas tus relaciones positivas con los demás, en que son familia, te caen bien, son atractivos…, o en que son hijos de Dios, sacramento de Jesús?


III Miércoles de Cuaresma

06.03.18 | 21:20. Archivado en Cuaresma

TERCER MIÉRCOLES DE CUARESMA
Via Crucis de María, la Madre de Jesús

TEXTO LITÚRGICO
“¿Cuál es la gran nación cuyos mandatos y decretos sean tan justos como toda esta ley que hoy os doy? Pero cuidado, guárdate muy bien de olvidar los sucesos que vieron tus ojos, que no se aparten de tu memoria mientras vivas; cuéntaselos a tus hijos y nietos” (Dt 5, 8-9).

QUINTA ESTACIÓN
La angustia de María, al perder a su Hijo.

“Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados” (Lc 2, 48).

COMENTARIO
Hay escenas del Evangelio que no se comprenden con nuestra manera de pensar. Una de ellas es cómo es posible que se les pierda el niño a María y a José, y que Jesús se escabulla deliberadamente. Cuando no comprendemos un texto, no es porque el autor sagrado no lo explique bien, sino porque tiene un mensaje mayor. En este caso, se nos invita a buscar al Señor y a purificar la razón de su búsqueda. María nos enseña cómo hay momentos en los que la súplica angustiada es una forma de pedir auxilio. En los momentos límite, la referencia al templo del Señor es reacción oportuna.

CUESTIÓN:
En tus momentos más oscuros y angustiosos, ¿acudes a la oración? Cabe que debas apoyarte en ofrecimientos técnicos, pero el corazón permanece inquieto hasta que descansa en Dios.


III Martes de Cuaresma

05.03.18 | 21:18. Archivado en Cuaresma

TERCER MARTES DE CUARESMA
Via Crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
-«Por el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia. Por Abrahán, tu amigo, por Isaac, tu siervo, por Israel, tu consagrado a quienes prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas.
Pero ahora, Señor, somos el más pequeño de todos los pueblos; hoy estamos humillados por toda la tierra a causa de nuestros pecados (Dn 3, 34-43)

CUARTA ESTACIÓN
María, perseguida por el rey Herodes, tiene que huir a Egipto con el Niño Jesús.

“El ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto” (Mt 2, 13-14).

COMENTARIO
María participa del dolor de los deportados, de los exiliados, de quienes tienen que dejar su tierra por motivos políticos. La Sagrada Familia se ve sometida a una circunstancia adversa. Hay quien explica que este pasaje responde a la intención del evangelista de convertir a Jesús en el nuevo Moisés que vuelve de Egipto. Más allá del sustrato histórico, el relato nos ofrece el sufrimiento de una madre ante el riesgo de la muerte de su pequeño.

CUESTIÓN
¿Eres sensible ante las personas que viven sin tierra, sin casa, sin trabajo o sin familia?


III Lunes de Cuaresma

04.03.18 | 21:14. Archivado en Cuaresma

TERCER LUNES DE CUARESMA
Via Crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“Naamán bajó al Jordán y se bañó siete veces, como había ordenado el profeta, y su carne quedó limpia como la de un niño. Volvió con su comitiva y se presentó al profeta, diciendo: -«Ahora reconozco que no hay dios en toda la tierra más que el de Israel» (2Re 5, 14-15).

TERCERA ESTACIÓN
María, a los cuarenta días de su alumbramiento, sube con el Niño Jesús al Templo para consagrarlo al Señor.

“Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—».” (Lc 2, 34-35).

CONSIDERACIÓN
María recibe del anciano Simeón una profecía dolorosa, que le acompañará toda su vida. No solo en el momento de la Pasión, sino desde el principio, la elegida para Madre de Dios es ungida con la participación en los sufrimientos de la Pasión de su Hijo. Con razón es invocada como Corredentora. La imagen de la zarza ardiente de Moisés, y de la zarza que ofrece el cordero a Abraham, son figura de la Madre Virgen que lleva en brazos al verdadero Cordero de Dios.

CUESTIÓN
Por el bautismo hemos sido ungidos como propiedad de Dios. ¿Has decidido ser del Señor? ¿Te sientes consagrado a Él?


III Domingo de Cuaresma

03.03.18 | 16:33. Archivado en Cuaresma

III DOMINGO DE CUARESMA, “B”
(Ex 20, 1-17; Sal 18; 1Co 1, 22-25; Jn 2, 13-25)

COMENTARIO
Hoy se nos recuerdan los mandamientos de la Ley de Dios. Contienen la sabiduría divina, revelada para que alcancemos en este mundo la mayor felicidad, aunque puedan parecer prohibiciones y preceptos que impiden satisfacer las apetencias naturales.

A la larga no es más feliz el codicioso que quien escoge la pobreza; no alcanza mayor plenitud el poderoso que el humilde; ni siente más paz el que se da la licencia que le proponen los instintos más bajos, que quien guarda las buenas costumbres.

El salmista asegura: “La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos”. Con el tiempo, el creyente va tomando conciencia del descanso, de la paz y de la luz que se experimenta al vivir según la voluntad divina.

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II Sábado de Cuaresma

02.03.18 | 22:29. Archivado en Cuaresma

SEGUNDO SÁBADO DE CUARESMA
Via Crucis de María

TEXTO LITÚRGICO
“Me pondré en camino adonde está mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros.
Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo” (Lc 15, 18-19).

SEGUNDA ESTACIÓN
José y María deben bajar a Belén para empadronarse; y a ella precisamente se le cumplen los días del parto.

“Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento” (Lc 2, 4-7).

CONSIDERACIÓN
No creo que poniéndose en camino sea para una mujer la mejor manera de esperar el momento de dar a luz, fuera de su casa, por hospitalaria que sea la ciudad a la que se dirija. María, la andariega, nos demuestra su docilidad ante los acontecimientos, y su confianza, aunque no se le evita el esfuerzo, ni el riesgo, ni la intemperie del camino: 130 Kms de Nazaret a Belén. Ni tener que pedir alojamiento.

CUESTIÓN
¿Estás instalado? ¿Te justificas en tus necesidades para no ponerte en camino?


II Viernes de Cuaresma

01.03.18 | 22:26. Archivado en Cuaresma

SEGUNDO VIERNES DE CUARESMA
“El Via Crucis de María”

TEXTO LITÚRGICO
“José era el preferido de Israel, porque le habla nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas. Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo” (Gn 37, 3-4).

PRIMERA ESTACIÓN
El ángel del Señor le anuncia a María su maternidad virgen.

“¿Cómo será eso, pues no conozco varón?”

“María estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado” (Mt 1, 18-19).

CONSIDERACIÓN
Contemplo lo que pudo suponer para la joven María quedarse en estado sin concurso de varón, al imaginar las dudas de su esposo. El silencio de la virgen nazarena y la discreción de san José envolvieron el misterio de dolor y gozo, por el que nos ha venido la salvación. ¡Cuantas veces por desahogo se rompe una esperanza!

CUESTIÓN
¿Descubres en María y en José la clave del silencio que hizo posible la Palabra?


Lunes, 24 de septiembre

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