Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

Carta al Resucitado

23.04.17 | 17:04. Archivado en Pascua

Jesús resucitado:

En los días de tu Pasión, se nos invitaba a asumir el papel de alguno de los personajes que figuraban en los relatos evangélicos. Cabía proyectarse en el Cirineo, en la Verónica, en Nicodemo, en José de Arimatea, en las mujeres que acompañaban a tu Madre… Aunque la personalización más real era la de sabernos causa de tus sufrimientos por culpa de nuestros pecados, negaciones y egoísmos…

En tiempo de Pascua, la Liturgia nos ofrece las escenas en las que te ibas encontrando con tus discípulos, y ellos te iban reconociendo resucitado, aunque algunos se resistieron.

¡Cómo me gustaría ser uno de aquellos tuyos que corrieron temprano al sepulcro y fueron testigos de primera hora de tu resurrección! Las mujeres, Pedro, el discípulo amado tuvieron la primera noticia de que tu sepultura estaba vacía. Pero debo reconocer que estoy más cerca de los discípulos de Emaús, pues a menudo se apodera de mí el pensamiento negativo, la hipótesis fatal, y me asalta la tristeza, la duda, el cansancio en la espera, mientras se suceden acontecimientos que juzgo adversos.

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El día octavo

22.04.17 | 16:57. Archivado en Pascua

DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA

Texto profético: “Él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron” (Is 53, 5).

Texto evangélico: “Uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua” (Jn 19, 34). “Dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». (Jn 20, 27-28).

Texto patrístico: “Este madero, en el que el Señor, cual valiente luchador en el combate, fue herido en sus divinas manos, pies y costados, curó las huellas del pecado y las heridas que el pernicioso dragón había infligido a nuestra naturaleza” (San Teodoro Estudita).

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Mensaje de Pascua de Resurrección

19.04.17 | 17:01. Archivado en Pascua

PASCUA DE RESURRECCIÓN
Buenafuente, 2017

“El ángel habló a las mujeres: «Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: ¡ha resucitado, como había dicho! Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis” (Mt 28, 5-7).

Porque Cristo ha resucitado, todo lo caduco aguarda su transfiguración.
Porque Cristo ha resucitado, sé que ningún dolor se pierde.

Porque Cristo ha resucitado, no hay lágrima anónima, ni sufrimiento inútil.
Porque Cristo ha resucitado, no es falsa mi esperanza.

Porque Cristo ha resucitado, mi existencia se puede convertir en testimonio de esperanza.

Porque Cristo ha resucitado, puedo vivir cada momento como profecía de la vida que no acaba.

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Octava de PASCUA

16.04.17 | 22:28. Archivado en Pascua

Testimonio

No me invento las Escrituras ni soy parcial si te digo que todo lo que existe ha sido creado por amor, y que todo existe y se mantiene porque Dios lo sostiene y lo ama. Tú y yo existimos y nos hemos encontrado en la vida, gracias a una providencia amorosa de Dios. “y vio Dios todo lo que había hecho y era muy bueno”.

No me invento ni te engaño si te anuncio que el devenir de la historia tiene un origen y un fin, y que el Señor conduce los días y en cada acontecimiento cabe descubrir semillas de luz, signos de salvación, pues todo ha sido hecho bueno y para bien. El que cree, ve y descubre la bondad y la belleza de todo lo que existe y se convierte en sacerdote del universo al cantar: “Criaturas toda del Señor bendecid al Señor”. “Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien” (Rom 8, 28)

Es un verdadero don descubrir y ver la tendencia de la historia, que avanza hacia su único Señor, y aun en medio de la noche, de la posible confusión, dentro de lo que se puede sentir adverso y doloroso, el creyente es profeta cuando se atreve a intuir, en plena oscuridad, la luz y el dominio del día sobre la noche, y de la vida sobre la muerte. “Ni la tiniebla es oscura para ti, | la noche es clara como el día” (Sal 138, 12).

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XV Camino de Cruz

14.04.17 | 20:01. Archivado en Cuaresma

DECIMOQUINTA ESTACIÓN: JESÚS RESUCITADO

TEXTO PROFÉTICO
“Así dice el Señor Dios: He aquí que yo abro vuestras tumbas; os haré salir de vuestras tumbas, pueblo mío, y os llevaré de nuevo al suelo de Israel. Sabréis que yo soy el Señor cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestras tumbas, pueblo mío. Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo haga, oráculo del Señor» (Ez 37, 12-14).

TEXTO EVANGÉLICO
“Salieron Pedro y el otro discípulo. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos” (Jn 20, 3-9).

TEXTO PATRÍSTICO
“El Señor, siendo Dios, se revistió de la naturaleza de hombre: sufrió por el que sufría, fue encarcelado en bien del que estaba cautivo, juzgado en lugar del culpable, sepultado por el que yacía en el sepulcro. Y resucitando de entre los muertos, exclamó con voz potente: Yo soy -dice- quien he librado al condenado, yo quien he vivificado al muerto, yo quien hice salir de la tumba al que ya estaba sepultado. ¿Quién peleará contra mí? Yo soy -dice- Cristo; el que venció la muerte, encadenó al enemigo, pisoteó el infierno, maniató al fuerte, llevó al hombre hasta lo más alto de los cielos; yo, en efecto, que soy Cristo”. (Melitón de Sardes).

TEXTO MÍSTICO
“… si es imagen, es imagen viva; no hombre muerto, sino Cristo vivo; y da a entender que es hombre y Dios; no como estaba en el sepulcro, sino como salió de él después de resucitado; y viene a veces con tan grande majestad, que no hay quien pueda dudar sino que es el mismo Señor, en especial en acabando de comulgar, que ya sabemos que está allí, que nos lo dice la fe” (Vida 28, 8).

CONSIDERACIÓN
- Señor Jesucristo, ¿cómo puedo percibir tu presencia viva?

- Escucha mi Palabra, mira el rostro del que sufre, adora el Sacramento de la Eucaristía, escucha dentro de ti mismo, acércate al grupo de los que creen en mí, estate atento a lo que sucede.


XIV Camino de la Cruz

13.04.17 | 20:53. Archivado en Cuaresma

DECIMOCUARTA ESTACIÓN: JESÚS ES SEPULTADO

TEXTO PROFÉTICO
“Tu trono es de Dios para siempre jamás; un cetro de equidad, el cetro de tu reino; tú amas la justicia y odias la impiedad. Por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros; mirra y áloe y casia son todos tus vestidos. Desde palacios de marfil laúdes te recrean. Hijas de reyes hay entre tus preferidas; a tu diestra una reina, con el oro de Ofir” (Sal 45).

TEXTO EVANGÉLICO
Fue también Nicodemo - aquel que anteriormente había ido a verle de noche - con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús. (Jn 19, 39-42).

TEXTO PATRÍSITICO
“¿Qué es lo que hoy sucede? Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio porque el Rey duerme. La tierra temió sobrecogida, porque Dios se durmió en la carne y ha despertado a los que dormían desde antiguo. Dios ha muerto en la carne y ha puesto en conmoción al abismo. Va a buscar a nuestro primer padre como si fuera la oveja perdida. Quiere absolutamente visitar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte. Él, que es al mismo tiempo Dios e Hijo de Dios, va a librar de su prisión y de sus dolores a Adán y a Eva (Anónimo).

TEXTO MÍSTICO
“… parece que se va dilatando y ensanchando todo nuestro interior y produciendo unos bienes que no se pueden decir, ni aun el alma sabe entender qué es lo que se le da allí. Entiende una fragancia ­digamos ahora­ como si en aquel hondón interior estuviese un brasero adonde se echasen olorosos perfumes. Mirad, entendedme, que ni se siente calor ni se huele olor, que más delicada cosa es que estas cosas; sino para dároslo a entender. … que no es esto cosa que se puede antojar, porque por diligencias que hagamos no lo podemos adquirir, y en ello mismo se ve no ser de nuestro metal, sino de aquel purísimo oro de la sabiduría divina. Aquí no están las potencias unidas, a mi parecer, sino embebidas y mirando como espantadas qué es aquello” (Santa Teresa de Jesús, Moradas 2, 6).

CONSIDERACIÓN
He bajado hasta lo más profundo de ti mismo, y ahí te tiendo mi mano desclavada, para sacarte de tus infiernos. Ya nada me impide rescatarte, ni siquiera la muerte.


XIII Camino de la Cruz

12.04.17 | 20:47. Archivado en Cuaresma

DECIMOTERCERA ESTACIÓN: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE

TEXTO PROFÉTICO
“Ester se refugió en el Señor, presa de mortal angustia. Despojándose de sus magníficos vestidos, se vistió de angustia y duelo. En vez de exquisitos perfumes, echó sobre su cabeza ceniza y suciedad, humilló su cuerpo hasta el extremo, encubrió, con sus desordenados cabellos la gozosa belleza de su cuerpo, y suplicó al Señor, Dios de Israel, diciendo: (*Ester 4:17-l) «Mi Señor y Dios nuestro, tú eres único. Ven en mi socorro, que estoy sola y no tengo socorro sino en ti, y mi vida está en peligro” (*Ester 4:17-m).

TEXTO EVANGÉLICO
Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? (Lc 2, 49). Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. (Jn 19, 25-27).

TEXTO PATRÍSTICO
“Éste es el que se encarnó en la Virgen, colgado del madero, sepultado en tierra, y el que, resucitado de entre los muertos, subió al cielo. Éste es el cordero que enmudecía y que fue inmolado; el mismo que nació de María, la hermosa cordera; el mismo que fue arrebatado del rebaño, empujado a la muerte, inmolado al atardecer y sepultado por la noche; aquel que no fue quebrantado en el leño, ni se descompuso en la tierra; el mismo que resucitó de entre los muertos e hizo que el hombre surgiera desde lo más hondo del sepulcro” (Melitón de Sardes).

TEXTO MÍSTICO
“Estando la misma noche en maitines, el mismo Señor, por visión intelectual, tan grande que casi parecía imaginaria, se me puso en los brazos a manera de como se pinta la «Quinta angustia». Hízome temor harto esta visión, porque era muy patente y tan junta a mí, que me hizo pensar si era ilusión. Díjome: «No te espantes de esto, que con mayor unión, sin comparación, está mi Padre con tu ánima». (Santa Teresa de Jesús, Relaciones 58, 3).

CONSIDERACIÓN
A María: “Hazme contigo llorar/ y de veras lastimar/ de sus penas mientras vivo./ Porque acompañar deseo/ en la cruz, donde le veo,/ tu corazón compasivo”.


XII Camino de la Cruz

11.04.17 | 20:43. Archivado en Cuaresma

DUODÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

TEXTO PROFÉTICO
“Mi alma está colmada de desdichas, y mi vida está al borde del abismo; ya me cuentan con los que bajan a la fosa, soy como un hombre acabado: relegado entre los muertos, como los cadáveres que yacen en la tumba. Me has echado en lo profundo de la fosa, en las tinieblas del fondo” (Sal 89).

TEXTO EVANGÉLICO
“Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró” (Lucas 23, 44-46).

TEXTO PATRÍSTICO
“Dormí en la cruz, y la lanza atravesó mi costado, por ti, que en el paraíso dormiste, y de tu costado diste origen a Eva. Mi costado ha curado el dolor del tuyo. Mi sueño te saca del sueño del abismo. Mi lanza eliminó aquella espada que te amenazaba en el paraíso”. (Autor anónimo).

TEXTO MÍSTICO
“Mirad que importa esto mucho más que yo os sabré encarecer. Poned los ojos en el Crucificado y haráseos todo poco.” (Santa Teresa de Jesús, Moradas VII, 4, 8).

CONSIDERACIÓN
“El centurión y los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: «Verdaderamente éste era Hijo de Dios». (Mt 27, 54)

“Alegraos en la medida en que participáis en los sufrimientos de Cristo, para que también os alegréis alborozados en la revelación de su gloria” (1Pe 4, 13).

No es momento de comprender, sino de rendir el pensamiento, entrar en comunión con el dolor del mundo, adorar, y si puedes, llegar a decir en medio de la prueba: “Bendito sea Dios”. Confío en ti, me pongo en tus manos.


XI Camino de la Cruz

10.04.17 | 20:37. Archivado en Cuaresma

UNDÉCIMA ESTACIÓN. JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

TEXTO PROFÉTICO
«¿Y esas heridas que hay entre tus manos?», responderá: «Las he recibido en casa de mis amigos». (Is 13, 6)

TEXTO EVANGÉLICO
Era la hora tercia cuando le crucificaron. Y los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: «¡Eh, tú!, que destruyes el Santuario y lo levantas en tres días, ¡sálvate a ti mismo bajando de la cruz!» Igualmente los sumos sacerdotes se burlaban entre ellos junto con los escribas diciendo: «A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. ¡El Cristo, el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos» (Mc 15, 25-32).

TEXTO PATRÍSTICO
“… nosotros estábamos representados allí. Pues lo que de él colgó en la cruz era lo que había recibido de nosotros. Si no, ¿cómo es posible que, en un momento dado, Dios Padre aleje de sí y abandone a su único Hijo, que efectivamente no es sino un solo Dios con él? Y no obstante, al clavar nuestra debilidad en la cruz, donde, como dice el Apóstol, nuestro hombre viejo ha sido crucificado con él, exclamó con la voz de aquel mismo hombre nuestro: Dios mío, Dios mío; ¿por qué me has abandonado? (San Agustín).

TEXTO MÍSTICO
“Una persona que estaba muy afligida delante de un crucifijo en este punto, considerando que nunca había tenido qué dar a Dios ni qué dejar por El: díjole el mismo Crucificado, consolándola, que Él le daba todos los dolores y trabajos que había pasado en su Pasión, que los tuviese por propios, para ofrecer a su Padre” (Santa Teresa de Jesús, Moradas VI, 5, 6).

CONSICERACIÓN
- Jesús, ¿era necesario que llegaras hasta aquí?
- “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos”.
La Cruz nos revela que Dios. en vez de aconsejarnos cómo soportar nuestro dolor, se ha convertido en nuestro propio sufrimiento. Toda cruz es sacramento de la Redención.


X Camino de la Cruz

09.04.17 | 20:33. Archivado en Cuaresma

DÉCIMA ESTACIÓN: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDOS

TEXTO PROFÉTICO
“Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica, la túnica con mangas que llevaba puesta. Entonces tomaron la túnica de José, degollaron un cabrito y empaparon la túnica en la sangre. Luego enviaron la túnica con mangas a su padre con este recado: «Esto hemos encontrado, mira a ver si es la túnica de tu hijo o no». Él la reconoció y exclamó: «Es la túnica de mi hijo; una bestia lo ha devorado. Sin duda, José ha sido despedazado». (Gén 37, 23.31-33).

TEXTO EVANGÉLICO
“Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: «No la rasguemos, sino echémosla a suerte, a ver a quién le toca». Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica» (Jn 19,23-24).

TEXTO PATRÍSTICO
“Así es como nosotros deberíamos prosternarnos a los pies de Cristo, no poniendo bajo sus pies nuestras túnicas o unas ramas inertes, que muy pronto perderían su verdor, su fruto y su aspecto agradable, sino revistiéndonos de su gracia, es decir, de él mismo, pues los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Así debemos ponernos a sus pies como si fuéramos unas túnicas” (San Andrés de Creta).

TEXTO MÍSTICO
“En tornando a la oración y mirando a Cristo en la cruz tan pobre y desnudo, no podía poner a paciencia ser rica. Suplicábale con lágrimas lo ordenase de manera que yo me viese pobre como Él” (Santa Teresa de Jesús, Vida 35, 3).

CONSIDERACIÓN
- Jesús, ¿por qué tanto despojo y tanta humillación?
- Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: al que quiera ponerte pleito para quitarte la tún¬ica, dale también el manto” (Mt 15, 38-39).
Déjate revestir por Cristo con la túnica de hijo de Dios, de hombre nuevo, reconciliado.


IX Camino de la Cruz

08.04.17 | 20:07. Archivado en Cuaresma

NOVENA ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

TEXTO PROFÉTICO
“En ti, Señor, espero, | y tú me escucharás, Señor, Dios mío; esto pido: que no se alegren por mi causa; | que, cuando resbale mi pie, | no canten triunfo. Porque yo estoy a punto de caer, | y mi pena no se aparta de mí” (Sal 38, 16-18).

TEXTO EVANGÉLICO
“Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti, para que te cuiden”, y también: “Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece contra ninguna piedra”». Respondiendo Jesús, le dijo: «Está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”» (Lc 4, 9-12).

TEXTO PATRÍSTICO
“Nos acaban de leer que Jesucristo nuestro Señor se dejó tentar por el demonio. ¡Nada menos que Cristo tentado por el demonio! Pero en Cristo estabas siendo tentado tú, porque Cristo tenía de ti la carne, y de él procedía para ti la salvación; de ti procedía la muerte para él, y de él para ti la vida; de ti para él los ultrajes, y de él para ti los honores; en definitiva, de ti para él la tentación, y de él para ti la victoria” (San Agustín).

TEXTO MÍSTICO
“Pues, buen Maestro nuestro, dadnos algún remedio cómo vivir sin mucho sobresalto en guerra tan peligrosa. El que podemos tener, hijas, y nos dio Su Majestad es «amor y temor»; que el amor nos hará apresurar los pasos; el temor nos hará ir mirando adónde ponemos los pies para no caer por camino adonde hay tanto en que tropezar como caminamos todos los que vivimos. Y con esto a buen seguro que no seamos engañadas” (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección 40, 1).

CONSIDERACIÓN
- Jesús, ¿por qué aguantas tanto?
- Tres veces fue tentado y las tres veces venció. Tres veces fue negado, y tres veces confesó al discípulo el amor.
Nunca dejará Jesús de ofrecernos su mano, pues Él sabe de qué barro hemos sido hechos. Siempre nos dará la fuerza suficiente para levantarnos.


VIII Camino de la Cruz

07.04.17 | 20:02. Archivado en Cuaresma

OCTAVA ESTACIÓN: JESÚS SE DIRIGE A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

TEXTOS PROFÉTICO:
“A los que queden en Sión y al resto en Jerusalén | los llamarán santos: todos los que en Jerusalén están inscritos para la vida. Cuando el Señor haya lavado la impureza de las hijas de Sión | y purificado la sangre derramada en Jerusalén” (Is 4, 3-4).

TEXTO EVANGÉLICO:
Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado” (Lc 23, 28-29).

TEXTOS PATRÍSTICO
“Nosotros hemos de tomar parte en esta fiesta ritual de la Pascua en un sentido evangélico, y no literal, de manera perfecta, no imperfecta; no de forma temporal, sino eterna. Tomemos como nuestra capital, no la Jerusalén terrena, sino la ciudad celeste; no aquella que ahora pisan los ejércitos, sino la que resuena con las alabanzas de los ángeles” (San Gregorio Nacianceno).

TEXTO MÍSTICO
“¿Por qué hemos de querer tantos bienes y deleites y gloria para sin fin, todos a costa del buen Jesús? ¿No lloraremos siquiera con las hijas de Jerusalén, ya que no le ayudemos a llevar la cruz con el Cirineo?” (Santa Teresa de Jesús, Vida 27, 13).

CONSIDERACIÓN
- Jesús, ¿por qué te detuviste a hablar a las mujeres, en el penoso camino de la Cruz?
- Así lo hice con la samaritana, con la cananea, con la sirofenicia, con la viuda de Naím, con la pecadora, con Marta y María, con María Magdalena, con la adúltera, y con mi Madre.
Es sabiduría saber mirar a los otros, aun estando en momentos de intenso dolor, cuando cabría la justificación del ensimismamiento.


Lunes, 24 de abril

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