¡Oh, que aburrimiento!

Sí, señora Rigau, Doña Irene Rigau, Consejera de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña, un aburrimiento mortal. Sólo la posibilidad de que las siguientes líneas puedan ser leídas por algún chiquillo de catorce-quince años al que por primera vez lleguen estos argumentos en toda su simplicidad me mueven a repetir por enésima vez las mismas obviedades. Vamos con su última rueda de prensa “urgente” y sus declaraciones en la misma.

Primero, dice usted que el borrador de la nueva Ley de Mejora de la Calidad Educativa tumba la inmersión lingüística en Cataluña. Bien, es que la inmersión lingüística en Cataluña siempre ha sido ilegal y vulnera derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos protegidos por la Constitución y la Declaración Universal de Derechos Humanos. Son ustedes lo que están fuera de la ley.

Segundo, dice usted que esta versión de la LOMCE vulnera la Ley de Educación de Cataluña (LEC) y el Estatut. No, señora, la Ley de Educación de Cataluña (LEC) y el Estatut vulneran la Constitución española y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por lo que son ilegales, y por lo tanto este anteproyecto de ley no vulnera nada, por el contrario, restablece la legalidad recogida en ambas cartas fundamentales.

Tercero, considera usted poco menos que horroroso que la prueba de evaluación nacional al final de la Primaria se pueda realizar en la “lengua materna” de los estudiantes, porque en la actualidad hay muchos idiomas de esta índole entre los alumnos catalanes. Mire, aquí tiene usted razón. Entre los alumnos “catalanes” los hay cuya lengua materna es el catalán, otros el castellano, otro el árabe marroquí, otros el urdú paquistaní, otros el wolof senegalés y otros el hassaniya mauritano.

No puede ser, esto sería caótico. Simplificando, y ya que se trata de una prueba nacional (a realizar en todo el territorio de la nación española) hay que exigir al Gobierno de España y a la Generalitat de Cataluña que cumplan con la ley (artículo 3.1 de la Constitución) y realicen dicha prueba en castellano (“El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.”)

Resulta entonces que su Generalidad lleva muchos años impidiendo de hecho no sólo el “derecho a usar” el castellano en las aulas de sus escuelas, sino mucho peor, están obstaculizando el cumplimiento del “deber de conocerla”, mandato constitucional imperativo.

Verá señora, cuando ustedes tengan su estado independiente, entonces hagan lo que les dé la gana, pero mientras formen parte del estado español, cumplan con la ley o asuman las consecuencias, como hacemos todos los ciudadanos. Si yo me niego a cumplir la ley, entonces cae sobre mí con todo su peso y me obliga a las penas y restituciones que correspondan. Del mismo modo, si usted, que no es más que yo, ni ningún ciudadano residente en Cataluña lo es tampoco, incumple la ley, de igual modo deberá afrontar las consecuencias y dar cuentas de su presunto delito. Simplemente porque usted y yo somos, o deberíamos ser iguales ante la ley, y a mi no me da la real gana que usted tenga un trato preferente sobre mí, porque eso es ilegal, inconstitucional, antidemocrático y totalitario.

Con Dios.

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