Nuestros políticos están iniciando una campaña dirigida a los ciudadanos, con la intención de hacernos ver el altísimo coste que supone para las arcas del estado, el mantenimiento del actual servicio sanitario. Un sistema que es ejemplo en todo el mundo, fundamentado en los principios de universalidad, igualdad y gratuidad.
Comenzó con las famosas “facturas sombra” que aún siguen extendiéndose por todos los hospitales de la geografía nacional, haciéndonos ver lo caro que sale cualquier tipo de intervención. Me imagino que lo hacen para hacernos conscientes de nuestra “irresponsabilidad”. Que somos unos “gastosos” “quejitas”, que recurrimos al centro de salud o al hospital para “cositas” sin importancia.
Anteriormente, se desarrollaron campañas para frenar el consumo y almacenamiento abusivo de medicamentos. Se implementaron los fármacos llamados “Genéricos”, que aunque contienen el mismo principio activo que los de marca, la ley les permite, sin que se nos informe de ello, oscilar en el porcentaje real del principio activo que dicen contener (excepto algunos anticonvulsionantes y otros pocos que no pueden ser cambiados por el farmacéutico). Es decir, que depende del laboratorio que lo fabrique, el Ibuprofeno 400mgrs. puede ser de 340 o de 390. De hecho la FDA (Food and Drug Administration) que es la responsable en USA de regular los medicamentos, está investigando a grandes laboratorios, como la planta TEVA en Israel “por desviación de buenas prácticas y problemas con los procesos de control de calidad y supervisión” información disponible en la red: www.inpharm.com
Lo importante es abaratar costes, reeducar a los pacientes, hacerlos responsables. Como en mil y una circunstancia más, la culpa siempre es de los ciudadanos, o que no sabemos, o que no queremos, o sencillamente que somos unos inconscientes.
Ahora llega la hora del “Copago”, el que asumamos parte de esos costes, unos costes que dicen, hemos generado por el “abuso” que hemos cometido reiteradamente los ciudadanos con los “Servicios Públicos”, en concreto con los Servicios Sanitarios (Competencia, por cierto, en manos de las Autonomías).
Una mentira más, de las muchas que nos viene contando el gobierno en los últimos años, especialmente desde el inicio de la crisis económica.
Me niego a asumir más responsabilidad, que la de haberme dejado engañar por estos “sátrapas” “manipuladores de la verdad”, “amigos de especuladores y banqueros”, que han gestionado la situación de forma nefasta, irresponsable, con un nepotismo ofensivo y altanero. Han sido ellos, y siguen siendo ellos, los únicos responsables de la situación. Incluida la de nuestro sistema sanitario, orgullo de todos los españoles (a pesar de carencias y errores) que viene siendo envidia del resto de los países. Los criterios de eficacia y competencia, son los que deben de primar en la alta dirección y gestión. Quizás lo que sobren, sean directivos y gestores, cuyos únicos méritos son el oportunismo personal y el arribismo partidista.
Viernes, 25 de mayo
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos