
Fernando Santiago es Presidente de la Asociación de la Prensa de Cádiz, escritor y articulista, pero sobretodo es un intelectual comprometido con sus ideas, las cuales defiende en los distintos foros en los que viene participando. Conduce una tertulia política en UNA BAHÍA (tv local) donde venimos coincidiendo periódicamente, entre otros medios (diario de Cádiz, Canal sur radio, cadena ser etc. Le conozco desde hace años y aunque envidio sanamente su “pluma”, no coincidimos en la visión general de la gestión política de España, y aún menos con la realidad de la política gaditana. Sin embargo es un intelectual que sabe debatir, que respeta a su interlocutor, lo que no se debe confundir con ser complaciente. Es sátiro, satírico, sarcástico y a veces de un cinismo excepcional, no obstante, es difícil rebatirle. Sostiene con tenacidad, tono mesurado y cordialidad (irritante a veces) sus argumentos.
A mi parecer, escribe mejor que habla, le catalogo de gran comunicador. Un hombre de raza, que tiene claras sus prioridades y sus adhesiones, pero (él presume de ello) amigo de sus amigos, participativo y con sólidas convicciones democráticas. Ha evolucionado, como todo intelectual que vive en duda permanente. Hombre vivido, vital, de lengua libre y algo hosco, algo que a veces le cuesta granjearse enemistades, primordialmente de quienes suelen ser amigos del pensamiento único.
Le respeto con la misma convicción que le discuto, por eso quiero dedicarle estas líneas para reivindicar solidariamente su trabajo y condenar la agresión que sufrió hace unos días y de la que se está actualmente recuperando.
Estamos pasándolo mal, en Cádiz especialmente, hay familias como la del agresor que realmente están sufriendo la pésima gestión de la crisis económica y social. Créanme que soy solidario con la situación de este trabajador. Sin embargo, tengo que condenar, porque así lo pienso, la agresión a Fernando Santiago. Nada, bajo ninguna circunstancia es admisible ni justificable la violencia física o verbal. Ahora toma más valor si cabe la sentencia de Voltaire:
“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida, tu derecho a expresarlo”
Y así me siento, indignado, comprometido con Fernando, compadeciendo al mismo tiempo al trabajador que le agredió, sin que me tiemble el pulso para ser contundente con la acción deleznable de agredir a Fernando, porque ha sido un atentado contra la libertad. La libertad de expresión de D. Fernando Santiago, la mía propia y la de todos nosotros.
Salud y libertad D. Fernando
Salud y Libertad amigas y amigos
Viernes, 25 de mayo
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos