He leído y escuchado, como la mayoría de Vds., que el triunfo de nuestra selección nacional en el campeonato del mundo de futbol ha aumentado el nivel de felicidad de los españoles. Hete aquí que paralelamente coincide con que hemos aumentado el consumo de cerveza en más de un 500%. ¿Pura coincidencia, o es que la felicidad de los españoles está en manos de un pulpo o de atiborrarnos de cerveza?
Aunque pensándolo bien, quien ha salido ganando y más feliz que nadie en el mundial, ha sido el sector cervecero. ¿Quién iba a imaginar que en plena crisis, a parte de los especuladores financieros, hubiera algún sector empresarial capaz de aumentar de forma tan espectacular sus ganancias?
Los chicos de la selección nacional (con permiso del Tribunal Constitucional y la Generalitat) nos han dado el ejemplo, la satisfacción de sentirnos colectivamente triunfadores, pero sobretodo, nos han marcado el camino. El camino de cómo hacer las cosas. De cómo se fraguan las bases de los proyectos colectivos con proyección de éxito.
Han dejado patente que no sólo se trata de ganar a cualquier precio o de cualquier forma. Ser ganador es una cosa y alcanzar el triunfo ilusionando, cohesionando a todos los españoles en un proyecto común, es otra muy distinta.
Mucho, quizás demasiado se viene hablando de los servidores públicos (funcionarias/os) como responsables indirectos del excesivo gasto público. Y es que en nuestra querida España estamos encantados cuando encontramos un “sector” de la población al cual culpar a modo de “chivo expiatorio” de nuestras desgracias.
Que si los “funcionarios” son tal o cuál cosa, etc. Se escucha de ellas y ellos, todo tipo de “lindezas”. Inclusive tienen espacio propio en la comedia burlesca y sátira de los “Chistes”.
Viernes, 25 de mayo
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos