¿Cómo es que los noticieros se dedican sólo a hablar de los problemas internos de los partidos, con la de tragedias cotidianas que vivimos?
¿Es que ya no le preocupan a nadie las historias humanas que hay detrás de las alarmantes cifras del desempleo?
Jóvenes que desocupan su tiempo en las plazas, consumiendo alcohol, volcando su ira, frustración, decepción, fracaso y sensación de orfandad política, contra el mobiliario público. Impotencia en forma de violencia gratuita. Violencia que sufren sus iguales, incluso sus mayores. Violencia descargada impunemente sobre las/los más débiles.
Conflictos entre hermanos, entre parejas, entre padres e hijos, acelerados porque se sienten abandonados. Desahuciados por quienes tienen la obligación de protegerles, de proporcionarles un futuro y un presente de digna convivencia.
Familias embargadas por los crápulas que en su día le ofrecían una vida de lujo y oropeles por sólo 60€ al mes.
Nuestros ancianos desatendidos, engañados o estafados por gente sin alma que les roba los pocos “cuartos” que han reunido en su cartilla, con no pocos esfuerzos.
Solos, abandonados a sus suerte, los que dieron un ejemplo de generosidad sin limites para que pudiéramos gozar de lo que ellos nunca pudieron soñar en tener. Ahora son estorbo, lastre, carga para un sistema de vida al que sólo le interesa producir para especular.
Ahogando desgracias en copas traicioneras, así andan nuestros parados. Nadie se libra de una crisis tan rigurosa como inesperada. Sólo se salvan de la quema, los que la propiciaron, los banqueros, especuladores, y demás fauna, que sostienen agradecidos las prebendas recibidas por los partidos.
Vds., si, Vds., los del coche oficial, dietas, pensiones vitalicias, consejeros delegados, secretarios de subsecretarios con becaria incluida. Vds. Que viven en palacetes, áticos privilegiados, custodiados por legión de seguratas y cámaras, asegurando la distancia con el populacho.
Vds, los que no utilizan los servicios de la Casa de Campo, porque Vds. Prefieren esquiar entre la blanca nieve acompañados de exquisitas meretrices.
A Vds. Inmerecedores del dolor del pueblo por el que prometieron o juraron trabajar, les ruego que en su perjurio insolente, al menos, por decencia, no nos utilicen para el espectáculo de la farsa demagógica y el sarcasmo fotográfico ignominioso de la sonrisa impoluta que sostiene al infortunio.
Déjennos en paz y trabajen….Vds..que pueden..
Sábado, 18 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel