He estado todo este tiempo leyendo las opiniones especializadas y las no tanto, sobre la situación de la política nacional. Más concretamente sobre el proceso de renovación en la dirección del PP - Que por cierto, tengo que reconocer la habilidad de Mariano Rajoy “Gallego chikito” para solventar la crisis y darle un espectacular impulso al partido- Y reconozco que nadie daba un duro por Mariano, incluido un servidor.
La estrategia ha sido de libro, para quitarse el sombrero ante Mariano. Sin embargo, aún me quedan dudas más que razonables, sobre si realmente ha sido Rajoy el verdadero padre del proceso de cambio. Me cuesta, en serio creer que haya sido Mariano. El mismo que hace meses bebía los vientos por Pedro J. y Federico Jiménez L. Quien seguía a pies juntillas las directrices de la Fundación para el Análisis y Estudios Sociales (FAES), el mismo que a modo de adalid de la Santa Cristiandad, abogaba por la defensa de la patria ante el peligro amenazante del rojerío ateo y la fractura del estado español.
Si ha sido iniciativa suya, sencillamente no es de fiar. Un líder no puede virar la base de su acción política tantos grados, en tan corto período de tiempo. Máxime cuando el panorama nacional sigue siendo prácticamente el mismo, sin riesgo de perder credibilidad ante los suyos y ante el electorado en general. Mariano ha dejado una sombra de dudas difícil de disipar. O bien antes, demostró su fragilidad para imponer su criterio, o lo está demostrando ahora, por el único motivo de seguir aferrado al cargo.
No sería desacertada la hipótesis que haya sido el “Gallego viejo” D. Manuel, quien haya propiciado el escenario que acaba de dibujarse en el PP. De ahí el enfado y la impotencia de José María Aznár, “El más disciplinado militante” porque no le queda otra. ¡Ay, cuan alargada es la sombra de D. Manuel!
Sea como fuere, la magistral estrategia que ha dinamitado al “aznarismo” ha sido todo un éxito inacabado, porque no será efectiva hasta la retirada del propio Mariano. Concluyendo de forma muy digna su paso por la dirección del partido. De lo contrario, independientemente del resultado de las Europeas, si se aferra a la idea de ser el candidato del partido a la Moncloa, no habrá servido de nada tanto esfuerzo. El proceso de renovación seguirá inconcluso hasta la renuncia obligada del mismo Rajoy. La verdadera lucha por el poder, recién acaba de comenzar.
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La mejor noticia que le podian dar a ZP es que Mariano se confirme como su oponente, y no es de extrañar que adelante las elecciones para que según el nuevo sistema aprobado, sea Mariano Rajoy el candidato.
Viernes, 25 de mayo
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos