
Creo que he sido de los más duros en criticar el discurso de Federico Jiménez Losantos durante la última legislatura, en demandar lo incendiario y extremista de sus arengas, el miedo que genera el odio que derrama, desde su púlpito radiofónico. Su desprecio arrogante por lo diferente y diverso es genético.
Nadie en el PP ha sabido aprovechar la sinérgia centrista resultante de un distanciamiento formal y estratégico de la COPE y de los obispos.
Reconozco que es un sabio funcional que escasea de moral, nobleza y cultura democrática. Es intolerante por convicción, interesado por imposición, y sobrado de rencor, que instalado en sus vísceras de eunuco capillita es incapaz de ceder un ápice a su contrario. Heridas sus presas, las persigue compulsiva y obsesivamente en clave paranoica hasta destruirlas por completo.
De Federico se puede decir mucho más y peor si cabe, pero aún por eso, yo moriría para que pudiera seguir ejerciendo su derecho a expresarse, a insultarme si así lo decidiera, porque si hay algo peor, más peligroso que la intransigencia manipuladora de Federico: Es la imposición de la censura del pensamiento desde el poder. La misma que cercena la voz discordante en nombre de la protección de un laicismo progresista, ambiguo, laxo y de semántica perversa, eso sí, pintada de rosa.
Parece que hay cierta connivencia para taparle la boca a este loco visionario de si mismo, y ante eso me niego. Apoyo de forma inequívoca a su derecho a expresarse, donde y como quiera, con el único límite que marca el cambio de dial y la ley.
Los comentarios para este post están cerrados.
Vera Vd. Creo q hay dos tipos d personas: los q saben cosas, las ocultan, las callan y miran para otro lado. Estas son las q se autotitulan periodistas y demócratas.
Y las q lo saben, lo divulgan...y lo hacen a los cuatro vientos. Y no necesitan decir q son periodistas, ni demócratas, porq están ejerciendo como tales.
La izquierda y el progresismo (totalitario y sectario, como el q está instalado en España), no puede admitir la libertad de expresión ¡¡¡ y muchísimo menos ¡¡¡ q se abra los ojos a la ciudadanía, en relación con la corrupción y delincuencia política con la q los Régimenes actúan.
Q Del Olmo quisiera dinamitar a LOSANTOS, o q Gabilondo o Cebrián, pidieran a gritos q cerraran la COPE, simplemente han sido muestras de q el axioma se cumple.
Estos son los periodistas y demócratas, los otros, la moscacojonera.
Escuchar 'La mañana' es como ver 'Dónde estás corazón'. A mucha gente le va el morbo de la gresca. Es el único locutor de una emisora nacional que insulta al contrario y eso 'tira' mucho. No es lo mismo discrepar con Gallardón guardando las formas que llamarle 'Hijo de Satanás'.Su éxito, por desgracia,estriba en 'la caña que mete', insultando a quien no piensa como él.
Lo cierto es que Federico dice las cosas con dureza, e incluso algunas veces insulta innecesariamente, pero no por ello debe perder credibilidad lo que dice; Tiene mucha razón en sus comentarios y, pese a quien pese, la verdad solo ofende a quienes nos tratan de manejar con todo tipo de engaños.
Si quieres oir cosas bonitas, bien adornadas y que todo va perfectamente en españa, solo tienes que cambiar el dial y escuchar la SER.
Yo comprendo que don Federico Jiménez Los Santos, dice la VERDAD de una forma que yo sería incapaz. Quiero decir que me vería obligado a adornarla para no hacerla violenta. Sin embargo la verdad no creo que se deba decir como yo la digo, pues puede llegar hasta a devaluarse. Es pues, cuestión de personalidad. Como Jiménez Los Santos la dice, pues entiendo que es como la Ley, dura pero Ley. Señalaba Dave Weinbaum que "decir la verdad cuando sabemos que nos pesará, es la mejor prueba de honradez. Aristoteles, indicó "nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella". En fin, La verdad no se debe murmurar, pues asi es la justicia de los debiles. Los Santos dado su convencimiento sobre lo que dice, no da su brazo a torcer con facilidad, pero yo lo he visto también reblar...
Sábado, 18 de febrero
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
José Pómez
Francisco Rubiales