Réquiem por una mujer valiente, comprometida como nadie con las libertades democráticas. Aún sabiendo a lo que se exponía, renunció a su cómodo exilio en Suiza para dar testimonio como mujer islámica progresista, capaz de mostrar al mundo otra cara del Islam, otra forma de ver el mundo en el centro mismo del integrismo y la barbarie.
Se ha asesinado a algo más que a una mujer. Se ha asesinado al futuro de un pueblo sumido en la ignorancia, pobreza, la intolerancia y en el cautiverio de la libertad.
Las consecuencias políticas del asesinato son impredecibles, de hecho el magnicidio cambiará la estrategia de EE.UU. en la zona. En consecuencia la fragilidad del equilibrio en una zona tan sensible, pone en grave riesgo la economía mundial sin olvidar las tensiones bélicas entre los países que la conforman.
Benazir Butto representaba la esperanza no solo política para su país, encarnaba el símbolo de liberación de la mujer pakistaní, subyugada decimonónicamente al hombre hasta límites que aquí en occidente nos harían vomitar de vergüenza e indignación.
Recuerdo que muy cerca de la ciudad donde ha sido asesinada, en Rawalpindi, tuve la perplejidad de ver como en una boda, al marido se le regalaba un látigo, que el desposado colgaba en lugar dominante sobre la cama de matrimonio. Con el orgullo infame que advierte a la esposa lo que puede esperar si su conducta no le satisface. El analfabetismo alcanza a la práctica totalidad de mujeres en Pakistán, pero es más, su libertad sexual está cercenada, pues los matrimonios son concertados por sus padres o hermanos mayores. En caso de quedar viuda, se debe de casar con uno de los hermanos solteros del difunto marido. En caso de no haberlo, sería despreciada, expulsada y sus hijos quedarían a cargo del pariente más cercano del esposo.
Benazir Butto, a pesar de sus errores políticos en el pasado como líder del país, era mucho más que una candidata a la presidencia, era un referente para tantas y tantas mujeres que viven en un autentico estado de esclavitud en Pakistán, así como en otros países islámicos integristas.
Con la muerte de Benazir Butto hemos perdido mucho más de lo que pensamos. Hoy la paloma de la paz en el mundo vuela con plomo en sus alas, los cazadores asesinos de libertades han infringido un duro golpe a la esperanza de un pueblo. Descansa en paz Benazir.
Sábado, 18 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel