La discriminación es lo que es, no tiene ningún aspecto positivo. Por más que se quiera utilizar para incidir como método de rápida actuación y frenar el sangrante drama continuado. Drama vergonzoso y lacerante, mujeres asesinadas a manos de hombres desalmados, asesinos, sin otro paliativo.
En España se ha intentado reconducir la discriminación decimonónica de la mujer, con otra discriminación, la del hombre ante la ley. No debemos de rehuir, de soslayar la situación de la violencia Machista, sin embargo no es óbice para que tengamos que continuar matando mosquitos a cañonazos. Algo no funciona, porque ellas siguen cayendo asesinadas. Los jueces siguen careciendo de recursos humanos y materiales para poder discernir, para instruir con eficacia y evitar esta humillante sangría.
Recuerdo con tristeza, hará unos 36 años:
-Que una mujer acosada por su marido, negada y vilipendiada por su propia familia cuando les planteó separarse volviendo con ellos, su propia madre la negó. Tenía que sufrir la humillación continua de su marido, la mofa de su amante, incluso la burla diaria de pedirle para la comida. Como era católica ferviente, de misa diaria, optó por confiarle a su propio confesor -Jesuita por más señas- el drama que llevaba viviendo desde hacía algún tiempo. Hasta Dios se olvidó de ella, pues su representante le aconsejaba una y otra vez, paciencia, humildad y aceptación, pues el sagrado sacramento del matrimonio a veces, requería sacrificios.
Recuerdo con tristeza, hace unos 3 años:
-Un padre que va a recoger a su hijo a la puerta de la casa de la madre donde vive la criatura. Ella no se lo entrega a pesar de llevar él la orden que le habilita la recogida. Aún así se niega ella, él llama a la policía mientras recibe gritos, golpes e improperios. Cuando llega la patrulla el desiste de llevarse a su hijo en esas condiciones, denuncia el caso. Ella denuncia el caso alegando violencia en ese encuentro. No se preocupen por la verdad de lo que allí ocurrió. Celebrado el juicio, queda la palabra de la mujer frente a la del hombre. Es decir la ley actual, basada en la “discriminación Positiva” considera “PRUEBA” la palabra de ella, y “TESTIMONIO” la de él.
Estoy triste al leer esta mañana:
(25/11/07/ El Pais) “Un tribunal saudí ha condenado a una víctima de violación a 200 latigazos y 6 meses de cárcel. El titular ha dado la vuelta al mundo esta semana. La indignación que ha suscitado es compartida también por muchos saudíes impotentes ante un sistema judicial que ignora los derechos humanos más elementales. Pero no es el único. En todo Oriente Próximo, las leyes y las sociedades están impregnadas de una visión patriarcal del mundo que responsabiliza a las mujeres de los abusos de que son objeto, haciendo casi imposible que éstas los denuncien”
Vayan desde éstas líneas, un mensaje y un testimonio. Un mensaje para quienes miran para otro lado ante la impunidad machista o feminista, y un testimonio de solidaridad con quien sufra la injusta y alargada sombra de las acciones discriminatorias, vengan por las sinrazones que vengan.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales