Abdalá bin Abdelaziz, por muy hijo de Alá que sea, no deja de representar, de ser el paradigma del absolutismo actual. Un dictador al más rancio estilo medieval, donde la corte la conforman familias privilegiadas, un sistema de castas impermeabilizado por la sangre, donde los ciudadanos son súbditos que adolecen de cualquier tipo de derechos y libertades, ni siquiera los más elementales.
No descubro nada nuevo, lo se. Sin embargo el cuerpo me pide dejar constancia de la hipocresía occidental, de la hipocresía que ofende a los que tenemos una actitud coherente con lo que pensamos y demandamos, “Aquí y en la Conchinchina”. Al menos en lo que se refiere a los conniventes silencios cómplices de nuestros medios, organizaciones defensoras de los derechos humanos, por la libertad sexual, de los países del mundo libre que se jactan de invadir y generar conflictos bélicos en nombre de la defensa de la democracia.
¿Que diferencia existe entre Abdalá bin Abdelaziz y Pinochet, Chávez, Castro o Sadam Hussein? Me pregunto y sinceramente, “fueraparte” ,como se dice coloquialmente en Cádiz, de que cuesta un huevo y parte del otro pronunciar el nombrecito, pues no muchas. Incluso algunos de éstos últimos tienen cierto gracejo de pincelada utópica, así que salvo su inmenso poder económico, ninguno. ¿Entonces? ¿Por qué razón le agasajamos, le otorgamos las LLaves de Oro de Madrid o el Toisón de Oro? ¿Acaso no tiene suficiente oro el “Colega”?.
Les pido un favor, si alguien lo entiende que me lo explique. El llamado mundo libre invade Irak, Afganistán, permite el Holocausto Palestino, subvierte la decisión democrática del pueblo palestino porque no le gusta Hamas y le congelamos las ayudas, favorecemos una guerra civil. El juez Garzón pide la extradición de Pinochet cuando estaba en vida, por crímenes contra la humanidad. Ahorcamos a Sadam, permitimos el genocidio en Ruanda…Montamos en cólera contra las reuniones del G8. En México la izquierda le “monta el pollo” a José Mª Aznar por apoyar a Calderón y la política de Bush. A Zapatero le llamamos "asesino" por intentar buscar la Paz…al Papa por no ser partidario del aborto…Y a éste, Rey de un país que se pasa los derechos humanos, las libertades y la democracia por el “forro”, no le dedicamos apenas criticas, y encima lo recibimos como si fuera “Mr. Marsall”…si esto no es el mayor ejercicio de cinismo e hipocresía, que venga Dios y lo vea.
Nuestro sistema occidental con estas actitudes, demuestra muy poca credibilidad, y luego pasa lo que pasa.
Sábado, 18 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel