“
”
Vayan por delante algunas apreciaciones: El Alcohol es una sustancia nociva para la salud. Una DROGA: Cumple todos los requisitos para ser calificada así: es una sustancia psicoactiva. Cuando se consume, altera las capacidades sensoriales, motoras y de coordinación del individuo consumidor, pudiendo llegar a producir dependencia (Necesidad de su consumo para sentirse bien o dejar de sentirse mal), tolerancia (Necesidad de consumir más para conseguir mismos efectos) y síndrome de abstinencia (conjunto de molestias y alteraciones que incluso pueden causar la muerte. Puede oscilar en intensidad, desde lo que conocemos como “Resaca” hasta el peligroso “Delirium Tremens”, si se produce un corte radical en el consumo sin el tratamiento adecuado). Bien es cierto que en los inicios del consumo o en pequeñas dosis, los efectos, como todas las DROGAS son generalmente muy satisfactorios, dado que aumenta la producción de las “Drogas naturales del organismo”, estimulando una zona especifica del cerebro conocida como el “Sistema del Placer”.
Éste “sistema del placer” está pensado para estimularse de forma natural a través de los sentidos. Desde el abrazo de un ser querido, asistir a una buena obra de teatro, pasando por observar la puesta de sol desde la orilla del mar, hasta que nos toque el “”Gordo de la primitiva” etc. ¡Para gustos los colores! Sin embargo las DROGAS, y entre ellas el Alcohol, tiene la capacidad de estimularlo de forma artificial, de hacernos sentir bien, muy a gusto, de darnos ese “Puntito”. De convertir nuestra angustia en una sensación de bienestar.
Hasta aquí todo parece perfecto, y es donde radica el problema. La industria alcoholera, en connivente permisividad con los gobiernos, solo nos cuenta esta parte de la historia.
Hasta ahora los efectos del alcohol, desde tiempos inmemoriales han sido y siguen siendo, aunque cada vez menos, achacados a la irresponsabilidad del bebedor. Recordemos que para ser responsables de algo, es necesario el conocimiento previo de las consecuencias y las consecuencias negativas del alcohol se nos llevan ocultando deliberadamente durante siglos.
Llamamos a los efectos de su abuso “Borrachera” y al abusador “Borracho”. Una verdad a medias, que como todos Vds. saben es mucho más destructiva que una mentira. Les digo por qué. Aunque la cantidad de lo que se consuma es un factor importante, no es decisivo. Un organismo adaptado, acostumbrado al alcohol, salvo que el hígado o algún órgano estén fisiológicamente afectados, frente a lo que se dice, tiene menos posibilidad de sufrir una “Borrachera” o intoxicación etílica que un organismo desacostumbrado a consumir alcohol. En consecuencia, podemos afirmar que no todo el que se emborracha es un abusador del alcohol habitual, ni todo bebedor abusivo se emborracha. De hecho, en mis años de experiencia como terapeuta y experto en alcoholismo, he visto casos frecuentes de “Alcohólicos” que nunca se habían emborrachado. Recuerdo un lema utilizado en los años 90 por el ayuntamiento de Durango (Bilbao) que decía: "Borracho se está, Alcohólico se es"
Para llegar a ser “Alcohólico” (Yo prefiero utilizar el concepto Alcoholodependiente), además de consumir bebidas que contengan Etanol durante años( De forma regular o irregular), se deben de reunir una serie de condiciones individuales propias, de carácter biopsicosocial que son muy complejas para exponer con rigor aquí, y que además interactúan de forma distinta en cada individuo. La Dependencia Alcohólica es una enfermedad muy personalizada y por tanto requiere una atención específicamente individual. Tiene una sintomatología general, tratamiento protocolizado y lógicamente unos factores también generales tanto en su génesis, desarrollo, como en sus consecuencias.
Hay por tanto que hacer una clara diferenciación entre bebedor y enfermo, consumo y enfermedad, aunque para alcanzar la condición de enfermo, haya necesariamente que pasar por la de consumidor.
Las políticas en la materia de tratamiento para los enfermos, son cuasi inexistentes, de hecho sigue siendo el Alcoholismo, motivo de despido laboral, oficialmente no existe la enfermedad, a pesar de ser causa muy importante en el absentismo laboral. Se enmascaran bajo el diagnostico de “Depresiones” y otros trastornos asociados, hepatopatías, miocardiopatías, etc. Favoreciendo así el estigma excluyente y marginador de quien la sufre (Millones en España).
En materia de prevención el panorama es desolador. La recién aprobada Ley “Antibotellón” es sin ir más lejos, es un claro exponente de lo que digo. No tiene en cuenta la susodicha ley, la regulación efectiva de la publicidad maliciosa del alcohol que incita al consumo descarado, ocultando los riesgos. No dota de partidas económicas a los ayuntamientos para la creación de zonas alternativas de ocio con infraestructuras sanitarias suficientes y dignas, de un transporte público adecuado a la demanda, ni siquiera se han esforzado en contar con todos los agentes implicados en el conflicto. Prohibir y marginar, ese parece que es el único fin de esta ley, que como ya he dicho en diferentes medios, donde he sido preguntado, es un “Aborto” de ley, pues nace muerta a mi parecer.
La prohibición por si misma, no es solución, máxime cuando afecta a los colectivos más frágiles de la sociedad, de nuestra juventud, a los que menos recursos tienen. Es una ley sectaria, pues distingue entre dos perfiles de bebedores, o de borrachos si me apuran, al que lo hace en un lugar autorizado, pubs, bar, terraza autorizada, chalet o casa particular, fiestas locales (La del trofeo Carranza en las playas gaditanas en agosto, no tiene nombre) o nacionales y al que lo hace en una plaza o espacio publico aunque sea respetuoso con el entorno o sea un Alcoholodependiente en situación de exclusión social.
Otro ejemplo de perversión en cuanto a las políticas de prevención, fue la campaña en la que la llamada Fundación “Alcohol y Sociedad” invirtió un MILLÓN y MEDIO de euros en potenciar la figura del “conductor alternativo”. El mensaje es claro, pueden beber como quieran y donde quieran, no importa si están sometiendo su cerebro a una continuada muerte neuronal, desordenado su funcionamiento, dañando su organismo, pero no me aumenten las muertes inmediatas por accidente de tráfico. Implícitamente se consiente el consumo y se favorece el mismo al transmitir la falsa sensación de seguridad porque el conductor no consume.
Con respecto a la política de reinserción, solo un par de ejemplos, El presidente Venezolano Hugo Chávez para deteriorar la imagen de George Bush, no encontró mejor descalificativo que llamarle varias veces “Alcohólico”, lo que indica el valor del concepto en la sociedad actual. La concursante del Gran Hermano actual que no fue admitida por su pasado de consumidora de drogas.
Los periodistas o pseudo periodistas cuando hablan de personajes y “famosos” muertos o en vida que son o fueron “Alcoholodependientes”, pierden un foro tan importantísimo para ejemplarizar e informar con rigor sobre los riesgos y el conocimiento de esta enfermedad. Es una verdadera pena, solo hemos servido y seguimos sirviendo para ser carne de crítica y cotilleo, además de fuente de ingresos para los que dicen que nos aman o nos amaban.
Los comentarios para este post están cerrados.
CB Millionaire System - Lets Make Some Money!
http://www.cbmillionairesystem.com
more links for gcshop.eu
http://www.gcshop.eu/
Website design information about user interface & experience, and case studies of design elements.
http://www.jarodbillingslea.com/
Mi hermano murio gracias a que todos en la familia le hemos insistido a que se trate el alcoholismo en la seguridad social.
Que hizo la seguridad social para tratar su alcoholismo?
Lo ingreso 21 dias para desabituacion fisica y despues de eso lo dejo suelto con 6 pastillas psicofarmacos de los más fuertes cada 8 horas en total 16 pastillas cada 24 horas a la primer recaida que tuvo quedo en coma y murio a los pocos dias, les pido por favor a todos los españoles que tengan un familiar alcoholico que acepten alcoholico a su familiar o de lo contrario mandenlo a la seguridad social y sera lo mismo que mandarlo a un plan de exterminio. O busquen cualquier salida que no sea la seguridad social Alcoholicos Anonimos una clinica privada etc.
Lo siento pero es nuestra experiencia.
Sábado, 18 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel