
Desde Elvis, pasando por Dean Martin, Kate Moss, Mell Gibson, Robin Willians, Robert Downey, Rod Stewart, Whitney Houston, etc. han sido legión los famosos que han reconocido, y en otros quedó demostrado, su enfermedad, su dependencia alcohólica y que la mayoría, sobre todo, los más jóvenes, una vez, puestos en tratamiento, llevan una actividad normalizada en su vida. Sin embargo, de todos ellos, la declaración que mas me ha impactado - Vds. son conocedores de que el que escribe también la sufrió y sigue sufriendo sus consecuencias sociales, desgraciadamente- fue la que hizo su pareja, Antonio Banderas. Marido de Melani Griffith. Melani y según afirmó categóricamente en una rueda de prensa Antonio, es “Alcohólica”.
El calificativo es demoledor, “Alcohólica”, máxime en una mujer. Hoy en día, quienes venimos trabajando en la atención de los afectados por el Síndrome de Dependencia Alcohólica (SDA), procuramos no usar ésta palabra, por las connotaciones negativas que social y semánticamente conlleva. Hablamos de alcoholodependientes o afectados del SDA. Aunque entendemos perfectamente su significado, libre del peyorativo contenido social, y sobre todo el amor (Con mayúsculas) con que lo dijo Antonio Banderas. A ese amor, a ese marido, le dedico el titulo y el encabezamiento de éste articulo en particular, y a las mujeres, a esas heroínas que luchan con valentía, decisión y constancia, como Carmen F.F, madre de Iván y Sara, a quien la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía, le arrebató sus hijos, dándolos en adopción por su alcoholismo, no reconociendo su enfermedad, y negando su derecho a recuperarse después del tratamiento adecuado. (Ver ampliado el caso en el articulo “Condenados por Incompetentes”).
Si ya de por sí, la dependencia alcohólica en varones es destructiva y socialmente te condena al desprecio y al aislamiento, imagínense en la mujer. La despoja de toda dignidad personal y social, injustamente se la condena y acusa de mala madre, de mala esposa, y la mayoría ( si no inician tratamiento adecuado, con personal especialmente capacitado y profesional) comienzan, y no cuentan con el apoyo de sus parejas o de su familia, un proceso autodestructivo que les puede llevar a un mundo sórdido de abandono, malos tratos,prostitución callejera, etc.
Me imagino que algunos de Vds. pensarán, si conocen algún caso cercano, que ellas, ni quieren, ni reconocen su enfermedad. Probablemente tengan razón, pero no olviden que no es fácil reconocerse “Alcohólica” o alcoholodependiente, cuando se desconoce el verdadero significado del concepto. No, no lo es, en tanto y en cuanto, reconocerlo es según la ignorancia maliciosa y extendida, ser una persona, irresponsable, incapaz de decidir por si misma, incapaz de ser madre y esposa, y sobre todo, aceptar que se es una mala persona, amoral y carente de credibilidad y valores.
Nada mas lejos de la realidad, para llegar a adquirir ésta enfermedad, solo hay que ser una persona bebedora social, como la mayoría, pero con unas características especiales de vulnerabilidad al alcohol. En la que fundamentalmente, se origina una adaptación de su funcionamiento orgánico a la sustancia, de manera que sin saber exactamente cómo, en una determinada fase de su consumo, su organismo, su cerebro concretamente necesita imperiosamente la presencia de la sustancia para mantener su actividad funcional, aunque una vez ingerido el alcohol queden irremisiblemente desordenadas sus funciones motoras, cognitivas y sensoriales.
Una administración pública, permitiendo de forma connivente una publicidad incitadora y descarada al consumo de bebidas alcohólicas; que omite interesadamente sus consecuencias adversas, capacidad psicoactiva y adictiva, a la vez que culpabiliza al ciudadano por su irresponsabilidad en los limites del consumo; cuando se desconocen esos límites, pues varían dependiendo de los factores biopsicosociales de cada consumidor; es una administración cómplice e hipócrita.
Que en el siglo XXI todavía siga siendo motivo de despido el Alcoholismo o SDA, que no éste recogida como enfermedad en los protocolos oficiales de la sanidad pública, es una ignominia y un atentado al sentido común, cuando hace años que está reconocida por la OMS como tal. Hasta nuestro sistema judicial la reconoce, entonces ¿Por qué se sigue dando la espalda a ésta enfermedad?, a ésta dramática realidad que sufren más de 6 millones de españoles.
Desde aquí quiero rendir mi particular tributo de admiración para todos esos maridos que como Antonio Banderas, orgullosos de sus esposas, reconocen con elegante altivez la enfermedad de sus cónyuges.
Y termino, aunque el tema da para mucho. Ya que la administración nos niega a la mayor, ¿Acaso en España no hay ninguna figura pública, que haya sufrido ésta enfermedad, de especial relieve que se atreva a abanderar una campaña para la sensibilización sobre éste extenso colectivo y sus necesidades? Sin menospreciar a nadie, pero no todas las alcoholodependientes españolas tienen por marido a un Antonio Banderas. ¿Ninguno en España, que como Mágic Jhonson o Freddy Mercury desmitificaron la enfermedad del SIDA, lo haga con el alcoholismo o SDA?
Vaya, va a ser que los únicos que sufrimos o hemos sufrido ésta enfermedad no dejamos de ser gente políticamente incorrectos, con exiguos recursos, de escasa proyección pública, o tenemos que estar muertos, y aún así, sería la parte más vergonzante de nuestro pasado, que solo generaría morbo. Mucha Ley progresista… memoria histórica, paridad, discriminación “positiva”, de libertad sexual…y un mojón! Como decimos en Cái, mucha moralina e hipocresía es lo que yo veo todavía en mi país (Por no decir España y que me tachen de “Facha”).
*Nota: En Andalucía no existe, hasta el momento ninguna unidad de tratamiento de alcoholismo de carácter público y gratuito, a lo sumo algunas clínicas subvencionadas en parte o algunas camas reservadas y muy colapsadas en algunas ciudades. La mayoría de las enfermas/os sin recursos están en la calle, o recogidas en organizaciones que practican mas que dudosas "Terapias ocupacionales", que son en realidad una forma de explotación y captación de sectas, que han encontrado su particular filón en éste tipo de enfermas/os.
Sin embargo, la Costa está plaga de clínicas y centro privados que cobran un pastón a los que tienen medios para sufragarse tratamientos, que hay que aclarar, no por caros, son eficaces.
Mi agradecimiento a los doctores y alcohologos: D. Abed Amer Rachid, D. Manuel Martínez y D. Ignacio Ruz
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bueno mi conyugue es alcholica y no lo reconoce tenemos un hijo de 3 años y hoy estoy a cargo del menor porque despues de cada borrachera grande ella dice que sufre de panico hacia mi y por ahi desaparece dos o tres dias sin preocuparse ni siquiera por su hijo.. que puedo hacer en lo legal con mi hijo gracias
por favor enviame a mi tambien, tu informacion ya que mi esposa tambien es alcoholica, y no me divorcio de ella por que tengo 2 hijos que quiero mucho, pero siento que ya no puedo mas
Mi esposa recien acepto su enfermedad y necesito mucha informacion al respecto.
Favor enviarme
Viernes, 17 de febrero
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel