En los últimos años parece de no gustar, cuando se habla sobre educación, utilizar el concepto “Disciplina” como herramienta para el aprendizaje. Nos suena a “Retro” nada progresista. Cuando en realidad “Sin disciplina no hay progreso” no solo en los estudios, sino en los diferentes ámbitos de la vida del ser humano.
Sin “Disciplina emocional”, por ejemplo, somos tremendamente vulnerables a las contrariedades cotidianas, y caldo de cultivo para caer en la droga. El Plan Nacional para la Droga, es un fracaso, y esto que digo, lo saben muy bien quienes se dedican a ello, a los resultados me remito. Precisamente porque no ahonda en la educación como base para el desarrollo emocional y la integración social, sus actuaciones son solamente parches que no llegan al origen de la situación.
El Proceso de aprendizaje, desde Primaria a la Universidad, está basado en la cooperación. Cooperación horizontal, entre alumnos. Transversal entre alumnos profesor y entorno social. Yo apuesto por la aplicación de una máxima hinduista que dice: “Donde no hay disciplina, no puede haber tampoco cooperación”.
Este principio de cooperación, necesario también entre Padres, Administración, Docentes y Alumnado, sencillamente no existe. Y ¿por qué?, porque no está establecida una disciplina de trabajo, indispensable para crear un marco preciso que active la susodicha cooperación.
El sistema educativo hace aguas, entre otras cosas porque no es homogéneo, cambia cada vez que llega un partido político al poder, e incluso, se ha permitido a cada comunidad que establezca el suyo, no hay un gran consenso de Estado para proporcionarle solidez y continuidad. Esto hace que no se pueda trabajar en una línea educativa común, sólida, estable y coherente.
El personal docente vive en una continua sensación de inestabilidad sometida al capricho del político de turno, y lo que es peor, sin la herramienta fundamental para poder desarrollar su labor, carece de la capacidad para disciplinar a sus alumnos.
Sin disciplina, no se crea el hábito de estudio, no es posible aprender sin una estructuración mínima de los tiempos, modos, materias, etc., es decir la metodología necesaria para el aprendizaje. El profesional docente es quien persigue ilusionar al alumno, a través de la empatía, promoviendo el valor del esfuerzo, la voluntad y la motivación. Sin embargo para crear ese cuerpo de estudio, por así decirlo, necesitamos antes que nada, vertebrar la voluntad del alumno con la “Disciplina”, que se convertirá gradualmente en “Auto disciplina” , a medida que el alumno vaya tomando conciencia de sus propios valores y del lugar que quiere tener en la sociedad.
¿Qué ocurre con nuestros estudiantes, para que tengan unos niveles tan bajos de formación con respecto al conjunto de Europa? ¿No tenemos docentes de calidad?
Es compleja la repuesta, no obstante, centrémonos en lo básico, siguiendo el razonamiento, no vamos a entrar ahora a evaluar la calidad de nuestros docentes, pero quizás carezcan de las herramientas adecuadas, y desde luego, una de las mas eficaces, es la “Auto disciplina”, el hábito de estudio. Y por qué, me pregunto. Es muy posible que nuestros docentes no hayan podido transmitírsela, para ello necesitan “Autoridad”, es decir “Respeto”. Un dato:
- 13. 400 profesores agredidos, el 50% de los encuestados dice padecer, acoso, depresión o estrés, por la indisciplina de su alumnado.
Según un estudio realizado y publicado este mismo año -
Me comenta un compañero, profesional docente en activo:
- ¿Sabes Alberto? Ahora además de “Enseñar al que no sabe” tenemos que “Enseñar al que no quiere”
Concluyo: Sin Disciplina no es posible la cooperación, sin la cooperación los proyectos carecen de continuidad y futuro. Sin Autoridad, no hay respeto, sin respeto, no se puede disciplinar al alumno, y sin disciplina no podemos educar en valores, ni trasmitir a esos alumnos que no quieren, el gran valor el conocimiento.
España necesita de un gran pacto por la educación, el modelo educativo actual tampoco funciona.
Sábado, 18 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales