Cada vez que un socialista se enfrenta a debates sobre la organización de la sociedad, el mercado de trabajo y el sistema económico, el discurso al que se enfrenta normalmente recurre a una Ley de la gravedad, vistiendo de inevitabilismo lo que solo son visiones personales de la realidad. Tengo dicho muchas veces que la Ley de la gravedad existe, sí, pero es una fuerza más, que hay que tener en cuenta, pero que no debe marcar el rumbo de la sociedad veleta que no tiene en cuenta todas las fuerzas existentes, incluído el egoísmo irracional o intereses draconianos que se confunden con la profesionalidad de empresarios capaces.
Ya he mostrado mi apoyo a Obama en otros medios, y quiero reproducir mi apoyo público aquí también. Barack Obama no es precisamente el candidato más progresista posible para Estados Unidos, sin embargo es un gran líder, es un candidato fuerte del Partido Demócrata, y es el único capaz de mirar hacia el futuro y poner a los Estados Unidos de América en el siglo XXI. Según todos los sondeos, Barack Obama podría batir a cualquiera de los candidatos republicanos. Es un líder sólido, con profundas convicciones, capaz de atraer a todo el voto centrista e incluso parte del voto conservador, alrededor del voto progresista, para relanzar el sector público en los USA, sanear las cuentas públicas y reconciliar a los Estados Unidos con el resto del mundo.
La imagen arquetípica de un globo aerostático que todos tenemos en mente es bastante sencilla: la cesta en la que van los pasajeros, una serie de lastres en forma de bolsas, el globo atado a la cesta mediante una serie de cuerdas, y la llama alimentada por gas. Lo que empuja realmente al globo a ascender es la llama de gas, calentando el aire del interior del globo, mientras que los lastres sirven para controlar el ascenso. Si el globo no consigue subir todo lo que debería, o directamente se queda en tierra, no es un mal achacable a los lastres, que son un peso predeterminado y previsto en los cálculos del diseño del globo, sino a la llama de gas, que no funciona como debería, o al tejido del globo, que puede presentar alguna brecha.
La globalización esta bien, se deben globalizar muchas cosas, pero curiosamente cuando hablo de este tema con algunas personas, sobre la Globalización, aparece el famoso "bfff" ... ¿qué es el "bfff"?
Agentes de la Policía Nacional viajaron hasta en tres ocasiones a Guantánamo en 2002, junto a funcionarios diplomáticos, para determinar, según el Partido Popular, la nacionalidad de varios presos que aseguraban ser españoles. ¿Conocían los Ministros de Aznar que había Policías Nacionales en la isla de Cuba, en misión oficial, en la Prisión de Guantánamo?, no, a Zaplana, Rajoy y a Acebes no les consta, ¿lo sabía el Juez Garzón?, tampoco sabía nada. Según el señor Arístegui, los únicos que saben cuando agentes del Estado español pisan suelo extranjero para realizar interrogatorios sin orden judicial, son las "fuentes diplomáticas".
El señor Aznar lo acaba de reconocer, cinco años después. No había armas de destrucción masiva. Dice que había que ser muy listo para saberlo en aquel momento. No, no había que ser muy listo; bastaba con haber dejado trabajar a los inspectores de la ONU, y haberles escuchado hasta ese momento. Si la CIA tenía datos que los inspectores de la ONU no tenían entonces podría acusarse a Estados Unidos de juego sucio, pero lo cierto es que esos datos objetivos no existían, tal y como la realidad se ha encargado de dejar claro.