Todo lo que pueda ocurrir de exceso este día de huelga general en España no será fruto de la casualidad. Yo no he escuchado ─en las horas previas ni en los días y semanas previas─ amenaza alguna ni palabras destempladas por parte de la patronal ni de nadie (no digo que no las haya habido), excepto de algunos dirigentes sindicales. Es más, hasta tal punto algunos de estos sindicalistas de la sopa boba han puesto ─retóricamente, se entiende─ el carro delante de los bueyes, que cualquier riesgo de incidentes causados por los piquetes están legitimados de antemano: derivarán de las provocaciones de los patronos y de la imposición de servicios mínimos abusivos en los servicios públicos, en especial en los ayuntamientos y comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular.
El presidente del Gobierno de España acaba de perpetrar el último gran atentado contra el espíritu y la letra de la Constitución: ha asestado un golpe mortal a la caja única de la Seguridad Social. Tanto José Luis Rodríguez Zapatero como sus ministros no están ahorrando esfuerzos ni medios en afirmar lo contrario. Por su parte, los nacionalistas del PNV no esconden su satisfacción por haber conseguido, por fin, lo que llevaban tres décadas persiguiendo: que el ejecutivo vasco pudiera administrar en exclusiva las cuotas de la Seguridad Social que aportan trabajadores y empresarios vascos; por eso proclaman a los cuatro vientos que si el gobierno central ha accedido a su petición será porque le ha convenido. Y no les falta razón.
Apenas hace unas horas que ha irrumpido el otoño. Los días estivales, con sus sofoquinas y alegres sueños, forman ya parte del pasado. Ahora estamos a lo que estamos: al comienzo del nuevo curso. Cada cual tiene su propio proyecto por delante, aunque solo sea sobrevivir, que no es poco. Yo desde luego continuo en lo mío, ya se sabe, en plena búsqueda del camino; la meta está demasiado difusa como para aventurar pronósticos. Qué le vamos a hacer. La crisis y yo convivimos con mucha resignación.
Viernes, 25 de mayo
Miguel Torres Galera
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos
Carlos Ruiz Miguel