No, no soy yo quien le ha hecho estar triste.
Yo no merecía el olvido de mi patria.
Era el sol el que ardía en las gotas de tinta,
como en racimos de grosella polvorienta.
(Epílogo 2)
Hoy se cumplen ciento veinte años del nacimiento de Boris Pasternak, escritor ruso muy celebrado por su gran (y única) novela Doctor Zhivago. Fue la aparición de esta obra maestra de las letras universales lo que determinaría que le fuera concedido el Premio Nobel de Literatura en 1958, aunque lo verdaderamente decisivo en la concesión de este galardón fue el oportunismo político de Occidente en plena «Guerra Fría» contra el bloque soviético.
Boris Leonidovich Pasternak, que nació en Moscú tal día como hoy de 1890, perteneció a una prestigiosa familia de artistas (su padre Leonid Pasternak era pintor y catedrático de arte, y su madre Rosa Kaufman una afamada pianista), de la Rusia de finales del XIX. Su domicilio fue por aquellos años un solicitado centro de reunión intelectual donde se daban cita personajes ilustres como León Tolstoi, Serguéi Rajmaninov o Rainer Maria Rilke.
Pero la juventud de Boris también se vería influida por un hecho que le marcaría de por vida: la conversión de su padre, judío de nacimiento, al cristianismo ortodoxo. El joven Pasternak se trasladaría a la universidad alemana de Marburgo para completar sus estudios de filosofía, pero su pasión por la poesía le llevó a abandonar aquellas aulas y regresar a Moscú donde publicó su primer libro de poemas, El gemelo de las nubes, en 1914, el año en que diera comienzo la Primera Guerra Mundial.
Durante aquel conflicto bélico que desgarró Europa, y que más tarde Pasternak reflejaría también en su Doctor Zhivago, el escritor trabajó en los Urales en una fábrica de productos químicos utilizados en la contienda. Con la llegada de la revolución bolchevique, en 1917, llegó también el reconocimiento público de la poesía de Pasternak, elogiada por los dirigentes soviéticos como reflejo de los valores morales que definían a la nueva Rusia. Otras obras de aquellos años fueron Por encima de las barreras (1917), Mi hermana la vida (1922) y El segundo nacimiento (1932).
Pero con la llegada del terror estalinista (la Gran Purga) en los años treinta, a Boris Pasternak le ocurrió como a tantos otros y cayó en desgracia al perder el apoyo de las autoridades soviéticas. De pronto su obra, hasta entonces ensalzada, comenzó a ser tachada de subjetiva, y él de contrarrevolucionario. Con estas máculas su destino se hundió en un profundo abismo, salvándose por poco de ser internado en alguno de los gulags siberianos donde Stalin amontonaba a aquellos enemigos (reales y virtuales) que decidía no eliminar de forma expeditiva. Desde entonces el escritor llevaría una oscura existencia como traductor de clásicos alemanes e ingleses.
Fueron años fríos y grises, llenos de fantasmas y temores, en los que Boris Pasternak fue urdiendo la que sería su única novela, la obra que le haría pasar a la posteridad: Doctor Zhivago. En ella se cuenta la historia de un joven intelectual criado en un ambiente tradicional y de firmes convicciones religiosas, que lucha por superar el impacto que ocasionó en sus creencias la llegada del comunismo y la desaparición del mundo que hasta entonces había conocido. En definitiva, se trata en gran medida en su propia peripecia vital, donde se describe su evolución moral, su aislamiento espiritual y sus relaciones amorosas dentro del contexto de la Rusia revolucionaria. Pasternak pinta en la novela un completo fresco en el que expresa las trascendentales circunstancias que concurrieron en aquella etapa histórica.
Lo cierto es que Doctor Zhivago es una novela que rezuma lirismo, a la vez que constituye una desgarradora crítica a la consolidación del régimen soviético. Por esta razón la obra fue inmediatamente repudiada por las autoridades comunistas, toda vez que negaron categóricamente la autorización para que fuera publicada.
Como quiera que la aparición de Doctor Zhivago tuviera lugar en plena «Guerra Fría», en Occidente la obra de Pasternak fue recibida con los brazos abiertos. Una versión atribuye la salida clandestina del manuscrito de la URSS a Isaiah Berlin, lo que permitió que fuera traducida al italiano y editada por Feltrinelli en 1957, transformándose inmediatamente en un éxito de ventas. Dicho éxito llevó a su vez a nuevas traducciones a otros idiomas y a nuevas ediciones en otros países. La versión estadounidense ocupó durante 26 semanas el primer lugar de ventas según la lista que publicaba The New York Times. Ante la inmensa repercusión mundial de Doctor Zhivago se decidió promover la candidatura de Pasternak para el Nobel de Literatura. Cualquier asunto era susceptible de ser utilizado políticamente.
Según testimonio del escritor ruso Iván Tolstoi, que dedicó dieciséis años a investigar el caso Pasternak, por aquel entonces era imprescindible para la Academia Sueca que la obra estuviera publicada en ruso. La solución la encontraron en 1958 los servicios de inteligencia norteamericano y británico, ya que la CIA y el MI6 descubrieron que una copia del manuscrito del libro iba a viajar en un avión determinado en una fecha concreta, por lo que consiguieron desviar el vuelo hasta Malta, donde el manuscrito fue fotografiado y reintegrado sin que nadie descubriese la operación. El texto se transcribió y editó usando para ello el mismo papel y tipografías utilizadas por las imprentas soviéticas. Después se remitieron varios ejemplares de esta nueva «edición rusa» a la Academia Sueca, que ya no tuvo dudas y concedió el Premio Nobel de Literatura a Boris Pasternak ese mismo año.
Al conocer la noticia el escritor se apresuró a remitir a la Academia Sueca una carta aceptando y agradeciendo la concesión del preciado galardón, pero las autoridades de la Unión Soviética se opusieron frontalmente y presionaron a Pasternak para que renunciara al premio (el escritor albanés Ismaíl Kadaré, que vivía entonces en Moscú, describe crudamente en El ocaso de los dioses de la estepa aquellos días de furibunda campaña oficial contra Pasternak). De este modo, el autor de Doctor Zhivago se sintió obligado a ceder y terminó remitiendo una nueva carta a Estocolmo en la que decía: «Considerando el significado que este premio ha tomado en la sociedad a la que pertenezco, debo rechazar este premio inmerecido que se me ha concedido. Por favor, no tomen esto a mal». Este gesto de renuncia no impidió, sin embargo, que Pasternak siguiera recibiendo presiones y amenazas por parte de las autoridades soviéticas y del KGB.
Acosado y perseguido, Boris Pasternak murió en las proximidades de Moscú el 30 de mayo de 1960 sin haber disfrutado del gigantesco éxito mundial de su Doctor Zhivago. Poco después, en 1965, la novela fue llevada al cine por el director David Lean. La película fue galardonada el año siguiente con cinco Oscar. Mientras tanto, las autoridades soviéticas siguieron despreciando e ignorando la obra de Pasternak. No sería hasta muchos años después, en 1987, y al calor de vientos de apertura (glasnot) propiciados por Mijail Gorbachov, cuando los ciudadanos soviéticos pudieron leer la primera edición en ruso de Doctor Zhivago. Fue también por entonces cuando las autoridades soviéticas rehabilitaron oficialmente a Boris Pasternak como uno de los grandes de la literatura rusa.
Otros títulos de la obra poética de Pasternak son En trenes de la mañana (1943) y La vastedad terrestre (1945), y en prosa la autobiografía Salvoconducto (1931) y un libro de memorias publicado en 1957.
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Me fascinò la pelìcula cuando la vì por primera vez, no tenìa en esa època ni quince años,todo lo que un sis-
tema puede hacer con las personas que no estan con ellos,caso expecifico el Dr.Zhivago.No se inscribiò en
las listas del partido comunista.Cuando muriò estaba en la indigencia,Muy duro para una persona que habìa conocido otro sistema de gobierno y estilo de vida.En fìn estas cosas se dan en la historia de la humanidad.Tambièn se ve la crueldad de algunoos de los dirigentes de esa època.Y la verdad sea dicha
Rusia tuvo que cambiar su sistema.
Me fascinò la pelìcula cuando la vì por primera vez, no tenìa en esa època ni quince años,todo lo que un sis-
tema puede hacer con las personas que no estan con ellos,caso expecifico el Dr.Zhivago.No se inscribiò en
las listas del partido comunista.Cuando muriò estaba en la indigencia,Muy duro para una persona que habìa conocido otro sistema de gobierno y estilo de vida.En fìn estas cosas se dan en la historia de la humanidad.Tambièn se ve la crueldad de algunoos de los dirigentes de esa època.Y la verdad sea dicha
Rusia tuvo que cambiar su sistema.
Viernes, 25 de mayo
Miguel Torres Galera
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Vicente Torres
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