No, no soy yo quien le ha hecho estar triste.
Yo no merecía el olvido de mi patria.
Era el sol el que ardía en las gotas de tinta,
como en racimos de grosella polvorienta.
(Epílogo 2)
Hoy se cumplen ciento veinte años del nacimiento de Boris Pasternak, escritor ruso muy celebrado por su gran (y única) novela Doctor Zhivago. Fue la aparición de esta obra maestra de las letras universales lo que determinaría que le fuera concedido el Premio Nobel de Literatura en 1958, aunque lo verdaderamente decisivo en la concesión de este galardón fue el oportunismo político de Occidente en plena «Guerra Fría» contra el bloque soviético.
He llegado a un punto en que me resulta insufrible hasta ejercer la crítica ─la constructiva y la otra, la cargada de ironía─ a la tarea presidencial de José Luis Rodríguez Zapatero. Es una tarea tan estéril como agotadora insistir y redundar en los argumentos que se prodigan a miles en tantos medios de comunicación, libros y conferencias, no sólo en España sino también allende nuestras fronteras. ZP no tiene solución, es un caso perdido; dicho en lenguaje popular: «Está dejado de la mano de Dios». Y es que cada día son más los que, decepcionados, abandonan ─unos en silencio y otros dando un portazo─ esta nave descontrolada, sin hoja de ruta y al que le crujen todas las cuadernas de su cascarón. Una sola idea obsesiona a este capitán de barco: mantenerse en el poder al precio que sea.
Hoy es un día tan bueno como otro cualquiera para rendir tributo a la memoria de un ser humano ejemplar. Lo hago porque he pensado en él ─mejor dicho, en este caso, en ella─ mientras repasaba la prensa de este miércoles, festividad de San Blas, en la que tanto se habla y especula sobre la presencia de Rodríguez Zapatero en el Desayuno Nacional de Oración, que tendrá lugar el jueves en Washington, y al que acude como invitado de honor.
Viernes, 25 de mayo
Miguel Torres Galera
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos
Carlos Ruiz Miguel