El teólogo francés René Laurentin, ha alcanzado notable prestigio por sus eruditos estudios de la infancia de Jesucristo a través de los Evangelios. Pero, eh aquí la paradoja: Laurentin afirma que después de los Evangelios, la obra escrita que más le ha ayudado a entender el Misterio de la Navidad es la pieza teatral titulada Barioná, el Hijo del Trueno, escrita en diciembre de 1940 por Jean-Paul Sartre (1905-1980). Así es, el gran icono mediático de la izquierda europea occidental a lo largo de varias generaciones, comunista recalcitrante, padre del existencialismo francés, ateo profesional, cartesiano, hipócrita seductor, bebedor empedernido e inmoral hasta la depravación, protagonizó una experiencia única en su vida y muy reveladora de la complejidad del ser humano, tanto en su grandeza como en su miseria.
La vida sería sencilla si a su complejidad cada ser humano fuera capaz de considerarla como un regalo de los dioses. Los 13.500 millones de años, más o menos, transcurridos desde el origen del actual Universo, han trabajado, en su implacable evolución, para que todos y cada uno de nosotros estemos aquí. Es más, este gigantesco esfuerzo realizado (y que continúa realizándose) por la energía y la materia cósmica está dirigido a que cada una de nuestras existencias sean ineluctables. No seamos, pues, tan pretenciosos —en nuestra corta existencia— de creernos poseedores de la verdad. La verdad sobre nuestra naturaleza y el universo del que formamos parte es tan inescrutable e inabarcable —para nuestros limitados cerebros—, que sólo una actitud humilde y abierta puede protegernos de nosotros mismos. Lo único que está en nuestras manos es adquirir el compromiso para que nuestros actos, por pequeños e insignificantes que sean, causen beneficios a los demás. A este compromiso, los filósofos y sabios humanistas, lo llaman ética: el compromiso para hacer el bien y combatir el mal. Todo lo demás son cuentos chinos, algunos muy bonitos pero también muy peligrosos.
Sin duda, la vigencia de la Constitución de 1978 durante treinta años ha proporcionado a la nación española el periodo más largo y fructífero de su historia. Concebida y alumbrada en una coyuntura política, social y económica excepcional, la “ley de leyes” ha demostrado, con el paso del tiempo, haber sido un eficaz instrumento regulador de la convivencia —no siempre exenta de amenazas y peligros—, que ha permitido la transformación de una sociedad tutelada por un Estado autoritario y despojada de derechos y libertades públicas, a una sociedad representativa y democrática, enraizada en un Estado garante de los derechos inalienables del ser humano.
“Dos pavos viajan a Disneylandia en primera clase tras ser indultados por Bush”. Con este titular abre el sumario de También es actualidad un periódico digital español, que fuera fundado por uno de los más insignes periodistas de nuestro país y que ocupa un sillón en la Real Academia Española de la Lengua. Deseo aclarar que mi sorpresa no se ha producido por tan llamativo titular, pues todos los días la prensa recoge noticias extraordinarias (esta es la verdadera razón de ser del periodismo) que acontecen en nuestra sociedad. No, lo que me ha llenado de perplejidad —acaso convendría decir mejor, hilaridad— ha sido leer el resto del sumario hasta completar la lista de ocho noticias destacadas. Juzguen ustedes mismos, mis queridos lectores, porque la relación no tiene desperdicio: “Los policías mexicanos deberán portar fotos de su familia para no delinquir”, “Un hombre suelta cientos de escarabajos para asustar a las chicas”, “Un zoo intenta sin éxito que dos osas se apareen”, “Encontrado un piano con banqueta incluida en mitad de un bosque”, “¿Descontenta con el tamaño de su pecho? Coma galletas F-Cup”, “Un equipo de fútbol femenino de Suazilandia gana por 33 goles a 0”, “Muere una mujer al ser golpeada por el ataúd de su marido” y, cerrando la relación noticiable, “Una empresa de EEUU comienza a reservar plazas en el primer cementerio de la Luna”.
Viernes, 25 de mayo
Miguel Torres Galera
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos
Carlos Ruiz Miguel