El 2 de mayo de 1808: el nacimiento de una Nación (y IV)
«Como Españoles es necesario que muramos por el Rey y por la Patria...». Este grito era la expresión viva del concepto que sobre el poder tenía la sociedad de principios del siglo XIX. Se trataba de la sustanciación de una idea secular arraigada y aceptada: «el poder proviene de Dios y Él lo delega en un hombre virtuoso entre los demás y, por ende, a su descendencia». Esta idea es la que arrastra al pueblo llano a cumplir con una obligación moral; también, por qué no decirlo, es la respuesta ante la afrenta al sentimiento nacional: el Rey, en manos del invasor, y la Corona suplantada por un advenedizo extranjero. Ambos desafueros atentaban de plano contra el mito patriótico.
El 2 de mayo de 1808: el nacimiento de una Nación (III)
Sin ánimo de exagerar podemos decir que los sucesos madrileños del 2 de Mayo de 1808 actuaron como la chispa que inflamó, a gran escala, la conciencia nacional. No obstante, queda patente —como he descrito en el artículo anterior— que los españoles se movilizaron por una doble causa, que, en realidad, convirtieron en el subconsciente colectivo, en una sola: por un lado, responden como un resorte al grito «La patria está en peligro»; y, por otro, como destacan las primeras líneas del bando de los alcaldes de Móstoles, se sienten impelidos por una creencia atávica a responder al llamamiento de la proclama: «... como Españoles es necesario que muramos por el Rey y por la Patria...».
El 2 de mayo de 1808: el nacimiento de una Nación (II)
La ausencia de la familia real del territorio español —recién instalada en Bayona—, y la gravedad de la sublevación popular del 2 de Mayo madrileño —con su secuela de feroz represión por parte francesa—, tuvo como consecuencia inmediata el surgimiento de una gran tensión insurreccional que se propagó en pocos días por toda España.
El 2 de mayo de 1808: el nacimiento de una Nación (I)
Todo está preparado para la gran conmemoración del segundo centenario del 2 de Mayo; aquella insigne fecha en la que el pueblo llano de la Villa y Corte se sublevó contra las zafias intenciones del todopoderoso Napoleón. La dramática gesta de los madrileños tendrá, en las próximas fechas, una nueva ocasión para el recuerdo y para una renovada reflexión sobre el significado que tuvieron aquellos lejanos acontecimientos en el porvenir de la nación española.
Viernes, 25 de mayo
Miguel Torres Galera
José Pómez
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Cabrera
Inmaculada Sánchez Ramos
Carlos Ruiz Miguel