28.07.06 @ 17:13:33. Archivado en Costa de Marfil
Costa de Marfil se prepara para unas elecciones el próximo 31 de octubre bajo la supervisión de la ONU.
El país está partido en dos mitades con un corredor desmilitarizado entre ellas bajo supervisión de fuerzas internacionales.
La mitad norte está controlada por las rebeldes Nuevas Fuerzas (Forces Nouvelles ) que agrupan a los movimientos armados y partidos políticos opuestos a Laurent Gbagbo.
El primer requisito para celebrar un proceso electoral es elaborar un censo y para realizar ese censo se precisa que la población posea tarjetas de identificación, es decir DNIs (esto fue acordado en el último encuentro entre Kofi Annan y los representantes de las dos partes del conflicto).
En Costa de Marfil muchísimas personas carecen de documentación, por lo que la ONU ha impuesto un proceso a nivel nacional de identificación de la población mediante el desplazamiento de funcionarios a todas las zonas del país, lo que en Costa de Marfil se ha dado en llamar “audiences foraines” (algo así como audiencias itinerantes).

El DNI no es un asunto pacífico en Costa de Marfil porque vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de la “ivoirité” que ya fue el detonante de la guerra civil: la Constitución exigía no solo la nacionalidad sino que ambos progenitores fuesen nacionales para poder ser candidato.
De un lado, los rebeldes del norte están hartos de que se les considere extranjeros en su propio país y de otro los partidarios más radicales de Gbagbo ven en estas “audiences foraines” una amenaza para sus intereses. Consideran que van a conducir a que emigrantes del norte obtengan la nacionalidad oficialmente y que esto beneficiará a los rebeldes. El partido de Gbagbo, el FPI (Front Populaire Ivoirien) ha llamado a sus militantes a impedir “por todos los medios” este proceso. Y el propio Presidente Gbagbo ha acusado a la UNOCI (Misión de la ONU en Costa de Marfil) de apoyar a los rebeldes.
Los “Jeune Patriotes” tratan de evitar por la fuerza las “audiences foraines”. Los “Jeune Patriotes” paralizaron la ciudad de Abidjan el otro día en protestat por el proceso y ya han impedido que las audiencias se celebren en varias localidades de la mitad sur (el territorio controlado por el Gobierno): Abobo, Yamoussoukro y Tiébissou. En Divo se produjo un enfrentamiento abierto que se saldó con un muerto y multiples heridos.
En la mitad norte, por el contrario, las “audiences foraines” se estan realizando en numerosas localidades sin ninguna novedad.
NOTA:
La “ivoirité” o la “marfileñidad” hay que entenderla en el sentido más nacionalista y racista que se le pueda dar a la palabra que es el que se le da en el país. El problema no es exclusivo de Costa de Marfil, de hecho, en las actuales elecciones de la República Democrática del Congo de pasado mañana, la ONU prohibió que en la campaña se hablara de “congolité” (o congoleñidad).