Las obsesiones medioambientalistas amenazan vidas humanas. Namibia sale en defensa de la libertad de usar DDT contra la malaria
17.11.10 @ 19:32:42. Archivado en AFRICA, Namibia
La pasada semana tuvo lugar la Malaria Week convocada por los países de Africa Meridional para incrementar el nivel de alerta sobre una enfermedad que sigue cobrándose miles de vidas en Africa.
Coincidiendo con la Malaria Week, un comité de expertos de la Convención de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (Stockholm Convention on Persistent Organic Pollutants) se reunía en Ginebra para discutir la prohibición del “di-cloro-di-fenil-tri-cloro-etano” más conocido como DDT.
Es cierto que el DDT tiende a persistir en el medio ambiente, pero también es verdad que el DDT es un insecticida y repelente cuya eficacia ha salvado muchas vidas desde 1945 en la constante batalla del hombre contra la malaria.
Richard Nchabi Kamwi, -Ministro de Salud y Servicios Sociales de Namibia- escribía un valiente artículo en las páginas del Wall Street Journal (vid. “Free the Fight Against Malaria” Wall Street Journal 08/11/2010 pg. 12 ) denunciando que a miles de kilómetros de cualquier mosquito transmisor de la malaria se podían tomar decisiones que afectasen muy negativamente a los países que luchan contra esta enfermedad con importantes implicaciones para el control de enfermedades y el desarrollo en países pobres.
Namibia es también parte de la mencionada Convención de Estocolmo, pero el carácter esencial del DDT en evitar la propagación de la malaria lo ha mantenido hasta ahora al margen de la prohibición. Pese a ello, se ha incrementado la presión de los activistas anti-insecticida y los productores de DDT en el mundo se han visto reducidos a sólo uno: una fábrica estatal en la India.
El secretariado de la Convención contempla eliminar definitivamente la producción de DDT en sólo siete años, pero todavía no hay un sustituto efectivo y los países afectados seguirán necesitando DDT en el futuro.
Namibia y otros países de Africa subsahariana están acometiendo programas específicos para erradicar la enfermedad, pero estos programas implican el uso de DDT.

El Ministro Kamwi, defiende que aunque puedan darse algunos riesgos, el balance del uso del DDT es muy positivo para las personas y en cuanto al medio ambiente, es importante preservarlo pero la protección de vidas humanas siempre deberá estar por encima.
En el año 1995 la República de Sudáfrica sustituyó el DDT por delta-metrina, pero el mosquito anófeles se mostró resistente a la delta-metrina y el incremento de muertes por malaria hicieron que Sudáfrica diese marcha atrás y volviese a usar el DDT.

Si el mundo no puede garantizar el suministro de DDT, estará dando prioridad a las sensibilidades de los activistas medioambientalistas frente a la pérdida de vidas humanas, generalmente pobres, en países afectados por la malaria.
¿Cuál sería la reacción internacional ante una campaña que pretendiese prohibir medicinas que salvan vidas?. Los insecticidas salvan vidas en estos países igual que lo hacen las medicinas y las vacunas.
Así, Richard Nchabi Kamwi pide a la comunidad internacional que actue contra aquellos que persiguen eliminar o restringir la libertad de usar DDT para poder preservar la vida de aquellos que están en riesgo de contraer la malaria.
Desde Afriblog queremos apoyar y dar máxima difusión a la posición defendida por Nambia en este asunto.
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Santiago Tazón
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