Ciudadanos civilizados, no esclavizados
17.02.09 @ 12:23:13. Archivado en Política
Francisco, de 19 años, es un estudiante universitario de la Complutense que asistió a la concentración de Colón y se sumó a la marcha hacia Moncloa. Fue uno de esos líderes naturales que surgieron por ensalmo en ese ensayo general. Aquí deja su testimonio y narra sus sensaciones:
Ayer estuve en la segunda movilización de la Plataforma Clases Medias.
Por lo que sé, tuvo mucho más éxito que la del 23 de Noviembre, a la que no fui porque no sabía de esta Plataforma.
Aunque al principio parecía que no iba a asistir casi nadie, a las doce en punto quedaban pocos huecos en la plaza de Colón, 7-8-10 o 15.000 personas, no lo sabemos exactamente pero la cuestión es que ,para las limitadas vías por las que se había difundido el acto, había muchísima más gente de lo normal, esto quiere decir que la gente se está esforzando por difundir este proyecto nuevo e imprescindible.
Durante el acto se habló de la Plataforma, hubo varios discursos a los que la gente respondía, había banderas... estuvo muy bien pero, aunque el ambiente de cambio, las soluciones propuestas, y los ataques a la casta parasitaria sean originales y exclusivas de esta plataforma, la movilización no distó mucho de las demás y cualquier grupo (PSOE o un partido pequeño) puede organizarlas. La sorpresa vino al final cuando don Enrique anunció (sin insistir) que él iría caminando a la Moncloa a entregar una carta a Zapatero.
Tengo 19 años y asistí a la movilización sólo porque no conseguí convencer a mis amigos por culpa de su desconocimiento de la Plataforma.
Decidí ir a Colón porque sé que este movimiento puede ser la solución, pero durante los discursos oí cosas que ya sabía, me sorprendió el compromiso que parecía tener la gente, pero me faltaba algo, tampoco me apetecía gritar porque me recordaría a manifestaciones pasadas que no habían tenido éxito; se estaba hablando de revolución pero todo era como siempre.
Cuando escuché “yo me voy andando ahora a Moncloa” creía que era broma, lo había pensado y quería ir pero no me lo creía, y la gente tampoco, pero así fue. El sábado, el compromiso acababa a esa hora y en Colón pero la gente empezó a subir por la calle Génova, de manera espontánea, porque nadie sabía nada del paseo hacia la Moncloa.
El escenario, los micrófonos y los carteles de Las Clases Medias se habían quedado en Colón pero la gente estaba dispuesta a mucho más, no se les avisó ni siquiera se les pidió que fueran, sólo se les dio la idea y se lanzaron.
Creo que eso sí fue una revolución, al menos yo, era lo que necesitaba, la teoría me parecía muy bien pero nadie se atrevía a pasar la línea, en cambio ese “paso adelante” me dio todas las fuerzas que me faltaban. Íbamos a decir que estábamos enfadados, pero eso ya lo sabíamos, y teníamos que estar quietecitos en Colón para luego irnos a casa porque es lo que nos habían dicho para que no pasara nada fuera de lo previsto. Pero ¿cómo vamos a cambiar la situación sin nada fuera de lo previsto? Por eso creo que el inicio de ese paseo fue el inicio del cambio, un cambio que no terminó el sábado y a lo mejor necesita tiempo, no hacía falta llegar a la Moncloa, el cambió está empezado. También es importante ver como cientos de personas fueron capaces de caminar a la vez, sin salirse de la acera ni crear ninguna molestia a los demás ciudadanos (de los que más de uno habría venido si se hubiera enterado antes).
Se pasó la línea de lo permitido, de lo correcto para los políticos pero no se cometió ningún delito ni se produjo ningún daño, espero que Zapatero sí se llevara un “sustito”, seguro que si se hubiera planeado así no nos lo hubieran permitido, pero surgió sin aviso, esas personas están empezando a reaccionar y eso me da esperanza porque demuestra que muchas otras pueden reaccionar también.
No había muchos jóvenes porque desgraciadamente, no saben lo que está pasando ni lo que va a pasar, están anestesiados por culpa de sus padres y del gobierno. Es una pena, pero me temo que la situación tendrá que ser mucho peor para que TODOS los jóvenes reaccionen (como pasa en Venezuela) pero de momento hay unos cuantos, entre los que me incluyo, que no están dispuestos a soportar a todos estos políticos, a los que, dentro de poco, empezaremos a pagarles caprichos, errores y demás injusticias a cambio de nada. Yo todavía no sufro de forma directa su expolio, no me ahogan sus impuestos ni estoy en el paro por su culpa pero, cada vez que pienso en el futuro inmediato, me choco con la idea de terminar mi carrera dentro de tres años y encontrarme con una situación seguramente más asquerosa que esta.
No es justo que las únicas opciones que se me presenten sea abandonar España o vivir en esta sociedad, lo que conllevaría dejarme la piel encontrando trabajo para luego seguir luchando para ganar mil euros para luego seguir luchando para que mis hijos no sean adoctrinados por el Estado, quejarme de mantener a miles de políticos que empeorarán nuestra situación hasta que no pueda ir a peor y pensar que en cualquier otro país europeo o en Estados Unidos, habría vivido mucho mejor.
Yo, después de haber visto ayer que podemos pasar la línea, que Enrique de Diego y la gente de la Plataforma de la Clases Medias están dispuestos a romper las barreras que nadie antes se ha atrevido a romper, siento por primera vez que merece la pena esforzarse y luchar. Luchar en este combate que ya no está sólo en los discursos sino en la calle: 8.000 personas saliendo ordenadamente del cordón policial y andando tres kilómetros imprevistos son más que 800.000 diciendo lo que ya sabemos para luego callarse dónde y cuando se les ordene. Este es el combate civilizado contra las injusticias políticas que son las que deberían ser ilegalizadas.
Tendremos que pensar en cómo movilizar a estos muchos jóvenes anestesiados, pedir a sus padres que les expliquen bien lo que está pasando, hacerles llegar este mensaje y hacerles ver lo que va a pasar dentro de nada si no nos movemos ahora. Va a ser complicado porque, desgraciadamente, la mayoría de ellos son totalmente ajenos a este problema, pero tenemos que intentar que reaccionen por su conocimiento o miedo para que no tengan que reaccionar cuando la situación no pueda ir a peor y sea un poco tarde.
Francisco, estudiante universitario
Comentarios:
De todas formas, permítame ose darle un consejo, el mismo que en su día le dí a "su amigo" Losantos: los Regímenes corruptos, sectarios y totalitarios, tienen en la libertad de opinión y expresión, su problema (ver Venezuela), ande vigilante y cauteloso...incluso mire los bajos del coche cada mañana.
Actuar como ha actuado Vd. es de personas dignas, honradas..y valientes, muy valientes.
Fíjese si va Vd. bien encaminado, que hoy se ha producido EL PRIMER CORRALITO FINANCIERO EN ESPAÑA.
Enrique, no nos vendas humo.
mire este link con la noticia: http://valladoliddigital.es/2009/02/13/clases-medias-madrid/
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Enrique de Diego



