Gratificante
31.10.08 @ 10:10:22. Archivado en Política
Resulta gratificante la rapidez vertiginosa con la que se está extendiendo la conciencia social de la expoliación de las clases medias. Hace un año, incluso hace un par de meses, lo que comentaba de que el sistema está basado en una casta parasitaria –política y económica- dedicada a depredar a los contribuyentes de las clases medias sonaba a muchos extraño, y desde luego, novedoso, ahora se está convirtiendo, a la carrera, en el nuevo acuerdo social. Indignan los despilfarros de los políticos, que siempre han existido, y siempre los hemos denunciado desde A Fondo; indigna que haya que sufragar a todos los sindicatos y a todos los partidos; indigna que los parlamentarios se ausenten, como siempre han hecho, en este sistema de oligarquías parasitarias.
Todo esto indica una notable vitalidad de la sociedad civil, con la que muchos no contaban, pero de la que siempre he estado convencido.
Incluso periodistas sin discurso, tras groseras y toscas manipulaciones, con desprecio notable a sus seguidores-, incluso esos periodistas del simplismo, meras coartadas del sistema prebendario, me dicen que utilizan de continuo conceptos que he acuñado como expoliación o casta parasitaria, aunque aún utilizan vergonzantemente casta política, que no sirve de mucho, pues no pasa de sinónimo de clase política, y, como mediocres especialistas en el ninguneo, adoradores hasta ayer del poder, apuntan que el término lo han leído en un libro italiano.
Gratificante resulta que en menos de una semana de la salida al mercado – o sea a la bendita libertad- de mi libro ‘Casta parasitaria’ el término casta haya tomado tal auge y tal carta de naturaleza, que ya es de uso común. Como será imparable el debate que planteo en el subtítulo: “La transición como desastre nacional”, balance que estoy dispuesto a sostener en dónde sea, porque hora es de acabar con la propaganda y asumir el gozoso riesgo de describir la realidad: estos lodos vienen de aquellos polvos, la degeneración democrática de la casta parasitaria que nos depreda se puso en marcha con la transición y ya se empieza a generalizar que es una nomenclatura insostenible, que no podemos permitirnos el Estado autonómico, ni ser la segunda nación del mundo con más coches oficiales, vayan dentro de derechas o de izquierdas.
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Enrique de Diego



