Amistad Europea Universitaria

Género literario de El Quijote, 2/2

17.03.17 | 12:05. Archivado en Poética, Literatura, Cervantes, El Quijote


Ilustración: Encuentro con las tres aldeanas del Toboso *

Género literario de El Quijote, 2/2: Interarquetipos literarios

En Cervantes se consuma para siempre el desplazamiento del foco narrativo de la fábula a los personajes. «En adelante, el arte del novelista será sólo el de crear la coherencia interna del personaje en un plano de orden no ya comprensible, sino directamente experimentable para el lector (no hay que decir que de un modo ilusorio, y ahí está el milagro)», FMV, p. 75

En la construcción de cada uno de sus personajes, Cervantes procede mediante un juego sutil de hibridación de arquetipos literarios, cuyo resultado es en cada caso un mestizo literario interarquetípico. Así, don Quijote resulta del mestizaje de al menos dos arquetipos literarios extremadamente opuestos: el del soldado fanfarrón, el "miles gloriosus" de la comedia, y el del anciano sabio y prudente (F. Martínez-Bonati).

La génesis interarquetípica es particularmente osada, ya que de un hidalgo más exaltado que mentiroso Cervantes hace un falso caballero andante, el cual, a pesar de su fanfarronería, más loca que mentirosa, juzga cuerdamente, aunque más como un libro de sentencias o de epigramas que como un juez prudente. La mentira del fanfarrón ha sido transformada por Cervantes en delirio de locura; la prudencia del anciano en vana verborrea sin objeto.

Sancho, por su parte, encarna tanto al "rústico", simple y torpe, como al "gracioso", lleno de ingenio y recursos. «Al convertirse en gobernador, oscila entre la figura del astuto autoritario y expedito, y la del tímido desatinado y ridículo. Otra transfiguración es la que experimenta al asumir, ante su mujer, aires señoriles y quijotescos, en un capítulo abiertamente irónico y lúdico. Lo declara, por si hay dudas, el narrador-editor (ficción de autoría): "Llegando a escribir el traductor desta historia este quinto capítulo, dice que le tiene por apócrifo, porque en él habla Sancho Panza con otro estilo del que se podía prometer de su corto ingenio y dice cosas tan sutiles, que no tiene por posible que él las supiese...."(II.5.1).», F. Martínez-Bonati, 1995, p. 92.

El resultado de la génesis interarquetípica es en cada caso un arquetipo mestizo o, en la terminología de F. Martínez-Bonati, un interarquetipo, ya que su construcción implica la ruptura de arquetipos literarios simples y la confección con sus restos de arquetipos complejos, necesariamente entreverados, como ya lo dijo el propio Cervantes a propósito de don Quijote, por la boca de más de uno de sus lectores convertidos en personajes de la segunda parte.

Estas hibridaciones de matrices literarias de suprema audacia creadora que encontramos en el Quijote, ejemplifican las disonancias con que Cervantes compromete y desborda la unidad más radical de la obra literaria: la del tipo y género de la imaginación (F. Martínez-Bonati). (® género literario del “Quijote”)

En cuanto transfiguraciones de arquetipos tradicionales coherentes, los caracteres entreverados no pueden ser interpretados ni como elementos de una representación literaria verosímil, en el sentido de previsible por sus arquetipos, ni menos aún como elementos de una representación social realista, cuyos correspondientes serían individualidades del mundo circundante. Cervantes no ha pretendido ni retratar ni caricaturizar a sus contemporáneos. Sólo pueden ser vistos, y parece ser la intención de Cervantes, como elementos motores de una alegoría, apenas hiperbólica, para patentizar la complejidad y relativa inconsistencia de toda acción o historia basada sobre sujetos humanos.

El Cura y el Barbero también presentan cada uno una constitución prosopográfica internamente entreverada, al límite de la contradicción. Ni el carácter del uno ni el del otro son reductibles a un arquetipo verosímil, ni literario ni social. Tampoco su carácter como amigos de don Quijote. Por una parte aparecen como personas afectuosas y bien intencionadas con don Quijote; pero por otra, aparecen a ratos como enemigos insensibles y hasta crueles que se burlan de él sin piedad. Esta discrepancia alegoriza la imperfección humana. (® Miranda: ruptura del arquetipo literario).

-oOo-

* Articulación diégética: la industria que Sancho tuvo para encantar a la señora Dulcinea

Texto ilustrado por Gustave Doré e interpretado pictóricamente por Salvador Tusell

"—Apártense nora en tal del camino, y déjenmos pasar; que vamos de priesa."

El Q. II.10.32.

Légende de l'édition française :

[Tome II. Seconde partie. Pl. en reg. p. 70 : Rencontre avec Dulcinée "enchantée", transformée en paysanne. Sancho Panza et Don Quichotte s'agenouillant devant trois paysannes montées sur des mules.] Don Quichotte s'était déjà jeté à genoux aux côtés de Sancho.

Contexto del texto ilustrado:

Capítulo Décimo. Donde se cuenta la industria que Sancho tuvo para encantar a la señora Dulcinea, y de otros sucesos tan ridículos como verdaderos.

31. A esta sazón ya se había puesto don Quijote de hinojos junto a Sancho, y miraba con ojos desencajados y vista turbada a la que Sancho llamaba reina y señora, y como no descubría en ella sino una moza aldeana, y no de muy buen rostro, porque era carirredonda y chata, estaba suspenso y admirado, sin osar desplegar los labios. Las labradoras estaban asimismo atónitas, viendo aquellos dos hombres tan diferentes hincados de rodillas, que no dejaban pasar adelante a su compañera, pero rompiendo el silencio la detenida, toda desgraciada y mohína, dijo:

32. —Apártense nora en tal del camino, y déjenmos pasar; que vamos de priesa.

El Q. II.10.31-32.

-oOo-

Fuentes: Salvador García Bardón, Interarquetipos en el Quijote, Amistad Europea Universitaria, 05 de marzo, 2005, y Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Skynet, 2005.

◊◊◊


Género literario de El Quijote, 1/2

16.03.17 | 17:10. Archivado en Poética, España, Novela, Literatura, Cervantes, El Quijote

Ilustración: ◊ Consecuencias de la aventura de los yangüeses ◊

Articulación diegética: Aventura de los yangüeses.

Texto ilustrado por Gustave Doré (dibujo) y Salvador Tusell (pintura)

"Sancho acomodó a don Quijote sobre el asno y puso de reata a Rocinante, y llevando al asno de cabestro, se encaminó, poco más a menos, hacia donde le pareció que podía estar el camino real. "

El Q. I.15.41.

Légende de l'édition française :

[Tome I. Première partie. Pl. en reg. p. 126 : Sancho Panza, Don Quichotte et leurs montures après leur défaite contre les Yangois.] Tirant sa bête par le licou, il s'achemina du côté où il lui semblait que pouvait se trouver le grand chemin. (*)

-oOo-

El personaje de ficción había vivido hasta Cervantes condenado a la galera del género respectivo, donde todo era regido por la ley de las antonomasias: el héroe del libro de caballerías nacía para sus aventuras necesariamente heroicas; el de las novelas sentimentales y pastoriles, para el amor y el pastoreo bucólico en sus variantes cortés o petrarquista; el de la bizantina, para ser un corcho llevado y traído por la errabundez náufraga, y el de la picaresca, para predicar el ejemplo negativo de sus malas mañas (FMV; ® género [picaresco] ). Cada uno hacía lo que tenía que hacer, como lo tenía que hacer y donde tenía que hacerlo.

La discusión del canónigo y el cura sobre los géneros literarios hay que entenderla en este contexto: «este género de escritura y composición[1] cae debajo de aquel de las fábulas que llaman milesias, que son cuentos disparatados, que atienden solamente a deleitar, y no a enseñar; al contrario de lo que hacen las fábulas apólogas, que deleitan y enseñan juntamente.», I.47.30.

La escritura, la composición y, en consecuencia, los personajes típicamente «cervantinos» significan la ruptura de los arquetipos literarios en un juego francamente interarquetípico, ya que nuestro autor deja libre curso al afán de vivirse de cada uno de ellos, incluso de sus personajes más paródicos, como el propio don Quijote, respetándoles el pleno dominio de su libertad. Al igual que don Quijote, cuyas aventuras más o menos descabelladas consisten siempre en fabricarse un cauce vital sin rodeos ni compromisos, todo personaje cervantino puede proclamar: «—Yo sé quién soy…, y sé que puedo ser no sólo los que he dicho, sino todos los doce Pares de Francia, y aun todos los nueve de la Fama», I.5.13.

>> Sigue...


La verdad de la aldea en el Quijote

21.12.16 | 18:02. Archivado en Poética, Ética, Novela, Cervantes, El Quijote

La verdad de la aldea, donde don Quijote tiene nombre de Bueno, vence su locura por los libros de caballerías.

El propósito de los auténticos amigos de don Quijote, todos compatriotos suyos, es hacerle volver a su aldea para que allí se cure de su locura: «pareciéndoles que ya era tiempo de partirse, dieron orden para que, sin ponerse al trabajo de volver Dorotea y don Fernando con don Quijote a su aldea, con la invención de la libertad de la reina Micomicona, pudiesen el cura y el barbero llevársele, como deseaban, y procurar la cura de su locura en su tierra.», I.46.30.

Imagen: Entusiasmo de Sancho por su llegada con don Quijote a la aldea de ambos (1)

>> Sigue...


Barcelona en El Quijote

15.10.16 | 11:45. Archivado en Semántica, Pragmática, Poética, España, Novela, Cervantes, El Quijote

Texto ilustrado por Gustave Doré:

La entrada de don Quijote en Barcelona.

"Volvióse Roque; quedóse don Quijote esperando el día, así, a caballo, como estaba, y no tardó mucho cuando comenzó a descubrirse por los balcones del Oriente la faz de la blanca aurora, alegrando las yerbas y las flores, en lugar de alegrar el oído"

El Q. II.61.2.

Légende de l'édition française :

[Tome II. Seconde partie. Pl. en reg. chap. LXI : Don Quichotte et Sancho Panza sur la plage de Barcelone.] Don Quichotte attendit le jour à cheval.

Contexto del texto ilustrado:

Capítulo Sesenta y uno. De lo que le sucedió a don Quijote en la entrada de Barcelona, con otras que tienen más de lo verdadero que de lo discreto.

1. ... En fin, por caminos desusados, por atajos y sendas encubiertas, partieron Roque, don Quijote y Sancho con otros seis escuderos a Barcelona. Llegaron a su playa la víspera de San Juan en la noche, y abrazando Roque a don Quijote y a Sancho, a quien dio los diez escudos prometidos, que hasta entonces no se los había dado, los dejó, con mil ofrecimientos que de la una a la otra parte se hicieron.

2. Volvióse Roque; quedóse don Quijote esperando el día, así, a caballo, como estaba, y no tardó mucho cuando comenzó a descubrirse por los balcones del Oriente la faz de la blanca aurora, alegrando las yerbas y las flores, en lugar de alegrar el oído;

El Q. II.61.1-2.

>> Sigue...


«Al buen callar llaman Sancho»

20.08.16 | 19:41. Archivado en Semántica, Pragmática, Poética, Educación, Novela, Cervantes, El Quijote

«El chiste de este refrán puede consistir en que Sancho sea lo mismo que Santo. En efecto: Santo era nombre propio y el de don Santo, el poeta judío de Carrión que floreció en tiempo de don Pedro el Cruel. Siendo esto así, querrá decir el refrán que el buen callar es cosa santa. Al buen callar llaman santo, dice don Juan Vitrirán en los escolios a las Memorias de Comines (capítulo XXXVI).», Clemencín. 1765.a.

>> Sigue...


Rocinante en El Quijote

«Cuatro días se le pasaron en imaginar qué nombre le pondría; porque—según se decía él a sí mesmo—no era razón que caballo de caballero tan famoso, y tan bueno él por sí, estuviese sin nombre conocido», I.1.6.

• Se inicia así la genial creación del personaje ecuestre que vendrán a representar en el arte universal Don Quijote y Rocinante, articulados en el famoso caballero de la Mancha inseparable de su caballo. Algunos la llaman, sin comprenderla, transformación grotesco-humorística, mientras que nosotros, sin olvidar la vena de humor, pero teniendo en cuenta la vena fabulística, y rechazando la apreciación de grotesca, preferimos denominarla creación fabuloso-humorística.

• → La lógica de esta solidaridad, llevada hasta el grado supremo del compañerismo caballeresco, hace que don Quijote considere a Rocinante como un compañero de armas, es decir, como un caballero andante con el cual comparte gloria y penas. ←

• → Quepa decir que si es útil considerar con la mayoría de los críticos que don Quijote y Sancho forman un binomio de protagonistas, es necesario concluir de este estudio que sin el trinomio don Quijote, Sancho y Rocinante no existiría la novela con su protagonismo completo. ←

• El retrato de Rocinante resulta del continuo contraste entre la prosopografía de un rocín flaco, que conocemos desde el primer capítulo de la novela, porque el narrador nos la procura, y la etopeya que don Quijote le atribuye, cuyas implicaciones no son casi nunca compatibles con el físico que debe soportarlas.

>> Sigue...


Mi divisa como escritor: Tanto monta monta tanto el lector como el autor

Mi divisa como escritor se inscribe en una tradición de honda raigambre cervantina: Tanto monta monta tanto el lector como el autor

Imagen: Lector in fabula. Gran formato. Agradezco esta imagen a su discreto Autor Anónimo, cuya identidad y mérito me gustaría reconocer públicamente.

He aquí lo que yo publicaba sobre este tema en 2005, sacado de mi "Diccionario enciclopédico del Quijote", con ocasión del cuarto centenario:

lector: (doc. s. XIII, del lat. lector, -oris, -orem ) adj. y s. 'que lee': «Lector, el que lee alguna cosa; también se toma por el maestro, como lector en Teología; también por una de las cuatro órdenes menores.», Cov. 757.a.1.

|| [lector]: «Procurad también que, leyendo vuestra historia, el [lector] melancólico se mueva a risa, el [lector] risueño la acreciente, el [lector] simple no se enfade, el [lector] discreto se admire de la invención, el [lector] grave no la desprecie, ni el [lector] prudente deje de alabarla.», Q. I.Pról.14. •

No es necesario enmendar el texto de la ed. pr. explicitando el sustantivo elidido [lector] que, como en otros pasajes, está implícito en el verbo «leer», aquí seis veces en el aspecto durativo del gerundio «leyendo» (elipsis de lo sobreentendido léxicamente).

|| lector carísimo: 'queridísimo lector' En los prólogos del Q., esta interpelación fática, particularmente cariñosa, alterna con otras donde el humor se conjuga con la proximidad del cariño: 1) desocupado lector / lector suave 2) lector ilustre o quier plebeyo / lector amigo / lector amable.

En el prólogo de las Novelas ejemplares encontramos: lector amantísimo / lector amable.

En el prólogo del Persiles, escrito cuando Cervantes, gravemente enfermo, esperaba serenamente la muerte, leemos: lector amantísimo.

>> Sigue...


El Arte pictórico de El Quijote a la luz de la iconografía velazqueña

22.08.15 | 20:00. Archivado en El Quijote, Semántica, Pragmática, Poética, Novela, Pintura

Accediendo a la demanda de algunos de mis Amigos escritores y pintores, reproduzco aquí un artículo de la Enciclopedia de mi "Taller cervantino del Quijote", que colgué en mis blogues el 25 de febrero de 2005, es decir, al comienzo del inolvidable año cervantino.

Hoy tengo la satisfacción de poder enriquecer mi artículo con un magnífico filme de ArteHisoria.com sobre la composición pictórica de los personajes de "Las Meninas", cuadro de Velázquez considerado por los historiadores del Arte como el exponente supremo de la composición en profundidad, característica inconfundible de la pintura barroca, en particular de la española.

Este filme, publicado en 2008, confirma plenamente mi propio punto de vista, al emplear la alegoría pictórica para explicar la composición literaria de los personajes del Quijote por Miguel de Cervantes. El escritor como el pintor profesaban la misma estética prosopológica.

Esta tesis da su pleno sentido a la frase lapidaria de don Quijote, al criticar severamente la obra literaria del plagiario Avellaneda, comparándola con la obra pictórica de un mal pintor, que le muestra Sancho:

pintor o escritor, que todo es uno

El QpCSGB, II.71.30.

>> Sigue...


Libro digital @

¿Cómo revitalizar los libros parcial o totalmente muertos?

Personalmente edito, empleo y ofrezco libros digitales (1) desde que pude digitalizar mis propios trabajos y los trabajos de otros autores. La digitalización supuso para mí una ayuda importantísima en mi trabajo de investigador y de creador. Sin ella no habría podido producir un noventa por ciento de mis libros y artículos.

Mi objetivo principal al digitalizar ha sido el poder mantener una relación interactiva con todo lo que escribo o leo. La gran diferencia entre un texto digitalizado y un texto impreso sobre papel, es que el primero sigue vivo mientras que el segundo ya está muerto.

En el caso de que yo digitalice un texto impreso sobre papel, hasta transformarlo en un documento interactivo, le doy mucha importancia al que pueda ser tratado no solamente por un programa de tratamiento de textos, sino también por un concordanciador. El programa de tratamiento de textos me permitirá intervenir como editor en todo momento, mientras que el concordanciador me permitirá multiplicar los tipos de búsqueda en el texto, en función de mis necesidades de observación lingüística. Esta posibilidad es esencial para efectuar investigaciones semánticas, morfosintácticas, pragmáticas, poéticas, retóricas, estilísticas, diegéticas, etc.

>> Sigue...


Livre digital

Comment revitaliser les livres partiellement ou totalement morts

Personnellement, j'édite, j'utilise et j'offre des livres digitaux depuis que j'ai pu digitaliser mes propres travaux et les travaux d'autres auteurs. La digitalisation a signifié pour moi une aide très importante dans mon travail de chercheur et de créateur. Sans elle, je n'aurais pas pu produire 90 % de mes livres et articles.

Mon objectif principal en digitalisant a été de pouvoir entretenir une relation interactive avec tout ce que j'écris ou je lis. La grande différence entre un texte digitalisé et un texte imprimé sur papier c'est que le premier continue à vivre tandis que le second est déjà mort.

Dans le cas où je digitalise un texte imprimé sur papier, pour le transformer en un document interactif, j'accorde beaucoup d'importance au fait qu'il puisse être traité non seulement par un programme de traitement de texte, mais aussi par un concordanceur. Le programme de traitement de texte me permettra d'intervenir à tout moment comme éditeur, tandis que le concordanceur me permettra de multiplier les types de recherche dans le texte, en fonction de mes besoins d'observation linguistique. Cette possibilité est essentielle pour effectuer des recherches sémantiques, morpho-syntactiques, pragmatiques, poétiques, rhétoriques, stylistiques, diégétiques, etc.

>> Sigue...


Enamorar en El Quijote

Don Quijote se proclama repetidamente enamorado de Dulcinea, aunque confiesa con total franqueza que este amor es por oídas y que sólo le sirve para ser caballero andante. Contrariamente a lo que imaginan ciertos lectores, que atribuyen a don Quijote una pasión amorosa exaltada y ejemplar, la intención real de su Autor fue burlarse de todos los libros de Caballerías donde se habla de enamoramientos por oídas, que son muchos. En cierta manera la ejemplaridad de la obra, en éste como en otros temas, consiste en mostrarnos con suma franqueza y humor las quijotadas que hay que evitar.

>> Sigue...


Cervantes y El Quijote en China @

24.06.15 | 16:56. Archivado en El Quijote, Semántica, Pragmática, Poética, Cervantes

La palabra China, que aparece en castellano por la primera vez en un documento de un conquistador del s. XVI, viene del sánscrito Cina 'chinos', voz que procede a su vez del chino Qín, topónimo del noroeste del país unificado, y apellido de la dinastía imperial que comenzó la construcción de la Gran Muralla en el siglo III a.C.

Foto: El Quijote chino | Tras un biombo chino (1)

→ Hablar de China o de su Emperador en tiempos del Quijote era hablar de uno de los descubrimientos más recientes y más prestigiosos. ←

En efecto, hacia 1519, fecha probable de nuestro primer documento conocido, todavía no estaba descubierta. Entiéndase que no lo estaba si se adopta el lenguaje europeo de la época, que consideraba como descubiertos los territorios donde los exploradores cristianos habían puesto el pie y declarado como cosa propia los territorios «conquistados para su fe y su rey» muy a pesar de sus habitantes naturales. Tanto es así, que Hernán Cortés se servía de la promesa de descubrirla, empleando si necesario la fuerza, para obtener mercedes de su joven rey Carlos I, en el momento en que éste pretendía la corona imperial, para convertirse poco después en el emperador Carlos V de Alemania.

>> Sigue...


Domingo, 19 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930