Hace treinta años mi hermana Isa y yo, en diálogo con un grupo de amigas y amigos y apoyados por mi cuñado Pepe, dimos el paso para afrontar la terrible crisis juvenil de la drogadicción.
Frente a nosotros teníamos, completamente desvalidos, a los padres de aquellas primeras víctimas, desarmados ante la pérdida de voluntad de sus hijos.
Nuestra actitud fue al mismo tiempo intelectual, voluntariosa, organizacional, lingüística e icónica.
En el plano intelectual reconocimos que nos encontrábamos ante una crisis antropológica de dimensiones epidémicas, con una sintomatología psicosomática sociológicamente apabullante. Recuerdo que ambos comentábamos, entre nosotros y con nuestros amigos, que aquella epidemia nos parecía ser el síntoma y la consecuencia de un sistema de vida inaceptable, que por entonces llamábamos ya el consumismo desaprensivo.
Nuestra voluntad nos imponía como un obligación moral y social el pasar inmediatamente a la organización asociativa de un sistema de prevención y de recuperación.
En el plano lingüístico encontramos la denominación "Horizonte", acompañada del lema esperanzador "Hay una salida". La denominación y este lema fueron simbolizados por un icono que representaba la salida de una paloma a través de los barrotes de una prisión.
El movimiento "pro juventud" Horizonte había nacido. No sabíamos entonces que la epidemia que combatíamos era sociogenéticamente el prólogo de la crisis sistémica actual.
Hoy tengo el honor de asociarme con mi hermana para servir de puente, como lo hemos hecho múltiples veces, presentando modestamente lo que creemos ser un programa valioso para salir de la crisis sistémica que estamos sufriendo, tanto en España y en Europa como en el resto de Occidente y en gran parte del Mundo: “Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España”, escrito por Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón, miembros todos ellos del Consejo Científico de ATTAC España.
Creemos interpretar correctamente la intención de esta obra con el título de este mensaje; haciendo nuestra su dedicatoria y reproduciendo sus 115 propuestas concretas para salir de la crisis. Hemos señalado entre corchetes la paginación del libro.
La formación jesuita, por voluntad de su fundador, vocación tardía, es intencionalmente larga y profunda.

Es conocido que san Ignacio de Loyola compartió escuela con chiquillos que se iniciaban en latín y griego, en Barcelona, cuando ya era ex cortesano y ex militar, combatiente mutilado y retirado, bien cumplidos los treinta años.
Es menos conocido que antes de acceder al sacerdocio se impuso un currículo universitario completo, complutense, salmantino y parisino, en letras, filosofía y teología.
La formación completa del jesuita ha comprendido durante siglos, siguiendo el espíritu de San Ignacio y de las Constituciones de la Compañía, dos años de noviciado; tres de letras clásicas y modernas; tres de filosofía; tres de magisterio; cuatro de teología y uno de "tercera probación".
Dieciséis años de formación superior, en su mayor parte universitaria, comenzada y terminada por la profundización, durante dos años al comenzarla (noviciado) y uno al terminarla (tercera probación), del entrenamiento intenso en la vida espiritual ascética, contemplativa, austera y solidaria que exige de sus miembros la vocación jesuita. Todo candidato a la vida jesuita sabe, antes de emprenderla, que en esta vocación el sacerdocio y el apostolado no son compatibles con la improvisación.
Otra vez el brutal acoso de los mercados, es decir: un nuevo fracaso de la confianza y un nuevo triunfo de la desconfianza. Vuelve el miedo a perder lo que se obtuvo precedentemente o a no lograr lo que se imaginaba ganar.
Una decisión programáticamente inesperada, según el Consejo europeo, pero formalmente democrática según el primer ministro griego, ha puesto en cuarentena la aplicación del sistema de medidas que unos días antes había acordado el mismo Consejo, en la Cumbre de la Eurozona, y que debían ser confirmadas por la actual Cumbre del G-20.
Según el eje franco-alemán, seguido acríticamente tanto por el resto de los mandatarios europeos como por la prensa internacional, Yorgos Papandreu retarda el proceso en curso proponiendo en solitario que la ratificación de las medidas exigidas por la CEE sea sometida a un referéndum previo de sus conciudadanos en Grecia.
Y sin embargo a quien conoce la presión popular que mantienen los ciudadanos griegos en las calles, y las exigencias de los acuerdos de esa cumbre de la eurozona, que pretendían "salvar la estabilidad del mundo”, es decir contentar a los mercados, no le cabe duda que Yorgos Papandreu ha hecho lo que no le quedaba más remedio que hacer.
Viernes, 25 de mayo
Mariano Fresnillo Poza
Angel Moreno
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Josep Maria Tarragona
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Pedro Tarquis