En este año 2011 se abrirá un Colegio Jesuita Rom, donde los internos pueden vivir y aprender, no solamente idiomas sino todo lo necesario para vivir una vida digna.
Los jesuitas son conscientes de que la carga más pesada que deben aguantar los Gitanos no es la pobreza, sino el ser ciudadanos de segunda, tercera o cuarta categoría, marcados por la etiqueta de “inútiles”.
Por eso el servicio jesuita prioritario entre los Gitanos es la enseñanza y la educación. El elemento más importante de este servicio es el tratar de fomentar entre los Gitanos su auto-estima, revelar la dignidad personal del ser humano.
Los Gitanos esperan que las parroquias y los curas acepten a los Gitanos con cariño. Desean ser considerados con respeto como cualquier otro cristiano bautizado. Esperan que la Iglesia sea como lo fue Jesús la voz de los humillados, de los heridos en su dignidad humana.
Querida Pilar:
Te deseo muchas satisfacciones en tu actividad sanitaria.
Este último fin de semana tuve la satisfacción de cooperar con las madres lactantes de FaceBook, que organizaron una acción de sensibilización sobre la dignidad y la importancia de la lactancia materna.
En mi defensa de los derechos de la Mujer, es uno de los temas en que más insisto, por su estrecha relación con la salud y la educación de nuestros hijos, al mismo tiempo que con los derechos humanos, educativos, sociales y laborales de la Mujer.
Imagino que a ti también te motiva mucho este tema. Cuéntanos tus experiencias desde tu privilegiado punto de vista de mujer médica en el Puerto de Santa María.
Un abrazo desde Bruselas.
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Amamantar no es obsceno sino generoso, hermoso y gozoso
por Salvador García Bardón, el Domingo, 13 de febrero de 2011 a las 19:22
Lo que más me ha atraído siempre en la gran familia jesuita es su universalismo. A su fundador Ignacio de Loyola le debemos en gran medida la toma de conciencia de que este planeta Tierra es nuestra casa común, que debemos compartir solidariamente todos los humanos.
Renunciando a su vida de cortesano y soldado, bien cumplidos los treinta años, dedicó el resto de su existencia, primero a forjarse espiritual e intelectualmente como apóstol, y luego a fundar y dirigir una pléyade de compañeros apostólicos, particularmente identificados con la misión universalista de Jesús, a los que lanzó a través de todo el mundo para predicar con su palabra y con su ejemplo que “ya no hay judío ni griego ni bárbaro, sino que todos somos uno”.
Fue mérito suyo el privilegiar, en la estrategia apostólica del universalismo jesuita, los caminos recién descubiertos del Nuevo Mundo y los menos conocidos de Asia y África. También lo fue su atención a la educación y a las víctimas de la marginación y de la pobreza.
Jueves, 16 de febrero
Francisco Baena Calvo
Jose Luis Cortés
Salvador García Bardón
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Carmen Guaita
Josemari Lorenzo Amelibia
Desiderio Parrilla Martínez
Juan Fernandez Krohn
Vicente Haya