La ciencia nos afirma que toda la humanidad viene de África. Así que no debemos sorprendernos de que la inmigración africana llame hoy a las puertas de Europa como lo hicieron, antes de que nuestra historia comenzara, nuestros propios ancestros.
La Unión Europea está descubriendo estos días, como ya lo hizo con ocasión del reforzamiento de las fronteras de Ceuta y Melilla, en octubre del 2005, que el drama que estamos contemplando, esta vez con visos de invasión en las islas Canarias, no es algo meramente circunstancial, sino que es el síntoma más llamativo de un cambio estructural.
Como era previsible, la relación entre nuestra familia africana y nosotros mismos, sus herederos europeos, no sólo debe cambiar sino que ya está cambiando estructuralmente. No es justo que en la nueva era de la globalización ya más que iniciada, ellos sigan siendo los familiares pobres, a pesar de sus ingentes riquezas en humanidad y en bienes naturales de todo tipo, mientras que nosotros, como niños consentidos de padres ricos, disfrutamos de todos los caprichos y juguetes de nuestra insolidaria riqueza.
¿Estamos en un recodo de la historia? Para mí no hay duda de ello. Los inmigrantes de hoy nos están recordando que si nuestra propia inmigración, reciente para algunos y atávica para todos, nos resultó benéfica, este beneficio debe favorecer a toda la familia, que sin lugar a dudas es euro-africana. También nos ayudan a recordar que buena parte de nuestros bienes actuales proceden de África como lo saben muy bien nuestros recientes colonizadores. También lo saben, aunque lo ocultan, los actuales neo-colonizadores de los ingentes recursos naturales africanos, ocultación que obedece a que estos bienes, cuyo valor incalculable tiene abierto el apetito de los mayores lobos globales, están hipotecados hoy por nuestros financieros más avaros.
Al releer los artículos que yo escribí en octubre, es muy importante tener en cuenta todas estas verdades, que con frecuencia nos ocultamos a nosotros mismos, unos por falta de cultura y otros por falta de sinceridad. Estas verdades pueden ser resumidas en una frase, que someto a la consideración de unos y otros: Tanto nuestro pasado más remoto como buena parte de nuestro futuro más inmediato están en África.
Martes, 14 de febrero
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Carlos Corral
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes