
Para algunos pueblos la paz se está convirtiendo en una quimera, en algo ideal que, por mucho que pasan los años, no se consigue. La música también puede contribuir a una paz tan buscada y necesitada. La de hoy lo que hace es meditar sobre ella, desde la estética barroca, en una pieza que te traigo íntegra para hoy la disfrutes.

Pensar en la palabra "benedictino" es pensar en los grandes e impresionantes monasterios que llenan Europa, joyas de la arquitectura. Santo Domingo de Silos o San Pedro de Solesmes son, además, centros internacionales de canto gregoriano. Si te digo que nuestra abadía de hoy está en Senegal lo mismo piensas que vas a escuchar cantos de unos pobres monjes que hacen lo que pueden... ¡Nada más lejos de la realidad! Te invito a que viajes al país africano de mano de estos monjes blancos.
Necesarias para nuestro mundo de hoy. Se necesitan campanas, campanarios enteros que proclamen la libertad, que nos traigan la libertad. Vivimos en un mundo en el que a la vez que ganamos libertades en unos aspectos las perdemos en otros, el grito de libertad es unánime. Hay tantos pueblos oprimidos, coartados, secuestradas, tantas voces silenciadas, tantas evidentes injusticias que la libertad se ha convertido en un bien de primera necesidad.


A veces, lo sencillo nos sorprende, nos da nueva vida, nos ilusiona. Tan acostumbrados como estamos a nuestra música "occidental" que cuando escuchamos algo distinto nos cautiva. Si no conoces al grupo que te traigo en esta ocasión estoy convencido de que te gustará tanto como a mí. De verdad, merece la pena detenerse un momento para escuchar a este grupo.
Miércoles, 19 de junio
Carlos F. Barberá
Guillermo Gazanini Espinoza
Alejandro Córdoba
Juan Fernandez Krohn
César Luis Caro
José Alegre
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo