Aeterna Christi Munera

Bach, coral BWV 657

08.07.18 | 06:55. Archivado en Barroco

¡Feliz domingo! Seguimos por este camino que representa esa colección que genéricamente se ha venido a titular como «18 preludios corales de Leipzig». Algunas de las piezas son más largas, otra más breves, algunas más conocidas y otras menos pero todas son una maravilla. El arte de Bach al órgano alcanza a veces tal perfección que parece que las obras no han sido compuestas por una mano humana sino casi divina. Yo creo que el adjetivo de divina le viene a la música de Bach como si de un guante se tratase.

Una vez más vamos a disfrutar de la obra de Johann Sebastian Bach (1685-1750), compositor alemán nacido en Eisenach. Entre los aficionados y estudiosos de la obra del maestro aparecen las llamadas ciudades Bach. Y sobre Eisenach hay quienes afirman que no es una de las ciudades Bach sino que es «la» ciudad Bach. Se discute aún si el lugar de allí que se cita como la casa natal de Bach lo fue en realidad o no. Donde fuese tenemos al pequeño Bach con sus hermanos, muchos de los cuales murieron siendo niños o bebés. Aún se conserva la escuela a la que asistió de niño, cerca de la iglesia de san Jorge en la que fue bautizado. En esos lugares recibió Bach su primera formación musical, seguramente a cargo de miembros de su familia. Y esos lugares, con solo diez añitos, tuvo que abandonarlos debido a que se quedó huérfano de padre y madre, como te he contado varias veces. Las siguientes ciudades Bach está a pocos kilómetros de Eisenach siendo Bach, por tanto, un músico universal de tan local que era.

La maravilla que nos tiene preparada hoy es su Preludio coral Nun danket alle Gott, BWV 657. Está escrito a cuarto partes con la melodía del coral presentado en la voz de soprano en notas largas. Presenta la primera melodía en imitación en dos voces y tras ella entra el cantus firmus. Las otras voces aparecen en forma de fragmentos fugados. La segunda parte discurre en la misma situación. Bach construye así un impresionante canto de acción de gracias, como se alude en el texto. Este himno parece ser que se cantaba en Leipzig cada Viernes Santo una vez que concluía el servicio de la pasión. Bach aquí se acuerda de lo aprendido con Buxtehude y presenta cada frase del coral de forma imitativa.

La partitura de la obra puedes conseguirla aquí (página 32).

La interpretación es de Jeroen de Haan al órgano Aubertin-orgel (1874) de la Église St-Louis-en-l'Ile de París.


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Comentarios
  • Comentario por Fittipaldi 08.07.18 | 22:32

    De lo que escucho me doy cuenta que el órgano Aubertin (1874) de la Église St-Louis-en-l'Ile de París es un instrumento excelente…

    Me gustaría poner un enlace con la ejecución de organista Sietze de Vrie que toca este coral de una forma diferente, más animada, ya que la obra dura “solo” 4:38.

    https://www.youtube.com/watch?v=LTtP6ooWei4

  • Comentario por Fittipaldi 08.07.18 | 22:29

    Una visión plástica del ser divino se realiza ante nosotros y Dios crece bajo nuestros ojos. Después de un oratorio, una cantata o una 'pasión', Dios tiene que existir. De otro modo, toda la música de Bach sería una ilusión desgarradora, por ser ésta demasiado indefinible como para degradarla a un mero goce estético. Qué habrá habido en otros tiempos en los cielos no se sabe. Sólo desde Bach en adelante existe Dios... Y pensar que tantos teólogos y filósofos perdieron sus días y sus noches en la búsqueda de argumento para demostrar su existencia, olvidándo el único argumento valedero: Bach".

    "Si alguien le debe todo a Bach, es sin duda Dios. Sin Bach, Dios quedaría disminuido. Sin Bach, Dios sería un tipo de tercer orden. Bach es la única cosa que te da la impresión de que el universo no es un fracaso. Todo en él es profundo, real, sin teatro".

  • Comentario por Fittipaldi 08.07.18 | 22:23

    Si, Eisenach es una bella ciudad que conserva el ambiente de otros tiempos y es importante en la cultura alemana: allí se desarrolló la lengua de Goethe, en la fortaleza de Wartburg Lutero tradujo la Biblia…
    La melodía de este coral es de Johann Crüger (data del año 1648) y me parece que Bach la utiliza solo una vez en sus obras para órgano.

    A propósito de lo escribes José - “El arte de Bach al órgano alcanza a veces tal perfección que parece que las obras no han sido compuestas por una mano humana sino casi divina. Yo creo que el adjetivo de divina le viene a la música de Bach como si de un guante se tratase” - voy a citar al escritor y filósofo rumano Emil Cioran, gran admirador de Johann Sebastian Bach (aunque me parece de haberlo hecho en otra ocasión), pero por qué no repetirlo otra vez: "Cuando escuchamos a Bach, vemos cómo Dios germina. Pues su música es generadora de divinidad. Una visión plástica del ser divino se realiza ante nosotros y Dios crece bajo nu...

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