LA AUSENCIA Y LA SOLEDAD

La soledad es la ausencia y la ausencia la soledad. La RAE define a la soledad en un sentido, “Pesar y melancolía que se siente por la ausencia, muerte ó perdida de alguien ó de algo”.
No cabe mejor reflexión en el día de los Santos. Siempre me ha gustado el 1 de Noviembre y nuestra tradición de esta época del año. Leer u oír ” El Tenorio”, comer castañas asadas, el tostón e ir a los cementerios a recordar a nuestros seres queridos, perdidos en la muerte aislada.

Siento una cierta lejanía y distancia a cerca de “Halloween” tan de moda en nuestro País, en estos tiempos en que nos gusta importar tradiciones ajenas, como si estos “mamarrachos anglosajones (que diría D. Manuel Martín Ferran) tuvieran algo con ver con nuestra marca hispana. Prefiero, la austeridad castellana llevar unas flores al cementerio, limpiar las tumbas, nichos o mausoleos, dejar el recinto lleno de flores en recuerdo de nuestras ausencias. Y la novia cadáver, las calaveras y los esqueletos para ellos, para los anglosajones de pro (aunque en origen y sin Hollywood de por medio, la fiesta es Celta y posiblemente más bella que los adefesios actuales).

Nuestro Don Juan termina diciendo así: ¡Clemente Dios, gloria a Ti!/ Mañana a los sevillanos/ aterrará el creer que a manos/ de mis víctimas caí./Mas es justo: quede aquí/al universo notorio/ pues me abre el purgatorio/un punto de penitencia/ es el Dios de penitencia/ es el Dios de la clemencia./ El dios es Don Juan Tenorio.

Y como a los clásicos siempre hay que volver, para no morir de inanición cultural, terminemos con Jorge Manrique ( 1.440-1479) : Recuerde el alma dormida/avive el seso y despierte/contemplando/como se pasa la vida/como se viene la muerte/ tan callando./ Cuan Presto se va el placer/como, después de acordada/ da dolor./ Como a nuestro parecer/ cualquier tiempo pasado/ fue mejor… En estas “Coplas a la muerte de su padre”, el autor hace mas de cinco siglos, nos resumió la ausencia y la soledad de aquesta manera:
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en el mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
Y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Y esta belleza , se escribió en el siglo XV, por un Español ilustre, apareciendo en estas “coplas” toda la sabiduría del momento: Tempus Fugit; Homo Viator; Vita Flumen; La muerte iguala a ricos y pobres, en fin Vanitas Vanitatis. Buenas tardes y buena suerte

pensamiento

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