
Siento llevarle hoy la contraria a Kobe Bryant cuando dijo: "No ganas la plata, pierdes el oro". Pero así da gusto perder. Jugando al Baloncesto, sin especulaciones ni experimentos de ningún tipo, jugando los mejores al mejor nivel, un "toma y daca" continuo de canastas; choques; piques para dirimir quién es el mejor. A pesar de los contratiempos y de los altibajos durante el torneo, la selección española ha ofrecido su verdadera cara en la final olímpica. Consiguiendo con ello poner nerviosos a unos norteamericanos que traían la medalla colgada desde EE.UU., pero que hoy no han tenido tiempo para sus florituras y excentricidades, ya que España no le dejó. Pero al final, el mayor acierto en el tiro de tres puntos (siempre fue y será nuestro talón de Aquiles) nos impidió soñar más alto, teniéndonos que conformar con una medalla de plata, que a muchos le sabe a oro.
Una de cal y otra de arena: no me han gustado las declaraciones de algunos de nuestros jugadores tras el encuentro, achacándole la culpa de la derrota a los árbitros, aunque fuera verdad opino que deberían callárselo, porque el equipo ha cumplido y de sobra; el buen gesto de José Luis Sáez, presidente de la FEB, dedicándole el éxito logrado a los fallecidos del accidente de Barajas. Chapó José Luis.
Normalmente en las citas importantes se dice que un equipo tiene un "mal día"; ahora podría aplicarse también el tener un "día bueno". Ya que nuestra selección, a pesar de estar ya en la final del domingo ante EE.UU. no ha jugado ningún día al nivel que nos tenía acostumbrados en la era "Pepu". Muchos pensarán: o los demás son demasiado malos, o nosotros demasiado buenos (o un poquito de ambas), lo cierto es que en un partido gris y trabado, España ha vencido a Lituania gracias a un espléndido último cuarto (ya pasó ante China) donde consiguieron anotar 29 puntos. El domingo toca madrugar (8:30 horas), para ver el enfrentamiento entre las dos potencias del baloncesto mundial: España y EE.UU. Que gane la mejor.
Quienes hayan visto el partido, habrán recordado ese "síntoma" que la selección española de baloncesto nos tuvo acostumbrados en el último Mundobasket. Esa superioridad pasmosa sobre el rival convertida en victorias casi sin esfuerzo, y lo más importante, el colocarse en semifinales de unos JJ.OO. sin despeinarse. Pero todo ello sólo puede ser gracias a una concentración sublime desde el primer minuto de encuentro. A ello, y a las terribles ganas que tienen estos doce chicos, que esta vez, sí nos lo han vuelto a demostrar. Lo de Croacia ha sido un paseo, veremos el viernes ante Lituania.
Incluso jugando al ritmo que nos interesaba durante tres cuartas partes del encuentro y frente a la defensa zonal de "Aíto", la selección de Estados Unidos fue terriblemente superior a la española. Quien paradójicamente, esta vez sí empezó enchufada el encuentro, que parecía que iba a ser un "toma y daca" continuo. Pero con las rotaciones se acabó el sueño. Los jugadores de banquillo españoles bajaron demasiado el nivel, ante una selección norteamericana, que sencillamente, lo bordó.
Tras un inicio de encuentro desastroso con 5 puntos en 7 minutos, el conjunto de "Aíto" encontraba la fórmula para doblegar a la Alemania de Dirk Nowitzki, ya en el tercer cuarto, gracias a cuatro acciones positivas seguidas. Muy negativa sin embargo, la pasividad con la que volvió a salir la selección española. Para contrarrestarlo, la gran defensa realizada conjuntamente sobre el crack alemán y la resurrección deportiva de un hombre como Garbajosa. El siguiente rival será Estados Unidos, quienes seguramente no nos permitan otra "empanada" de esta magnitud.
España ha sudado tinta china para vencer al equipo anfitrión. Los chicos de "Aíto" han necesitado una remontada espectacular en el último cuarto y una prórroga para vencer al mismo equipo que EE.UU. apabulló en la primera jornada en cinco minutos. Para ello, Pau Gasol, que suele despertar más tarde en este tipo de torneos, se ha visto obligado a hacerlo en el segundo día de competición. Me preocupa en exceso el tema de los bases en España, donde Ricky fue el único acertado, pero sólo en la defensa; y el juego exterior en general, excepto Rudy Fernández, que ha demostrado que está a otro nivel. Lo importante es que al final se solucionó la papeleta y estamos con dos victorias.
La España de "Aíto" García Reneses tiene una nueva táctica para ganar los partidos. Consiste en jugar a ralentí durante la primera parte, y dar cierta confianza a sus rivales, para así "destrozarles" en la segunda mitad. Lo ha estado haciendo durante todos los partidos de preparación, y esta mañana, en el primer encuentro oficial y serio, lo ha vuelto a hacer. Lo que más me ha gustado, la entidad del rival que hemos tenido para comenzar, y comprobar de manera oficial que "el sistema Aíto" por lo pronto... funciona.
Mañana comienza la competición masculina de baloncesto en los Juegos Olímpicos de Pekín. España se enfrentará en su debut a Grecia. Recordad que la última vez que lo hicimos, éramos campeones del mundo y "Pepu" Hernández era el seleccionador. Pero el pasado, pasado está. Ahora Aíto es quien manda y las pocas cosas que han cambiado han sido a mejor. Al igual que Grecia, que tras un preolímpico esperanzador parece que comienzan a dejar de ser la sombra de lo que fueron. ¡Que comience el espectáculo!
Sábado, 21 de noviembre
Ignacio Pablo Cerdán
Daniel Sánchez Jiménez
Deportes
Antonio Gómez-Guillamón Buendía
Carlos Iglesias Castrillón
David Llada| Noviembre 2009 | ||||||
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