La "triste" enfermedad que te obliga a ganar
22.08.07 @ 12:57:38. Archivado en Crónicas, Eurobasket Madrid 2007

A pesar de haber mejorado en el juego desplegado tras los dos encuentros ante Lituania, la selección española de baloncesto volvió a “empanarse” ante una República Checa más débil aún de lo que parecía. Pero este equipo tiene algo, una patología que le obliga a ganar, no sabe hacer otra cosa. En cuanto cambias de canal o vas a prepararte la cena se han despegado de 15 puntos, y de ahí hasta el final lo más emocionante son las simpáticas apuestas de “Itu”. Lo que hace el aburrimiento… el aburrimiento de ganar siempre.
La selección no es que despegara ni despega dudas, para la mayoría (donde me incluyo) sigue siendo la gran favorita para llevarse el Eurobasket (y sin despeinarse), otra cosa es la manera de conseguirlo.
En los dos partidos frente a la Lituania de Jasikevicius, la selección volvió a exhibir el juego que le caracteriza, con una defensa agobiante sin faltas y transiciones rápidas. Además, era el primer encuentro ante un rival de cierto caché (aunque venido a menos), que curiosamente resucitó anoche ante Eslovenia, con un partidazo.
Anoche también, pero en Castellón, nos enfrentábamos a un rival un escalón por debajo de los lituanos: la República Checa. Aunque los partidos previos preveían que los checos ofrecerían algo más, dejaron mucho que desear. Sólamente el ala-pívot Benda dio buenas sensaciones. Por cierto, Jiri Welsch horrible.
Pero vamos a lo que nos concierne, nuestra selección. Volvió a sufrir los mismos síntomas que en los partidos frente a Venezuela y Portugal. Una defensa muy blanda, prácticamente sin contactos ni faltas; ritmo de juego lento; escaso movimiento de balón… Aunque la nota positiva (y discordante) de los primeros minutos eran los 8 puntos de Pau Gasol.
El resultado del juego espeso de la selección, pues un marcador apretado durante los dos primeros cuartos, donde llegamos incluso a estar por debajo por instantes. Eso sí, nadie se inmutaba salvo Pepu, porque sabíamos que este partido se acabaría ganando. Pero Pepu antes de ganar, quiere jugar bien, al estilo “Pepu”.
A la reanudación sucedió lo de siempre, te levantas a prepararte algo de cenar mientras sigues escuchando a Andrés Montes de fondo “hablando de toros”… y vuelves con la cena lista pero con el marcador disparado a favor de los nuestros.
Mi diagnóstico: la selección sufre una enfermedad benévola que les obliga a ganar cada partido. Además, la enfermedad se agrava cada vez más, ya que las victorias son por una diferencia abultada cada vez mayor.
El virus: se llama Pepu Hernández. Un entrenador que sabe qué hacer en cada momento del partido, antes y después. Casi nunca se equivoca, como los genios. No tiene antídoto.
Hoy no nos enfrentamos a Grecia como muchos creerán, sino contra la Alemania de Nowitzki. Gran partido seguro, lo que las laSexta nos obligará a trasnochar (menos mal que mañana libro), ya que ofrecen el partido en diferido. Aparentemente con la excusa que así no rivalizaremos con el fútbol (que se disputa con 60 minutos de antelación al baloncesto), en pleno “Prime Time”, pienso que se equivocan (a lo mejor no). El que no se equivoca es Pepu, y van 23 aciertos…
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Pepu es muy grande.
Un saludo!
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José J. Villaluenga
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