(PD).- Uno pensaba que los sectores que más han cambiado eran la banca, las agencias de viajes y la búsqueda de empleo. Sin embargo hay un sector que se ha visto afectado brutalmente y que a veces no se menciona (o quizá no en voz alta): el del porno.
Y no sólo porque el canal de distribución haya cambiado, eso también ha sucedido (o está sucediendo, porque la industria se resiste) con la música, sino porque el producto en sí es ahora completamente diferente.
Si el porno era antes de Internet un producto que se adquiría en videoclubs y a cambio de un alquiler o venta se obtenía una película de una duración similar a la de una película convencional y rodada de una forma profesional.
En cambio ahora proliferan las webs donde la gente sube sus propios vídeos porno, rodados en casa, y los publica de forma completamente gratuita.
Esto ha impactado y negativamente a la industria de una forma muy dura. Pues bien, a pesar de eso y como subraya A.R. en El País, la Red está en deuda con el negocio del sexo; o al menos le debe, en parte, ser lo que es o así lo considera la revista PcWorld, que publica un reportaje en el que analiza lo bueno y lo malo que los internautas deben al porno.
En el lado positivo, la revista destaca la implementación de los sistemas de pago on line, que fueron puestos en marcha y perfeccionados para permitir abonar determinados servicios con la tarjeta de crédito en páginas de dudosa reputación.
Otro de los puntos que destaca PcWorld es el vídeo en streaming, es decir, que no hace falta descargar un contenido al ordenador para verlo, sino que se puede consumir "en directo".
También la videoconferencia, de la mano de la banda ancha (tanto en casa como móvil), le debe su expansión a la industria del porno, que, de paso, contribuyó a perfeccionar la optimización del tráfico. Casi nada.
En el lado malo: el spam, los virus y programas maliciosos en general, ... y Paris Hilton y su famoso vídeo.
Los comentarios para este post están cerrados.
A mi me parece que comprar o alquilar videos o dvd´s pornos es poco ético, mas que nada poruqe el sexo se ejercita en el cerebro, en la imaginación. Teniendo internet puedes visitar páginas de sexo mas o menos esplícito y es mejor. Puedes grabar en el disco duro algun video sugerente, etc. Incluso el sexo virtual puede ser interesante y no corres peligro de enfermedad. Además un sujeto maduro no necesita de sex-shop's ni demás para tener vida sexual, si tiene pareja, y nada mejor que hombre-mujer. Lo que pasa es que hay personas que no tienen fácil el acceso a contactos sexuales y han de pagar.
Yo detesto revistas con imágenes porno y no compraria ni videos ni publicaciones de este tipo.
La web es la solución.
Miércoles, 23 de mayo
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Jaime Rodriguez
Antonio Pérez Henares
Miguel Ángel Violán
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez