24/7

¿Por qué nos fascina la pornopolítica?

30.09.08 | 18:02. Archivado en tv

(PD).-Hermannn Tertsch escribe una ácida columna sobre pornopolítica y telebasura criticando a los periodistas que se suman al espectáculo. Pero, ¿acaso es lícito que la prensa escrita se ensañe con programas de éxito como La Noria cuando la prensa de papel, lejos de ignorar lo que sucede en los platós, lo utilice en beneficio propio? ¿Qué es lo que tiene la pornopolítica que todos le adoran? ¿Donde termina la información y comienza el show business?

Según Tersch, es un problema "de ignorancia y catadura moral" donde medios, supuestamente dedicados a la información, anestesian al personal con cargadas dosis de virulento amarillismo. Es la nueva "pornografía intelectual socialista", donde los periodistas "bailan, insultan y mienten con total impunidad". Pero el negocio no lo hacen sólo las televisiones. María Antonia Iglesias, Fernando Garea, Carmen Rigalt, Isabel San Sebastián, y toda una legión de periodistas pontifican en las tertulias de televisión, la mayoría de ellos, respetables plumas de la prensa escrita que cobran jugosas sumas de dinero por ir a las tertulias.


Hablamos -como ya habrán imaginado- de los "tertulianos", una especie protegida de periodista que cobra un promedio de 600 euros por debate de televisión y se lleva una media de 300 si la discusión tienen lugar en la radio.

El minuto, a 200 euros

Las gratificaciones por participar en tertulias, actualmente, rondan los 100 euros/programa en emisoras de radio medianas (Intereconomía, por ejemplo), 300 en una de las grandes (Ser, Cope, Onda Cero, RNE), y unos 600 euros si la tertulia es en televisión.

Si tenemos en cuenta que las intervenciones de algunos de estos periodistas no suman en el conjunto del programa más de 180 segundos, hay despabilados que sacan por minuto de charla hasta 200 euros.

Estas cifras engordan o adelgazan ligeramente si quien paga es el medio de comunicación o la productora del programa (que es cuando el dinero engorda), y también influye el hecho de contar con un contrato de exclusividad o participar por libre.

Pudimos comprobar en el affaire de las filtraciones de Maleni el morbo que había en ver el vídeo del accidente. El País se adelantó a todos, y mientras los familiares de las víctimas no soportaban ver la llamarada del accidente que se devoró a sus familiares, los medios clonaban el vídeo en tiempo récord. Pornopolítica que no se diferencia en nada de la procacidad de entre pierna que vemos en los clasificados del sexo de la prensa escrita.


¿Es la telebasura y la pornografía informativa una forma sutil de hacer política en tiempos de crisis? Tersch no lo duda:

La basura mentirosa y amarillista rezuma de la inmensa mayoría de medios volcados en la difusión de la pornografía intelectual socialista. Y sus periodistas bailan, insultan y mienten con alegría e impunidad.

Pero quizá la cuestión vaya por otro lado: en cómo la información ha pasado a ser espectáculo. Y en como el periodismo escrito se ha sumado al circo mediático con un discurso deontológico hipócrita contra la televisión.

ENLACES RELACIONADOS

El País y Filtraciones Maleni S.A.
Maleni, de gira por los medios afines
Y Mercedes Mila se quedó de piedra...

Telecinco estrena «Gran Hermano»... y van 10
El zapping caradura de La Sexta está en peligro de extinción... judicial
Fomento admite que filtró una cinta para probar que la ministra no mintió
Pilar Rahola: "Ni la izquierda es tan buena, ni la derecha tan mala"


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Miércoles, 26 de junio

    BUSCAR

    Hemeroteca

    Junio 2019
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
         12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930