
(PD).- Los españoles son los que más discuten por la posesión del mando a distancia. De hecho, el 46% señala que el control del mando a distancia es el detonante de una de cada cuatro discusiones de pareja, una razón que, en menor medida, también reconocen en sus peleas domésticas británicos (27%) e italianos (26%).
Los cálculos son resultado de un estudio realizado por la consultora TNS NIPO para Philips, según el cual son las mujeres españolas quienes se muestran más posesivas con el mando que los hombres: el 46% es importante tenerlo en su poder, mientras que sólo el 19% de los varones lo consideran relevante.
El de la 'tele', el del DVD, el del equipo de música... Siete de cada 10 hogares españoles tiene más de cuatro mandos a distancia, lo que le sitúa por delante de los franceses (62%), daneses (62%), alemanes (59%) e Italianos (57%).
La cifra patria no extraña cuando se sabe que los españoles son los europeos que dan más importancia al hecho de poseer el mando. Un 72% lo considera así seguido muy cerca por los franceses (66%) e italianos (49%).
Por el contrario, los escandinavos muestran una mayor indeferencia: un 46% de los daneses y un 33% de los suecos afirman que esta cuestión carece de interés para ellos.
Según el director de Periféricos y Accesorios de Philips Consumer Electronics, Eric Spelt, "uno de los aspectos llamativos del estudio es que las personas tienen un vínculo emocional con sus mandos a distancia. Ante el protagonismo que los mandos tienen resulta fundamental que estén bien diseñados, sean fáciles de usar y mejoren el entretenimiento en casa".
Así, un porcentaje alto de españoles, un 69%, querría cambiar los mandos a distancia de su hogar por un único mando universal, algo que también opinan el 65% de los italianos y el 61% de los italianos. Y es que el 20% de los encuestados considera que los mandos son difíciles de usar.
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6 comentarios
Con lo facil que es poner dos televisiones planas en V y asi cada uno ve lo que quiera.Porque para hacer el amor no hace falta la tele.
Pero, a pesar de todos echar mano en cuanto pueden a fetiches y talismanes, los supersticiosos italianos acaban de recibir un duro golpe. Una patada en los huevos, para ser más exactos. Porque una de los más arraigados y supuestamente efectivos conjuros contra la mala suerte acaba de ser prohibido, por orden nada menos que del Tribunal Supremo. Nos referimos a esa costumbre tan italiana de tocarse los genitales para espantar la mala estrella. Eso que cualquier conductor de coches fúnebres que se precie hace nada más ponerse al volante de su vehículo, y que muchos otros repiten al paso del automóvil con el féretro. Para entendernos: la versión italiana del hábito español de cruzar los dedos, sólo que bastante más grotesco de presenciar.
Es verdad que eso de que los tíos se toquen sus atributos en público es algo que cada vez está peor visto, pero aún así se sigue practicando. Aunque desde hace unos días quien se aventure a hacerlo se arriesga a incurrir en un delito y a ser...
Una propuesta para los grandes fabricantes: en vez de ir hacia el mando universal, en España necesitamos dos mandos por "electrodoméstico" con todas las funcionalidades en cada uno de ellos, salvo veto de un programa por el mando de la "otra parte contratante".
¡Con un límite de vetos para cada mando y dos mandos por tv, quizá solucionemos un 25% de las crisis matrimoniales! Bromas aparte, todos deberíamos dejar la soberbia en la criba, tras analizar las causas de nuestros "graves disgustos familiares" y darles la importancia que tienen (normalmente ninguna).
El mando de la tele provoca una de cada cuatro peleas en casa
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La culpa la tiene ZP que ha roto españa (coño)
Exactamente lo que dice Paulichen
y las otras 3 de cada 4 por el mando del marido...
Lunes, 6 de julio
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