(PD).- La frase es de Tony Blair. La pronunció el pasado martes, en el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, y ha sucitado una enconada polémica tanto en el interior como el exterior de la profesión. José Antonio Zarazalejos, director de ABC, reflexiona sobre del asunto en la Tercera de su periódico y por su indudable interés para todos, nos hacemos eco de lo esencial de su artículo.
Tony Blair, sobre un esqueleto político muy meritorio, fue también una gran -extraordinaria, diría yo- creación mediática.
El premier británico llegó a fascinar a los periodistas y a los editores porque reunía todo un conjunto de atributos personales y profesionales que encajaban como anillo al dedo en lo que los profesionales de la información venimos en denominar «una buena historia».
El desgaste que produce el ejercicio del poder -muy corrosivo en el caso de Blair por su implicación en decisiones muy impopulares como la invasión de Irak y episodios de corrupción en el Partido Laborista- ha dejado al personaje situado en una perspectiva distinta, despojada del cortejo de circunstancias que le aureolaban como una apuesta mediática segura.
Blair y los medios se han utilizado de modo recíproco. Uno y otros han entrado en ese juego a menudo peligroso del compadreo, la empatía coyuntural y el achicamiento de las distancias sanitarias, siempre aconsejables entre esos ámbitos, lo que irremediablemente ha conducido a la hostilidad y, por parte del jefe del Gobierno británico, a un análisis del sector de la comunicación excesivo en su expresión aunque no desacertado en cuanto al fondo de la cuestión.
Su intervención en el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, que se produjo en la sede de la agencia británica en Canary Wharf de Londres el pasado martes, ha provocado un debate que era el que buscaba el primer ministro británico al sostener que los periodistas son -somos- «como bestias salvajes, haciendo añicos a la gente y a su reputación».
Extraída esta expresión de su contexto, resulta infamante; pero adquiere cierto sentido -siempre que se considere una metáfora en cualquier caso hiriente-si se inserta en otras consideraciones atinadas de Blair tales como que «el escándalo y la controversia derrotan al periodismo ordinario» o que «todo es triunfo o derrota, ya no hay grises, sólo blanco y negro».
Esto último es cierto porque lo que ha sobrevenido es una competencia feroz compatible -por desgracia- con una alarmante desprofesionalización en los medios -que afecta tanto a periodistas como a editores-, de suerte que esta liza sin cuartel, sin reglas de compromiso, ha reducido, en palabras del dirigente laborista, «la capacidad de los medios para tomar las decisiones correctas».
Esta es la clave de la cuestión: el turbión mediático se ha llevado por delante -o amenaza hacerlo- el acervo de intangibles que connotan la información y la opinión publicada, es decir, la ecuanimidad, el rigor y la solvencia. De manera que -siguiendo a Tony Blair- «la relación entre la vida pública y los medios está dañada de manera que exige una reparación», afirmación que apostilló con otra, incómoda para la profesión pero también cierta, según la cual «la confianza en los periodistas no es mucho mayor que la que hay en los políticos», para sostener después que «existe un deseo de imparcialidad, un mercado para informar de forma seria y equilibrada».
¿Cómo podría resolverse esta distorsionada situación? Blair contesta: «el cambio no puede ser impulsado por los políticos, sino por los propios medios».
Blair ha denunciado lo que el maestro Kapuscinski escribió y describió con una sinceridad arrolladora hace sólo unos años -en 2004- en Oviedo con ocasión de la entrega del premio Príncipe de Asturias.
El reportero polaco dijo entonces que «junto a la palabra journalist funciona la expresión media worker. Y viceversa. Un media worker puede ser hoy presentador de telediario, mañana portavoz del gobierno, pasado mañana corredor de Bolsa y al cabo de dos días convertirse en director de una fábrica o de una multinacional petrolera.
Para él -seguía el ya fallecido periodista- este trabajo no tiene nada que ver con conceptos como deber social u obligación ética. Lo suyo es vender un producto, como cualquier otro trabajador de servicios, que constituye la parte de león -y cada vez más numerosa- de las profesiones existentes en el mundo desarrollado».
La lucidez de Kapuscinski le ha hecho merecedor de la admiración de la profesión periodística, pero no ha provocado corrientes internas -nacionales e internacionales- que reparen el desastre en el que podría incurrir el universo de valores cívicos si los periódicos de calidad no enderezan el rumbo.
Volver a tomar el norte consiste, básicamente, en considerar que el destinatario de la obra intelectual -así puede definirse un diario de calidad- no es el mercado, sino la sociedad.
Somos los periodistas -con editores profesionales y no con «businessmen a los que nos les importa que la noticia sea verdadera, importante o valiosa sino que sea atractiva», según el ya citado Kapuscinski- los que debemos negarnos a transformar la naturaleza de nuestra función.
El mercado se está sobreponiendo a la sociedad. El mercado reclama audiencias altas y rentabilidad publicitaria; la sociedad, referencias solventes y debates de principios, criterios y valores.
El mercado desea divertimiento, morbo y escabrosidades -eso que se llama atractibilidad informativa-, pero la sociedad exige el respeto a los procesos de reflexión, la preservación de las libertades colectivas e individuales y la reivindicación de un sistema de convivencia con derecho, si el caso fuere, al aburrimiento, a la rutina democrática, tan saludable, por otra parte, para la estabilidad general.
La espectacularización de la noticia -que es lo que requiere el mercado, pero no la sociedad- sugiere machaconamente una mentira con el propósito de convertirla en una verdad: que los periodistas formamos parte de una especie de farándula de la que se esperan emociones y sensaciones fuertes y un permanente servicio a las visceralidades ciudadanas, pero no rigor, ni ecuanimidad, ni responsabilidad.
La lógica del mercado no es la lógica de la sociedad. Las «bestias salvajes» -los periodistas en metáfora hiperbólica de Tony Blair-responden a la primera, pero no a la segunda que es en la que debe anclarse el periodismo de calidad, consciente de su propia misión en la que no siempre, sino todo lo contrario, se superpone lo mercantil sobre lo cívico.
Cada medio -y me refiero de forma especial a los periódicos y los espacios informativos de los audiovisuales, así como al periodismo digital- se va a enfrentar a un dilema: el de retratarse en su verdadera naturaleza: sensacionalista o rigurosa; arbitraria o solvente; frívola o irresponsable.
Y esta opción no es una cuestión sólo británica planteada en términos rotundos por el dimisionario Blair.
Comienza a ser un debate occidental que encuentra en España un escenario en el que esa «reparación» que merecería la sociedad dispuesta a consumir seriedad y equilibrio es más necesaria que en otros lugares.
Porque la prensa española sí se preguntaba hace treinta años -durante esa Transición reivindicada por el Rey el pasado jueves en el Congreso de los Diputados-sobre la verdad y la mentira; sí se cuestionaba acerca de sus responsabilidades y obligaciones; sí se atenía a unas reglas de compromiso que ahora se han volatilizado contribuyendo a la banalización general que padece la convivencia española que se materializa en graves imposturas, enormes mentiras y simulaciones.
Lo denuncia -vuelvo a él- Kapuscinski al sostener que «el peligro consiste enque los medios -convertidos en un auténtico poder- han dejado de dedicarse exclusivamente a la información para fijarse un objetivo mucho más ambicioso: crear la realidad». Y es verdad que algunas realidades virtuales hacen más daño que las auténticas. Por eso, Tony Blair no se ha confundido sino en el empleo de los términos.
Desde luego, no en el diagnóstico.
BUENO QUÉ SE PUEDE ESPERAR DE LO QUE DICEN LOS PERIODISTAS PROFESIONALES, SI LO QUE HACEN EL 99% DE ELLOS SON FALSARIOS QUE ESCRIBEN PURA BAZOFIA LITERARIA.
SIN NINGUNA MORAL, ETICA NI MUCHO MENOS DEONTOLOGIA PROFESIONAL.
EL DIA QUE ESOS SUJETOS TENGAN CONCIENCIA PROFESIONA Y HUMANA SERÁN LEÍDOS CON UN MAYOR RAZONAMIENTO LOGICO LO QUE ELLOS EXPRESEN Y POR TANTO TENDREMOS UN MUNDO MEJOR.
CESAR BENAVIDES CAVERO
Instituto Peruano de Criminalistica y Pericias
Vale, de acuerdo, mi nivel intelectual y cognitivo es bajo, pero me gustaría que alguien me explicara que es una guerra legal y cual es la diferencia con una ilegal.
A fuerza de tanto repetir la expresión como loros algunos se han creído el término.
Sabéis sacar datos de una agencia o una base de datos, o mil euros o paro, algunos un poco más y van a la "voz de su amo". Reverté, que sabe hacer oraciones gramáticales, que expresan pensamientos, ideas, concatenaciones, ironías, etc. unido a su independencia y desprecio a la "chusma" de consignas sea en el Pais, El Mundo o los otros que intentan salir de los números rojos. Muy poco éticos y poco creibles os habéis vuelto, creo que es la ESo o el BUP, el citado Reverter, viene del bachiller. Abandona el tono del artículo de estar por encima del bien y del mal. Sin conocerte, currito, jóven, iletrado, presuntuoso, e inepto ¿Algo más?
pchhh pa mi viva el aleti pero........... me temo que este año europa como que tampoco.
con el jefe practica la autodefensa modo lorena bobbitt, no molestara mas, exito garantizado.
el terrorismo etarra no tiene vuelta atras, no hay remedio te envian donde no vuelve nadie, creo que hay unas "sutiles" diferencias ¿no crees hector?.
ah aunque soy del atletico FELICIDADES A LOS MADRIDISTAS. HABEIS GANADO LA LIGA.
Cuando hablamos de terrorismo todos nos sentimos muy buenos porque los malos son los de ETA y los demas somos de puta madre. Ojo que no quiero quitarle hierro a lo que hacen los violentos, todo lo contrario, lo que digo es que vamos a tener que darles ejemplo y a demostrarles que los demas somos realmente justos. Venga, no te endades, Kalikatres. Viva España y Euskalerria, coño
Debes pensarlo mejor, Kalikatres, no quiero enumerarte todos los casos en los que ejercemos el terrorismo cada día. Ya me dirás a como hay que llamarle a un tio que te amenaza con el despido sino se la chupas, sirva este jemplo, coño.
viendo la prensa rosa tanto la escrita como la televisada, pues es verdad.
rusbel si los politicos no estuvieran blindados, estarian todos en la carcel, cuando digo todos es que son todo, no se salva ni dios, ellos lo saben y por eso lo primero que hacen son leyes para ser inmunes y lo segundo y no menos importante es subirse el sueldo por unanimidad hector el que tu te consideres terrorista no significa que los demas lo seamos, eso si es un acto de honradez que reconozcas lo que eres pero............ no me incluyas en tu tribu majete.
Comentario por RUSBEL 17.06.07 | 17:51
Creo que deberismos usar el término terrorismo con un poco más de propiedad y no acolorarnos tanto. Conviene que seamos más tolerantes. Terrorista es todo aquel individuo o grupo humano que ejerce el terror. En este sentido apartes de los de ETA somos todos los demas, que no somos pocos.
FIJAROS bien en nuestra sociedad todo el mundo hace uso del terror de alguna manera para lograr sus objetivos, con lo cual no podemos hablar de grupos terrorristas sino de UNA SOCIEDAD TERRORISTA.
Besitos.
PUES SI TONY BLAIR, LLAMA A LA PRENSA: BESTIAS SALVAJES"
QUE TENDRIA QUE DECIR LES
EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, JOSE LUIS RODRIGUEZ ZAPATERO.
LO DIRE YO:
A TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACION DE ESPAÑA.LOS PERIODISTAS HOY EN DÍA EN ESPAÑA, SON UNOS TERRORISTAS EN POTENCIA…
Y LA JUSTICIA DEVERIA DE PONERLES, LAS LEYES SOBRE LA MESA Y HACERSELAS TRAGAR A MAS DE UNO.
ESTOS CAUSANTES INTELECTUALES DEL DESORDE MENTAL QUE A MUCHOS ESTA CAUSANDO SUS COMENTARIOS DE JUZGADO DE GUARDIA CONTRA LAS INSTITUCIONES QUE GOBIERNAN NUESTRO PAIS Y CONTRA NUESTRA CARTA MAGNA. DEVERIAN DE HACERLES PRESENTAR ANTE LOS JUZGADOS DE GUARDIA Y QUE PAGARAN SUS ATROPELIAS CONTRA LA CONSTITUCION Y LA FALTA DE RESPETO QUE TIENEN A LOS LECTORES Y OYENTES Y EN GENERAL AL PUEBLO ESPAÑOL… AL IGUAL QUE A LA CORONA.
ES LA PURA VERDAD... VERGUENZA LES DEBERIA DE DAR.
Choni Bleer, el amigo de Ansar (como diría éste). Tal para cual.
Los periodistas son los cachorros de los dueños de los medios, y ellos son asalariados, es decir vende y defienden al amo que le da trabajo, son fieles perros de sus dueños.
En Venezuela los periodistas vende al mejor postor de la oposicion sus servicios, puede ser las emisoras de radio o a las estaciones de Television, pero ellos se mueren por estar en la lista de la embajada de EEUU, para ir a hacer un curso, y si lo aprueba, queda como agente colaborador de la CIA, por ello recibe una asignacion anual, por los servicios prestado en tiempo de paz, en caso de guerra, pasa hacer agente en servicio activo de la CIA, (caso irak).
Hoy dia en el periodismo se vale todo, desde divulgar noticias falsas hasta repetir una noticia entre las agencia de noticias hasta hacerla verdad, cambiarle la imagen a una persona, que sea desonesta y hacerla ver por el publico como bueno de la sociedad
Tony tiene toda la razón, hace dos meses estuve en londres y escuchando la radio sintonicé una emisora de la iglesia anglicana llamada de The Coppe y a un comunicador llamado frederyk jomeiniz thesaints al cual le vendría mejor el apelativo de "bestia parda", y pensé, menos más que en españa nunca tendría cabida un difamador de esa calaña
Lamentablemente hay pocos periodistas creibles.Tenemos el grupo Prisa cuya única obsesión es perjudicar al PP, la verdad es lo de menos.Hay otros ejemplos, pero este es el más destacable.
Ayer a las 19.30 de la tarde han detenido para llevarlos a la carcel a candido y a Morala en Gijón. Son dos sindicalistas que meten en la carcel tres años por defender el trabajo del astillero de gijón, el cual quieren desaparecer para especular con viviendas
Es evidente que hay periodistas que se comportan como "bestias salvajes". En España tenemos claros ejemplos. En España tenmos periodistas que son expertos en retorcer la realidad para servir a los intereses de sus políticos preferidos, incluso a los intereses mas asquerosos.
Esto ocurre en todas las profesiones, bueno, en unas más que otras.
Martes, 10 de noviembre
Miguel Ángel Violán
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
El Espacio del Dircom
Jaime Rodriguez
José Antonio Piñero
Casimiro López González
Rolando Rodrich
Juan Cruz Osta
Mercedes Guiot