
Al igual que la mayoría de las personas no quieren conocer cómo y con qué se ha elaborado la salchica del perrito caliente que están masticando, muchos tampoco quieren realmente saber cómo los periodistas han elaborado esos grandes artículos usando fuentes anónimas y gracias a contactos dudosos.
Ese es el planteamiento de un interesante artículo publicado este verano por New York Magazine titulado Welcome to the Sausage Factory (Bienvenido a la fábrica de salchichas).
El artículo mueve a la reflexión sobre el peligro del uso de las llamadas "fuentes anónimas" y tras las que la mayoría de las veces se esconde la propia imaginación del reportero o la fantasía de la propia fuente engordaba por saberse anónima.
Escribe Kurt Andersen, autor del texto, arranca así:
"In general, discussions of ethics in journalism make me want to reach for my revolver." (En general, las discusiones sobre la ética del Periodismo me hace querer ir a buscar mi revólver)
Un artículo muy recomendable no sólo para aspirantes a periodista, sino para los muchos que ya ejercen la profesión y para quienes el uso y abuso de las fuentes anónimas se ha convertido en un vicio.
Jueves, 17 de mayo
Miguel Ángel Violán
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Antonio Pérez Henares
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez